Sopa de falacias detrás del “pobre Kicillof”

Se le llama falacia de secundum quid a recurrir las reglas relativas ignorando las excepciones. No se debe matar parece la regla más absoluta, pero solo si nos descuidamos. En realidad sugiere por si misma sus excepciones. Se la sostiene porque se sabe que hay gente que mata, entonces cabe defenderse para sostener la regla en sí, no para violarla. Hay circunstancias en las que matar es legítimo aún en nombre del no matarás.
La falacia se da cuando se esgrime que no se le puede robar el arma al asaltante para no convertirse en asaltante, que no se le debe mentir ni aún al estado en un interrogatorio para perseguir disidentes, que no se debe entrar en tratos con un guardia deshonesto que acepta un soborno para liberarnos del campo de concentración.
Mientras provee a su autor una pátina de principismo, el secunum quid es tan enemigo de la regla como su violación directa o aún más.
Puede ir acompañada de otra falacia, la del falso dilema. El ejemplo del arma robada al ladrón, no hay conflicto alguno real de valores, se trata de un arma con la que se nos amenaza quitada a quién nos amenaza. No es el caso de quitarle la bicicleta a un tercero para escapar del asaltante. Cualquiera sea la forma en que lo resolvamos, en este segundo caso hay un dilema, en el primero no lo hay.
Estos dos defectos del razonamiento están presentes en cada arrebato censor contra la expresión libre de la gente que se harta de la agresión del estado kirchnerista y se expresa como puede, cuando puede. Es la gente que decreta empate entre un estado autoritario y los ciudadanos que insultan a sus agentes.
Digo yo ¿era Hitler un hijo de puta? ¿Lo era Stalin? ¿Lo es Fidel Castro? ¿Lo es Moreno, la señora Kirchner, el señor Kicillof? Y si lo fueran ¿por qué no hay que decírselos? ¿Por qué no hay que reconocer la realidad?
El insulto, lo se, es un mal recurso porque es poco informativo por si mismo. El que insulta a otro nos habla de sus emociones o razones, pero no las comparte, evita el fundamento que es elemento que nos permitiría acordar o no con la calificación. En el caso que tantos censores despertó estamos todos bien informados de los motivos del repudio.
Pero muchas personas insultando a un funcionario es un indicativo de un malestar que no se puede tapar hablando de las reglas de urbanidad. La tercera falacia del argumento censor es por eso la del accidente, que consiste en dejar pasar el problema principal y destacar alguna cuestión accesoria que lo tape. Cepo cambiario y su autor viajando al extranjero, la gente se enoja ¿Nos ponemos a hablar de la gente que grita corrupto? Vale la pena pensar en los hijos de Kicillof que como todos los hijos tienen que padecer que otras personas detesten a sus padres con buenas o malas razones, pero esta no es la cuestión principal. Encima se lo pone en primer plano apelando al sentimentalismo de telenovela que se ha apoderado de la Argentina lo cual es una falacia más, la falacia ad populum o, que casualidad, sofisma populista. Un sentimentalismo redentor, tenemos nombres de notorios ladrones en las calles solo porque han muerto.
La falacia del accidente se presenta también al dejar de lado que la protesta es una forma de libertad de expresión ante el poder. No ante un señor que escribió un libro que no nos gusta o de otro que tiene un programa de radio que critica al gobierno que creemos salvador (caso de Nelson Castro), sino ante quién abusando de la autoridad altera nuestra vida. Ni siquiera es un referee que decretó un penal y nos arruinó el resultado, es uno que toma la pelota con la mano y amenaza a nuestro arquero, lo investiga y lo “escracha”.
Y también cuando se omite el dato fundamental que explica lo sucedido, el ahogamiento de la opinión disidente, la construcción y acción de un aparato de propaganda y difamación que utiliza el mismo funcionario insultado. Un marxista con sueños burgueses como la casita en Colonia.
Hay un pedestal mal ganado y opresivo que es el perfecto complemento del oficialismo. Es su última vanguardia, se ocupa en nombre de la oposición al gobierno de estigmatizar a los ciudadanos que hacen a veces, cuando es obvio, el ejercicio de responderle al poder lo que piensan, como no lo hacen los “educados” que les quieren explicar cómo conducirse en la vida mientras recurren a todo tipo de argucias para posicionarse como guías morales de la nación. De esos debemos cuidarnos tanto como del asaltante. Del tipo que nos dice que no respondamos a la agresión, pero no para cuidarnos como sería de desear, sino para cuidar al agresor en nombre de un deber sin excepciones (secundum quid) que solo tendremos nosotros con él.
Es cierto que comerse al caníbal implica convertirse en caníbal ¿Pero acaso la gente del barco le aplicó a Kicillof el cepo, lo expropió, le mandó a a la AFIP? Eso sería en este caso comerse al caníbal. La gente no puede abusar de la autoridad con la autoridad. Este recurso metafórico es otra argucia llamada precisamente falacia de analogía.
Una república se construye con ciudadanos vigilantes y resistentes dispuestos a encarecer el ejercicio abusivo del poder. Una ética tramposa y sensiblera es la mejor aliada de los tiranos.

