Telefé proveedor del canal estatal que reemplaza a RCTV

La cadena de televisión Venezolana RCTV salió del aire luego de que el dictador Hugo Chávez diera por finalizada su licencia por no alinearse al oficialismo.

Venezuela conserva su dignidad. Prefiero mil veces una emisora cerrada que veinte de las nuestras lamiéndole las medias al poder.

De algo estoy seguro y es que el día que se cierren nuestros canales al avanzar estos monstruos que están alimentando, no va a haber protestas de ningún tipo. El mismo día en que el mundo lamenta el avance de Chávez sobre la libertad de expresión y el derecho de los venezolanos al pluralismo informativo, un producto de nuestro canal de la familia desembarca en la nueva emisora que responde al dictador.

¿Por qué crece el blog?

No tengo una explicación del crecimiento explosivo que tuvo el blog desde marzo para acá. Parece haber un cambio en el comportamiento de los lectores que quienes estudian estas cosas sabrán explicar mejor. Ayer hubo otro record de visitas, llegando a 1.479 con apagón y todo, lo que significaría un crecimiento del 50% en apenas un mes. Y el lugar en el ranking de los sitios más visitados de Argentina de Blogalaxia pasamos del lugar 62 al 53 en el mismo período. Esto sin hacer nada más que lo que se venía haciendo.

Les cuento que a la derecha, abajo de las estadísticas y arriba de las pinturas hay una novedad, para quien no la haya notado, que es la Librería No me Parece. Se trata de una asociación con Amazon.com mediante la cual se pueden adquirir los libros que sugiero o cualquiera de ese sitio. Así que los que compran libros en Amazon ahora lo pueden hacer a través de esta librería virtual del mismo modo que si lo estuvieran haciendo en la página original.

Pingüinos pistoleros

Pobre hombre el presidente. El está todo el día pensando en cambiar el país y por todos lados se encuentra que gente de su entorno más cercano tiene problemas con lo poco de Justicia que queda. Estaba ocupándose de erradicar la corrupción del mismo modo eficiente en que combate la inflación, es decir deshaciéndose de los jueces molestos con el nuevo consejo de la Victoria, quiero decir, de la Magistratura. Y en el ínterin le saltan estos problemas en Fabricaciones Militares.

La muchachada estaba haciendo una exportación, es decir, contribuyendo al crecimiento del país, a 40 centavos el kilo de fusiles y otro material bélico a una empresa manejada por una argentino en Estados Unidos, de cuya honorabilidad quién puede dudar, y de repente se para todo para sorpresa de don Arturo Puricelli, interventor y ex furibundo opositor al señor K en Santa Cruz que un día cambió de opinión. El asegura que está todo en orden, que a lo mejor el ordenanza de fabricaciones militares puede estar involucrado en alguna cosa extraña, pero nada que ver con la década del noventa. Hasta aclara el problema de los números de serie adulterados, dice que no puede ser, a lo sumo estarán un poco gastados. Mas clara la explicación imposible. Seguro que en el transporte con los camiones teniendo que pasar por los baches del señor Telerman, los números se rasparon un poco y se fueron dibujando otros¿ Por qué pensar mal?

Además hay que tener en cuenta que el vender fusiles Fal como material de desguace a precio noventísticamente denominado vil, el Estado, ese que hemos recuperado con el Frente para la Victoria, se está contribuyendo a combatir la inflación. ¿Acaso no le estamos pidiendo a los supermercados que bajen los precios? ¡La caridad bien entendida empieza por casa!

La cosa es que el Juez Tiscornia no se convence con todos estos argumentos a favor de la tesis pingüina. Inclusive teme que las armas pudieran tener como destino final el narcotráfico o la delincuencia sudamericana (es verdad, nada que ver con los noventa). Pero Tiscornia lo confunde todo, serán en todo caso luchadores sociales, él ve todo con ojos capitalistas.

