La dictadora

La palabra presidente no admite el femenino, como tampoco el masculino. No hay presidenta porque tampoco hay presidento. Así como no hay cantanta ni estudianta. Pero dictadoras hay al igual que inspectoras. Y se trata de una cuestión lógica consecuencia del significado de la palabra presidente.

Feliz entonces estará la señora de que la catalogue de dictadora. No podría ser de otra manera si se confirma lo que se quiere hacer con un periodista que en Casa de Gobierno se cansó de hacer de claque de la delegada del dueño del país y se le ocurrió expresar algo, como que el colegio le había aumentado, en el medio de la perorata de la señora ante los chupamedias; costumbre del kirchnerato que reemplaza a las conferencias de prensa. La señora no gobierna, sólo reta, hace echar a los periodistas, grita y maldice a los que la muestran a veces, cuando se distraen, tal cual es. Autoridad no tiene, autoritarismo si. Y los medios se arrastran, y se bajan los pantalones y le besan los zapatos.

Bárbaro también

Le tengo respeto por su nivel de tolerancia a Julio Bárbaro a pesar de estar en las antípodas de su pensamiento y no compartir muchos de sus valores. Una vez me dijo que para llamar asesino al Ché Guevara tendría que considerar igual a San Martín, lo que marca hasta qué punto llega esa distancia. También podría decir que colaborar con este gobierno no es un gran antecedente, pero nunca me pareció que las decisiones generales por si mismas descalifiquen a una persona. Vaya a saber uno con qué composición de lugar se acepta semejante cosa, pero mi respeto por Bárbaro pasa por otro carril y es que creo que es de los pocos hombres de izquierda que se banca otras ideas sin hacer un juego de identificación entre buenos y malos y colocarse en el lugar de un Torquemada.

Nuestra izquierda made in Argentina es tan berreta que es muy difícil encontrar personajes así. El año pasado en un desayuno de UCES se bancó que lo llamara “dictador de los medios” cuando hablaba de cómo distribuir la grilla de programación de compañías de cable privadas. Se limitó a contestar mi objeción dándola por válida aunque por supuesto no la compartía. Lo he visto participar de programas de televisión ideológicamente “incorrectos” con la misma actitud que con los chupa medias habituales del kirchnerato. Esto es más raro todavía.

El reportaje de Fontevecchia al ex titular del COMFER promete buenas definiciones. Destaca un aspecto en el que insisto desde el principio de esta aventura autoritaria y es que el kirchnerismo responde a fenómenos psicológicos y no tanto a ideológicos. Y también los mecanismos de identificación por oposición que atribuye al peronismo residual pero que es parte de toda la inconducta política argentina. Y cuando digo política incluyo al periodismo y a la población:

“Hoy me parece que el antiperonismo es una cosa que incitamos los peronistas para encontrar una identidad afuera que no tenemos adentro”

El oficialismo le saltará al cuello cumpliendo su definición como una profesía. Todo grupo de miserables se define atacando a alguien para encontrar su identidad. Este sería un buen argumento para convencer a Bárbaro de que abjure del colectivismo, pero ese es ya otro tema.

Títulos no discriminatorios

El observatorio policial de los medios estaría encantado con este título de Infobae ejerciendo su libertad de prensa (¡y no de empresa!):

“Creen que la Argentina tiene una oportunidad única para crecer”

Los lectores en interesados en profundizar sobre esta noticia se preguntarán quiénes son los que creen en este buen augurio. La respuesta es que los que creen son por ahora uno: Alberto Fernádez.
Otros títulos antidiscriminatorios podrían ser:

“Destacan que Cristina K es una mujer muy inteligente”. Firmado: Daniel Scioli

“Pronostican que la inflación está bajo control”. El que lo dijo fue Guillermo Moreno

¿La oligarquía K se quedará con Telefé?

Al menos según Jorge Rial el otrora chofer y ahora oligarca de los sectores más concentrados del kirchnerismo, don Rudy Ulloa, ya hizo una oferta de 320 millones de dólares por el canal de las pelotas.

¿Se imaginan cómo sería la nueva programación?

Seamos justos, hay que reconocerle al kirchnerismo que así como desaparecen millones de Santa Cruz también aparecen millones para estos negocios. ¡No todas son malas noticias discriminadores!

Visto en Urgente24