La dictadora

La palabra presidente no admite el femenino, como tampoco el masculino. No hay presidenta porque tampoco hay presidento. Así como no hay cantanta ni estudianta. Pero dictadoras hay al igual que inspectoras. Y se trata de una cuestión lógica consecuencia del significado de la palabra presidente.

Feliz entonces estará la señora de que la catalogue de dictadora. No podría ser de otra manera si se confirma lo que se quiere hacer con un periodista que en Casa de Gobierno se cansó de hacer de claque de la delegada del dueño del país y se le ocurrió expresar algo, como que el colegio le había aumentado, en el medio de la perorata de la señora ante los chupamedias; costumbre del kirchnerato que reemplaza a las conferencias de prensa. La señora no gobierna, sólo reta, hace echar a los periodistas, grita y maldice a los que la muestran a veces, cuando se distraen, tal cual es. Autoridad no tiene, autoritarismo si. Y los medios se arrastran, y se bajan los pantalones y le besan los zapatos.

Y encima amenazas

Acabo de recibir un lindo llamado anónimo en mi teléfono de línea que muy poca gente conoce y no figura en guía con una grabación y el mensaje: “¡Fuiste!”

Así que si en los próximos días “voy” por favor alguien que se encargue de organizar el club de lectura.

Como todo gobierno de gente que lucha por un mundo mejor, comenzó la necesidad de deshacerse de los que no comprenden los beneficios de este paraíso.

¿Deber del periodismo?

Ayer en la reunión de ADEPA se trató la actitud del gobierno con la creación del observatorio de medios. Las alarmas son tardías pero bienvenidas sean igual. Pasamos varios años en que entre vendidos y temerosos los delirantes en el poder podían hacer cualquier cosa con los medios y con los periodistas, desde el escándalo de Julio Nudler a esta parte, sin ninguna consecuencia ni grandes declaraciones de principios como las que ocurrían años antes ante cualquier roce con el poder. Si una sobredosis de kirchnerismo, que por si mismo es una sobredosis, sirvió para despertar la dignidad general, al final tendremos que agradecerle al gobierno los servicios prestados.

Se dijo ayer que el periodismo debe ser crítico del poder. Tal vez habría que precisar mejor y decir que es mejor que sea crítico en función de su calidad, porque lo importante para que haya libertad de expresión es que el motivo por el que el periodismo es crítico cuando lo es, no es ningún deber, sino un simple querer. El periodismo crítico cuando hay libertad de expresión es crítico porque se le canta. Y cuando es oficialista si lo es también porque quiere, aunque su calidad baje, es su problema (y si se vende la cuestión es otra).

Se cae rápido en visiones comunitarias y tan negadoras de la libertad de expresión como quiere el gobierno y como señaló esa resolución nazi de la Facultad de Ciencias Sociales. La expresión no es algo que pueda ser controlado por el poder, pero tampoco algo que se le deba ni a la sociedad ni a personas en particular. Es una facultad del individuo sólo determinada por su voluntad y mientras no viole derechos de otros. Esa deformación viene del equívoco de afirmar que existe un “derecho a la información”, que fue la base teórica de la resolución totalitaria que inspira al “observatorio” cuya contrapartida es que la prensa tiene que informar “la Verdad”. Esa óptica le da al gobierno la autoridad para velar por “la Verdad” que se le debería al público. Por esa vía la libertad de expresión está muerta.