Se sabe que el presidente está muy enojado con Puricelli por haber deslizado la posibilidad de que sea el ordenanza el responsable de todo esto. Pensaba citar a sus seguidores al salón blanco y dar un discurso aclarando que se trata todo de una cuestión de corrupción entre privados y don Puri le arruinó el acto. Nuestro pajarito, Tweety, asegura que ya está en carpeta el nombre de su reemplazante: Juan Carlos Lorenzo, alias Borocotó.

A los que tengan dudas les pedimos paciencia. En cualquier momento el ministro del interior del taper don Anibal Fernández nos lo va a explicar todo.

¿Está golpeando la no crisis energética?

Hace un rato se apagó todo. Miré por la ventana y era la sensación de estar en el medio del campo. Solo un edificio que tiene su grupo electrónico siguió encendido. Como suele pasar en esta tiranía de Murphy (no López) que es la Argentina, en cuanto encontré las velas y un encendedor en una casa en la que hace siete años que no se fuma, la luz volvió. Sin embargo me parece que hay baja tensión.

El gobierno se ha cansado de decir que no hay crisis energética y cuando todo se apague, seguro nos dirán que es otra vez culpa de los noventa. Tampoco el gas me parece que esté saliendo con mucho entusiasmo y para paliar la no crisis ahí están restringiendo el consumo de las industrias. Los tipos que más obedecen sin chistar.

¿Alguien más pasó por el apagón?

Como papá y mamá

Una de las tantas cosas que me llamaban la atención en la década de los setenta en la que era muy chico, era que de repente todas las conversaciones de los grandes eran sobre política. Las noticias se referían a bombas, secuestros o asesinatos y todos protestaban por todo. Se tomaban las fábricas. Me hacía mucha gracia el uso para ese caso del verbo tomar, pero me aseguraban que estaba bien usado. El país de repente y según mi percepción de entonces era un caos y un caos peligroso encima.

Mucho después me enteré que todo conducía a quebrantar el sistema político. Era parte de un proceso revolucionario que ocurría aquí, en Uruguay, en Chile y en menor medida en otros países del sur. Todo ese lenguaje ridículo de los tomadores, las peticiones airadas y las caras de culo y gritos con los que se comunicaban eran como un procedimiento militar. Tan absurdo como marchar, la barba y la suciedad era parte del camino hacia otro orden, en el que también me enteré después, toda protesta, sobre todo las protestas por motivos reales, se prohibían.

Sabemos que muchos de los que cayeron en eso maduraron. Inclusive ni se enteraron hasta mucho después que eran lo que se llamaba carne de cañón. Pero otros, por Dios, siguen en la boludez total, con la diferencia que ya no hay ningún proceso revolucionario, ninguna perspectiva de que se instale otro orden y lo que es más grotesco aún, nadie los toma como una amenaza de instalar otra cosa que el pillaje asociados a los que antes eran sus enemigos acérrimos, esto es, la “burocracia sindical”.

Nos queda entonces la gente sucia con barba. Unos con pelo blanco que zafan de ponerse colorados porque en número son suficientes como para darse manija entre ellos. Otros, hijos de esos frustrados. La generación obediente diría yo, la más sumisa y disciplinada que se haya visto nunca, dispuesta a cumplir todas las pavadas que sus padres defendieron antes tal vez de conseguir un contrato en la municipalidad para terminar tomando mate en un despacho oficial y despotricar contra el afán de lucro o el calentamiento global.

Ahí están los alumnos del Pellegrini. Educación gratuita, calefacción en el invierno, DVD, MP3 y algún resume Lerú de Marx que le habrán proporcionado con el auspicio de Supermercados Cotto. “Toman” como en el setenta y pico el colegio. Pero no van a ningún lado, ni si quiera quieren cambiar el mundo. No lo harían nunca, este es un tema que no tocan nunca en el chat. Están simplemente obedeciendo.

