El 25 de Mayo de un país disfuncional

Pudimos ver el 25 de Mayo el significado real de la referencia a una “década ganada” con la que el kirchnerismo define su paso por el poder. La fecha que celebra un acontecimiento nacional, se utilizó para un acto partidario con las acostumbradas fantasías y auto-sobreseimientos que se conocen como “el relato”. Los que ganaron la década saben que los demás la perdimos, por eso que no hicieron otra cosa que convocar a empleados, proveedores y clientes de su sistema y excluirnos a todos los demás. Demuestran con esa actitud su plena consciencia de que si ganaron la década fue a costa de todos los demás.
Lo que nos muestra el espectáculo que el kirchnerismo nos ofrece al borde del abismo es el rompimiento de vínculos sociales generales. Es la liberación que ellos ven como heroica de toda responsabilidad de ese poder que ostentan derivado de una legalidad que nos debería amparar a todos. Significa dar muerte a la legitimidad en función de la oportunidad que la legitimidad ofreció.
El negocio durará mientras fuera del oficialismo se tenga una visión autoritaria y opresiva de la idea de democracia como poder ilimitado de quién se impuso en las urnas. Si a esta privatización de los fines de la autoridad constituida se le sigue reconociendo justificación por un día en el que se realizaron unas elecciones, asimilando la asunción de un gobierno electo a la unción de un Nerón, entonces habrá que aguantársela o unirse a ellos.
Desde fuera del kirchnerismo se sigue compartiendo la posición de la mujer golpeada que permanece en el hogar en el que se dan las hostilidades. Que se queja y hasta denuncia, pero no cree que sea legítimo romper el pacto que no existe porque ya ha sido roto por el violento. Como el caballo que cree que sigue atado al palenque aunque las riendas estén sueltas.
Gobiernan para ellos y festejan el botín en nuestra cara. Al identificarse con el todo, decretan directamente nuestra inexistencia, pero existimos con toda claridad a la hora de pagar sus fiestas. No quieren deshacerse de nosotros, como el golpeador no tiene interés en deshacerse de su víctima.
Cuando se los critica, se llama a otra forma de convivir o se reclama que no se siga robando ni mintiendo, el aparato estatal tilda al disconforme de enemigo. Es decir nos coloca la supuesta legalidad en un vínculo con ella similar al que John Locke describía como “estado de guerra”.
Es entonces cuando viene la estocada final de esta perversión. Repasemos lo que ha pasado con todos, desde Mirtha Legrand, al campo, Clarín, Blumberg o cualquiera de los demás enemigos señalados del gobierno; esto es la deslegitimación de la víctima y el denunciante por medio de una segunda línea del aparato de propaganda: la de los neutrales que se dicen a si mismos los serios. Unos que no denuncian al gobierno, por lo tanto tampoco lo padecen, porque denunciarlos sería ser enemigos (dado que las alternativas han sido reducidas a eso) y ellos quieren mostrarse “serios”. Los serios serán el estilete con el que se terminará de asesinar la reputación de los enemigos. No solo serán atacados por el gobierno, sino también por la seriedad bienpensante, lo que los deja sin posición legítima alguna que puedan exhibir después de haber sido puestos a la parrilla.
El gobierno faccioso y autoritario produce este panorama sumamente patológico: Agrede, explica las reacciones como enemistad y obtiene la colaboración de un ejército de tibios que para estar en el medio evitarán las críticas y demostrarán su neutralidad asimilando crítica o el ejercicio de la defensa a una hostilidad y ceguera que sólo cabe asignar al gobierno.
Así pasan de a poco a convertirse en marcados y muertos civiles cada uno de los elegidos, de la mano de los que repiten cosas como “no estoy ni con Clarín ni con el gobierno”, “acá hay una pelea en la que no tengo nada que ver”.
O si no su variante más miserable: “no hay que hacerle el juego a la derecha”, lo que es lo mismo que decir “hay que mentir para que no ganen los otros” o “que no se sepa así podemos seguir siendo de izquierda”. Todos perciben que el poder y su liturgia es un lugar de privilegio y que lo perderán si dejan correr la verdad así como así sin censura o autocensura.
El kirchnerismo es enfermo, pero deja también una sociedad profundamente enferma. Eso es lo que hemos ganado.