Se puede decir de dos formas. Una que la función de la prensa no es decir la verdad sino decir lo que quiere sin afectar derechos de otros. O simplemente decir que libertad de prensa significa que no existe tal cosa como una función de la prensa. Si un medio no da buena información en ese contexto será un problema entre él y sus clientes pero no hay ningún problema social en juego. No se le deben explicaciones al poder por lo que se dice. Y por supuesto el gobierno tiene derecho a discutir lo que se dice de él pero en ningún caso es policía de verdad alguna.

En la pluralidad de opiniones y en la libertad de informar cómo se quiere lo que se quiere está la única garantía disponible de que el público puede estar informado mejor. En ese riesgo de comprar cualquier versión equivocada y en esa responsabilidad personal por seleccionar lo mejor que haya disponible se encuentra el secreto para una sociedad mejor informada.

Así como no es un gendarme el que consigue que tengamos la mejor licuadora sino la libertad de unos de producirla como quieran producirla, incluso mal y la oportunidad que significa elegir la que quiera el consumidor; tampoco es un gendarme el que nos asegura la mejor información. El gendarme es encima el menos indicado para cumplir ese trabajo porque tiene más intereses que nadie en condicionar lo que se dice.

Un caso particular es el de las agencias oficiales, como Telam por ejemplo. Se trata de un organismo pagado por los contribuyentes y por tanto la relación cambia. Su actuación en los últimos años nos puede servir para ver a dónde nos llevarían los controladores kirchneristas.

El resultado de esa libertad no es que tenemos un periodismo genial que es la promesa de los que quieren guardianes de la “Verdad”, es que obtenemos lo que cualquier persona madura sabe que puede obtener en la vida de relación: lo mejor según el leal saber y entender del que actúa  y siempre sujeto a rectificación. Los paraísos en la tierra, como sería el de la “información veraz” garantizada por “observatorios” y guardianes de la antidiscriminación tienen un solo resultado, que es el que obtienen las personas inmaduras en su vida de relación: el infierno en la tierra. Casi siempre lo prometen los peores y no es casual.

¿Quién le pegó a Fontevecchia?

¿Tan fácil es pegarle al director de varios medios en plena calle al lado de la policía? Anoche la policía oficial estaba para otorgar zona liberada a la fuerza parapolicial de D’Elía autorizada para agredir a los manifestantes. En el medio estaban los periodistas, pero una patada de los que venían a “detener el golpe” derivó hacia el director de Perfil y tras eso una mujer con un libreto ya utilizado por los medios de la abundancia que responden a la dictadura kirchnerista lo castigó moralmente.

Recibió llamados de solidaridad, pero el tema no forma parte de la agenda de Clarín. La presidente en ejercicio no llamó, ni nadie del gobierno de acuerdo a lo que informa Perfil.

¿Dos más dos no era cuatro?

A la falta de libertad en Internet, habrá que sumarle la falta de libertad en la UNESCO

La conocida organización de origen francés Reporteros Sin Fronteras cuyo propósito es la defensa de la libertad de prensa en el mundo, organizó de ayer a hoy una jornada de 24 horas en defensa de la libertad en Intenet, contra las medidas que distintos países como Arabia Saudí, Belarús, Birmania, China, Corea del Norte, Cuba, Egipto, Etiopía, Irán, Uzbekistán, Siria, Túnez, Turkmenistán, Vietnam y Zimbabue , llevan a cabo para restringir el acceso a la red de su población a la que en general tienen sometida a un verdadero corralito informativo.

El evento contaba con el auspicio de la UNESCO, pero presiones de los países comprometidos también derribaron la libertad en esa dependencia de las Naciones Unidas (en cuyos documentos se basasn todas las doctrinas modernas sobre derechos humanos) y el auspicio fue retirado. Granma, uno de los órganos de propaganda del castrismo festeja el triunfo y, para variar, se dedica a descalificar a Reporteros Sin Fronteras.

Esta alegría para el régimen cubano llega al mismo tiempo que el anuncio de la autorización a los cubanos para comprar computadoras, entre otros elementos que podrían servirles para informarse y que tenían prohibidas,

Informe de RSF sobre Internet en Cuba, año 2004

¿Algún boludo interfiere el blog?