¿Por qué protestan? Los cronistas ni siquiera se toman el trabajo de preguntarles qué cosa tiene de tan malo el nuevo rector para que “tomen” el colegio. Intuyen que no tiene que haber ningún motivo, después de todo ellos son parte de esta exhibición idiota de egos sin formación. Y sus papás estarán tomando mate después de marcar tarjeta y contando las hazañas políticas del “nene”.

En fin, en las próximas décadas vamos a tener políticos para tirar al techo. Don Domingo, mire a dónde fue a parar su idea.

De Gramsci a TV guía

El boletín oficial Página 12 publicó hoy una nota titulada “Un policía en Gran Hermano“. Sabemos que “policía” es algo feo de acuerdo a la macumba montonera que nos rige cual dogma sagrado, y la señora Susana Viau habrá querido demostrar que ella es tan buena discípula como cualquier ganador del Martín Fierro. Lo logró.

Por supuesto la nota deja en claro que la señora no ve el programa. Faltaba más, eso es de gente inculta, es decir, de gente de derecha cultora de las costumbres de los noventa. Nunca vería una señora que sabe lo terrible que es haber encontrado un policía en gran hermano, un programa de gente “good for nothing” como ella misma dice.

¿Y cuál es el contenido de esta larguísima nota que me tomé el pesadísimo trabajo de leer entera para contarles hasta dónde ha llegado a caer nuestra izquierda idealista? Pues una biografía de Luis Vadalá el ex novio de Moria Casán. Una biografía, digamos, de un good for nothing salvo para motivar ríos de tinta en ese pasquín de empleados públicos conocido como Página 12.

Sin ver el programa Gran Hermano, en Página 12 se enteraron de que Vadalá había dicho que hizo la conscripción en la policía y que otro integrante del programa había tomado tal “confesión” como un descubrimiento de estar conviviendo con un maléfico represor. Suficiente para que Viau, que debe agradecer haber nacido en la Argentina (¿se imaginan su destino en un país en serio?) investigara todo lo relacionado con Vadalá, con Moria Casán incluida. Así descubrió un terrible crimen en su historial que a todos los investigadores vadalistas se les había pasado por completo por alto: Vadalá es amigo de un señor que estuvo vinculado a Etchecolatz. ¿Se puede creer que alguien sea capaz de semejante crimen?

Pero a Página 12 no se le iba a pasar por alto esto, obvio. Así la prueba incriminante fue contundente: un llamado de un anónimo que denunció el delito de amistad impropia y dejó todo al descubierto. En definitiva, si Vadalá figura en la libreta de teléfonos de ese tal Buby Avellaneda, quiere decir que algo habrá hecho.

Vuelvo a aclarar, para que no piensen mal de esta señora. Todo esto lo descubre Viau sin ver Gran Hermano.

Y pongan atención porque esto no termina acá. Adivinen de quién más era amigo el ex de Moria. Del mismísimo Carlos Menem. Contundente, terrible. Tomen medidas para que sus hijos no vean gran hermano, si no van a terminar en cualquier cosa. Capaz que se hacen de derecha.

Menéame

Música pingüina

Parecería fuera de tono decir que este gobierno es un esperpento y no simplemente uno con el que se tienen diferencias de opinión. Y el tono define demasiadas cosas aunque sólo es relativo al tono general, no a la gravedad de los acontecimientos. En el muy remanido cuento del Rey al que un niño le dice que está desnudo también hay un rompimiento del tono.

La Argentina respira al tono de música ambiental aunque sea un campo de batalla y por lo tanto habrá que romper los tonos con todos los riesgos que tiene y esperar a que algunos instrumentos empiecen a tocar música de verdad de una buena vez.

Hay un experimento muy conocido llevado a cabo por Salomon Ash que explica el efecto hechizo que provoca la izquierda desde los medios de comunicación sostenidos por dinero público  y a la vez lo peligroso que es la inexistencia por un lado de responsabilidad política de las empresas privadas para producir una campaña de orientación contraria y esas muestras de “moderación” que tanto nos molestan en la oposición porque no hacen otra cosa que consentir el tono en el que medran las hienas.