Títulos no discriminatorios

El observatorio policial de los medios estaría encantado con este título de Infobae ejerciendo su libertad de prensa (¡y no de empresa!):

“Creen que la Argentina tiene una oportunidad única para crecer”

Los lectores en interesados en profundizar sobre esta noticia se preguntarán quiénes son los que creen en este buen augurio. La respuesta es que los que creen son por ahora uno: Alberto Fernádez.
Otros títulos antidiscriminatorios podrían ser:

“Destacan que Cristina K es una mujer muy inteligente”. Firmado: Daniel Scioli

“Pronostican que la inflación está bajo control”. El que lo dijo fue Guillermo Moreno

Toma nota Uruguay

El ministro de justicia kirchnerista Anibal Fernández acaba de descubrir que existe una cosa que se llama “libertad de circulación” y luego de una investigación profunda, descubrió que quién está obligado a garantizarla es él.

En la cancillería uruguaya estarán tomando nota porque el gobierno argentino parece dispuesto a permitir a cualquiera violar la libertad de circulación, pero no lo quiere hacer con el sector que mantiene al estado, a los industriales y a la gran familia kirchnerista. Con fuerzas paraestatales o con la Gendarmería. Cortar se puede, pero los siervos de la gleba que no se hagan los vivos que ellos están acá para laburar y pagar las cuentas.

Es claro que es el gobierno argentino el responsable del corte de los puentes que comunican con Uruguay por omisión y no unos locos que se les van de las manos. Como también es claro que el señor ministro ha violado sistemáticamente su deber y se ha cagado en la libertad de circulación de todo el mundo cuando los afectados no eran sus propios intereses.

Todo en silencio, sin cámaras de televisión como testigos.

¿Qué tipo de aire fresco necesita el gobierno de la señora?: Maquillaje

El capo cómico del gobierno don Alberto Fernández Fernández (por ahora uso esta fórmula hasta que sepa el apellido de su señora madre que lo parió) dijo que el nuevo amor con Roberto Lavagna le da “aire fresco” al partide justicialist (es francés ¿no es fino?).

Indignado el hombre. Es que la gente critica cualquier cosa hoy en día. No entienden que esta nueva etapa de calidad institucional necesita un poco de maquillaje.

Lo que no me quedó muy claro es qué significa para don Roberto, el que fue a buscar la vaca y volvió, aquello de “modernizar al PJ” ¿Cómo se moderniza al PJ?

Caracter transitivo

Si A es igual a B y B es igual a C; C es igual a A

Si Ledesma participó en las reuniones en Miami con Antonini Wilson contratado por el estudio jurídico de Maiónica y Maiónica se declara culpable de haber apretado a Antonini Wilson para que ocultara el destino de los fondos que viajaron en el avión…. Yo que Mulvihil ya le estaría mandando una invitación al doctor Ledesma para que visite Miami ¿no?

Condenados al exito II

El jefe de gabinete va camino a superar la frase célebre de Eduardo Dualde en cuanto a que “estamos condenados al éxito”. En una versión reciclada don Alberto Fernández ha dicho que “somos víctimas del éxito“.

Un poco de fracaso nos haría recuperar terreno, al menos en materia energética según la filosofía que anima al cambio que recién comienza. Es evidente que si explotan todos los aires acondicionados (en eso estamos con la baja tensión) habrá menos consumo energético.

Es un genio el ex cavallista. A Entel le pasaba algo parecido. No es que fallaba, sino que la población crecía. Eramos víctimas del bam bam sin triqui triqui. Nadie podría quejarse de una madre que no viste a sus hijos porque éstos crecen y la ropa vieja ya no les encaja. La pobre sería víctima del crecimiento también. Una nueva escuela de pensamiento económico ha nacido.