Roark menciona dificultades que ha tenido para ingresar al blog y mensajes insólitos como “el sitio tiene material inapropiado”. Tal vez a otros lectores les esté pasando lo mismo. No puedo dejar de vincularlo con algo que mencionó Darío Gallo hace un par de días.

Si hay algo directamente proporcional al autoritarismo de la banda gobernante es su boludez, por eso es que doy crédito a la posibilidad de que alguien esté maniobrando para que el blog no pueda leerse con libertad.

Medio minutouno.com

Como lo señala Jorge Peña en un comentario al post anterior el sitio de noticias de Chiche Gelblung Minutouno.com ya no permite comentarios sobre las notas que se refieren a la pareja reinante. La página fue una de las primeras en permitir la participación libre de los lectores con los comentarios y el resultado fue el mismo que en sitios como el de La Nacion. Un espontáneo repudio a Kirchner y su candidata que no puede ser contrarrestado por los empleados del gobierno que operan en la red.

Menos libertad, mayor crispación. No dan conferencias de prensa ni reportajes, no explican y ni siquiera admiten que se hable de ellos. Casi nadie resiste ni un minuto(uno). Como para que los muchachos del Arroba de Oro no se asusten.

Chacho Alvarez, de puritano a justificador de Chávez

Como nos mintió este tipo. Y a cuanto bobo engañó. En la década del noventa era el gran fiscal de cualquier desvío. Cuando Menem cometía alguna transgresión para llevar a cabo su programa de privatizaciones y desregulación ahí estaba Chacho y sus siete amigos levantando el dedito acusador. Era parte de la cantinela de la “calidad institucional”. El problema de él con Menem era ese, el institucional y el moral. Nunca discutió desde ninguna posición progre las privatizaciones, menos que menos la convertibilidad. Jamás. El era, con toda la fauna de prensa progre hoy cómplice, CQC incluido, un fiscal moral.

Ahora es parte de la mayor cloaca institucional que se haya conocido, pero el no ve ya ningún problema.

Señor, que mentiroso. Usted no tenía ninguna diferencia moral, ni institucional con Menem, pero se disfrazó de serio para terminar justificando el gobierno por decreto sin Congreso, la entrega de áreas petroleras a los amigos sin licitación, el uso de fondos fiduciarios para extraer recursos del presupuesto y carecer de control. Renunció a la vicepresidencia indignado por la coima a los senadores de la que usted mismo fue responsable, pero ahora asiste sin problema a la borocotización generalizada de todos los niveles de poder al servicio de un señor que gobierna para su fracción y trabaja para que esto continúe.

Pero no quiero extenderme sobre el pasado de este sujeto bien conocido. No solo jusitifica a K sino que también lo hace con Chavez. Según él en Venezuela hay absoluta libertad de prensa. Un país donde los extranjeros son amenazados de expulsión si critican al dictador. Según Alvarez, el cierre de RCTV es legal y no tiene nada que decir al respecto.

Señor Alvarez, recupere la vergüenza. El estado se ha apoderado en todos lados de las ondas televisivas y las reparte. Y entonces según usted si el dictador cerrara todos los canales estaría bien porque es su facultad. Nada tiene que decir de la selección de ese canal para quitarle la licencia por las críticas al patán que gobierna Venezuela. Hitler tenía facultades legales para confiscarle los bienes a los judíos, y Stalin ejecutaba contrarrevolucionarios como lo hace Fidel Castro basados ambos en sus propias leyes. Las facultades legales no cambian en nada el problema de la libertad, sobre todo cuando se entiende que es el estado el autor de la ley.

La evaluación del señor Alvarez sobre la libertad de prensa en Venezuela es que estuvo ahí y encontró dos diarios críticos. Tal vez el comparar a la prensa de Venezuela con lo que vivimos en la Argentina hasta hace unos meses lo llevara a semejante estúpida conclusión. La libertad de prensa no se prueba por el hecho de la prensa digna que hay, sino por la que es eliminada. En Venezuela hay castigo a la oposición y a la crítica. Fijese señor por qué lo critican los diarios venezolanos que subsisten, porque en Venezuela la prensa tiene pelotas tan grandes como los bolsillos de la nuestra.

Así que ahí lo tenemos, de crítico acérrimo de Menem a chupamedias de Chávez. Linda trayectoria.