Al grano entonces. Este gobierno es un esperpento. Las cifras de inversión incluyen las obras públicas, las necesarias y las innecesarias, pero también los sobre precios (y los sobres en los precios). La coima en la Argentina es un rubro de la inversión. En realidad hasta los números del “crecimiento” incluyen el gasto público y con eso, todos los gastos en borocotización, compra de medios y periodistas.

¿No es todo esto como para tirar a la basura el efecto Ash? Esto tiene mucho que ver con la polémica del post anterior por supuesto. Porque la ensoñación continúa por más que se vea con toda claridad en qué quedaron los “ideales de los setenta”, pues en la compra del Mercedes Benz, el departamento en Puerto Madero y los viajes en primera clase. Siempre digo que la corrupción es lo mejor que le puede pasar a la izquierda. Su “idealismo” es sangriento, el afano los humaniza. Pero también creo que si consiguen todavía, con esta exhibición de desfachatez, que la misma música ambiental siga sonando es porque la dosis de veneno ha sido muy grande.

Cuando todo esto pase, será necesario recuperar la plata. Más que por el simple recupero de lo robado. Es necesario desplumar a los cómplices de este sistema para que sirva como ejemplo. Desde las empresas pingüinas hasta los canales de televisión y los periodistas de cuarta llenos de Mercedez Benz comprados con dinero del estado. Todos debieran devolver hasta el último centavo que no puedan justificar haber cobrado del estado contra un servicio real y no sobrefacturado.

¿Caza de brujas? No, caza de chorros. Nada más que unos acordes de Heavy Metal entre tanto Manuelita vivía en Pehuajó.

Menéame

La respuesta de Michetti

En respuesta a aquella frase dicha un domingo en La Clave y a los comenarios que se hicieron a partir de ahí, Gabriela Michetti, candidata a “vicejefe” (perdón por el entre comillado pero más allá del narcisismo de los “constitucionalistas” de la ciudad, la palabra correcta es subjefe) de gobierno, acaba de responder lo siguiente.

“El día que dije eso en el programa de Grondona fue en el marco de una discusión que, desde mi humilde punto de vista, no es buena para dar en el contexto de las elecciones de la ciudad. Me refería a nuestra relación con el gobierno nacional en caso de ser nosotros gobierno local. Creo que caer en la trampa de nacionalizar una vez más la elección de autoridades para la Ciudad de Buenos Aires es desperdiciar la oportunidad de poner el foco en los problemas que tenemos como porteños, viviendo todos los días una ciudad en la que la calidad de vida se ha deteriorado mucho en los últimos años. Hace mucho tiempo que gobiernos, supuestamente progresistas, han dilapidado los recursos disponibles (que son muchos) y no han resuelto ninguno de los problemas que Buenos Aires tiene, haciendo clientelismo, estructurando situaciones de pobreza e indignidad y ocupándose sólo de mantenerse en las sillas que consiguieron. Soy conciente de muchas de mis imperfecciones y mis defectos (y seguramente con los años conoceré muchos más), pero les aseguro que cuando leí todos estos comentarios no pude dejar de pensar en la cantidad de horas dedicadas a trabajar con mucha vocación y esfuerzo para tratar de aportar lo mejor de mi misma y de toda la gente que forma parte de nuestro equipo, intentando transfomar la realidad con la esperanza de que de a poco va a ser posible. Me costó mucho involucrarme en la actividad política por el temor a perder prestigio y credibilidad y que dijeran cosas malas de mí sin que fueran ciertas. Finalmente, sucede. Indefectiblemente, sucede. La convicción que tengo hoy, (a pesar de que mi calidad de vida ha empeorado considerablemente), de que la única manera de empezar a transformar para bien nuestra vida como comunidad, no la individual, es a través de mejorar las prácticas de la política. me sigue empujando a comprometerme totalmente con esta actividad. No sé si ayudaré en algo, pero trato de ponerle “garra” al proceso sin estar demasiado pendiente de los resultados, porque sino la tentación de bajar los brazos es demasiado fuerte. Creo que en la manera de hacer el camino está la base fundamental de lo que uno verá al final. Pido disculpas por mi reacción emocional, pero les aseguro que no es fácil guardarse las sensaciones que estos comentarios producen, a pesar de todo el respeto que me merecen cada uno de ellos y a pesar también de lo mucho que me gustan las diferencias que se ponen sobre la mesa con la intención de enriquecer y enriquecerse.
Gabriela”