El hombre también ha descubierto otra cosa y es que con la energía no hay problemas sino con la distribución. Eso, según él, no es un problema energético. A ver, dicho de otra manera. Hay mucha energía por ejemplo en Manhattan, falta solo distribuirla hasta acá ¿Se entiende? ¿Falta luz? ¡De ninguna manera, eso es una afirmación noventista! Miren todo el sol que hay. Cuando es de noche acá el sol brilla en Australia, lo único que hace falta es distribuir esa luz desde allá para acá. Eso no es un problema energético. Está lleno de petroleo en el subsuelo, es sólo que nadie lo ha distribuido desde allá para acá, por la sencilla razón de que invertir en un pozo (distribución desde el subsuelo al suelo), transportar y destilar es más conveniente en un lugar donde el precio no esté controlado.

La Argentina no tiene ningún problema salvo su éxito, su crecimiento y su buena onda. La única cuestión es que don Fernández desmintió de alguna manera a su jefa ¿Será que fue su jefe el que le ordenó que lo hiciera para arreglar esas tonterías de mujeres?

Clarín también admitió cortes de energía

Hasta ayer para el “gran diario argentino” la crisis energética, los cortes sorpresivos de suministro eléctrico y la baja tensión no eran noticia como para figurar en tapa. Bastó que “Cristina” (como llaman muchos chupa medias a la presidente de la nación Cristina Kirchner), admitiera al pasar la situación que vienen negando desde hace años (¿se le escapó?) para que cambiaran su interés.

De cualquier modo salió sin la foto que figura en su edición electrónica:

Los grandes medios vienen haciendo grandes favores al kirchnerismo (y flacos a sus lectores). Si bien la situación se desbordó con las altas temperaturas al obligar al gobierno a disponer cortes domiciliarios similares a los de Alfonsín 20 años atrás, aunque sorpresivos y negando el problema, muy poco informaron, y mucho menos mostraron sobre las restricciones impuestas a la industria desde mucho antes.

De cualquier modo todo tapa algo más. La admisión oficial del desastre energético no es nada en comparación con la estadística que dice que el 75% de las compras del marido de la señora presidente se hicieron sin licitación pública, según un “informe” de la Oficina Anticorrupción . La misma oficina que antes hacía denuncias, no informes, cuando algún funcionario gastaba cifras insignificantes sin recurrir al procedimiento licitatorio.

Esta vez a Clarín le interesó más el intento de suicidio al estilo Crónica TV. En otras épocas titulaba con adquisiciones de tapas de inodoro por compra directa. Error de los funcionarios de entonces que no recurrían al mismo método para contratar publicidad.

Las cifras del informe elaborado por la OA sirvieron para que esa entidad calificara de “preocupante” la metodología de compra kirchnerista. Habría que investigar también por qué esa preocupación no se tradujo en denuncias.

En el interin, se me ocurre que el próximo libro de Verbitsky podría llamarse: “Roba la corona”. Vendría a ser la versión “compra directa”, postnoventista, de la eterna corrupción en el amado estado nacional.

Purichanchismo

Ya lo había comentado pero me sigue causando la misma impresión la idea de pureza que practica la señora presidente, tan parecida a la de Isabel Sarli diciendo a sus amantes que la dejaran en paz. Su posición respecto a la declaración de la emergencia económica que rechazó con actitudes airadas (ella les llama convicciones) para otros presidentes, se transformó en ausencia del recinto cuando se la discutía para favorecer a su marido. Ahora, como presidente LA PROMULGA POR OMISIÓN. Y lo pongo en mayúsculas porque ese debió ser el título de la nota de la Nación.

Hasta ahí llegan las convicciones. Al gesto que contradice las acciones. Isabel Sarli diría: Caballero le doy tres horas para sacar la mano de ahí.