Y a su vez mi respuesta es la siguiente: Licenciada Michetti, gracias por responder a los comentarios hechos en el blog.  Demuestra interés por lo que piensan los ciudadanos y eso me parece muy saludable. Es por supuesto bienvenida rebatir nuestros puntos de vista cuando lo considere oportuno.

En lo que a mi respecta no tengo por qué dudar de sus intenciones ni de su esfuerzo. Si puedo en cambio juzgar sus resultados desde alguna perspectiva que me parezca significativa y evaluar su desempeño junto con la calidad de la oferta que realiza el PRO. Pero no hay nada de personal, creo que usted es una buena persona y lo demuestra al reaccionar de esta manera.

Se el contexto en el que fue dicha esa frase porque fui testigo de ese debate. Está a propósito extraída del contexto pero justamente para darle significación, no para tergiversarla. No hubiera merecido comentarios si de alguna manera los lectores no vieran por si mismos lo que vi al citarla sin que hiciera falta que agregara nada más. Y eso es porque expresa algo que está pasando con el PRO mucho más allá de esta campaña municipal.

Dice que la política nacional no puede meterse en la Ciudad y yo puedo estar de acuerdo con eso. El problema es justamente el contexto, pero no el contexto de su frase, sino el que padecemos los argentinos a quienes ustedes aspiran a representar. No hay problema en que intensifiquen las propuestas de soluciones de la ciudad y tampoco hubiera objetado que dijera “nosotros representamos un proyecto opuesto al del presidente, pero acá estamos hablando de la Ciudad y no quiero hablar de otra cosa”. Y si a eso le hubieran seguido novedades en cuanto a la administración municipal, propuestas de reducciones de impuestos, obras a realizar, definiciones en cuanto a las intrusiones y tomas de fábricas, algo un tanto más jugado en cuanto a qué harán con los cartoneros. O al menos que digan si van a prohibir de una vez los cortes de calles en esta ciudad tomada por la izquierda tonta y el bandolerismo sindical vestido de progre. Ahí me parece que también hace falta que presenten una visión alternativa a la oficial.

Para mi y para muchos de los lectores del blog el conflicto político más importante y el que divide las aguas es que se encuentra roto lo que simplificando podríamos llamar el “contrato social”. Y en la Ciudad también está presente eso, no todas son veredas rotas. El gobierno nacional defiende sus intereses y negocios, terminó con el clima de pluralismo que había imperado en los años que lleva la democracia, quebrantó la independencia de los poderes, eliminó los controles administrativos  y, algo que ustedes saben bien, borocotizó la política y las instituciones. Y lo que observo todo el tiempo de parte del PRO es una evasión de los conflictos que no son suyos sino nuestros, en favor de un marketing a la norteamericana que solo consigue transmitir indolencia en ese, nuestro, contexto. Algo así como si nos estuvieran atacando los indios y se nos hablara del color del que van a pintar las paredes.

Fíjese que todos percibimos el caos de los manifestantes que toman la ciudad en desmedro de las personas que necesitan circular. Ese es un crimen mayúsculo del gobierno contra nosotros. Entre los que se ven atascados todos los días hay gente que debe trabajar el día para cobrar, otros que necesitan llegar a un hospital o visitar a un familiar que a lo mejor no esté mañana. ¿Se puede aceptar semejante desprecio con la vida de los individuos  y permanecer impasible o especulando con que este señor del que hablamos goza de popularidad en las encuestas? Nadie que le haya rendido un servicio real a la Argentina ha leído una encuesta antes de hacer lo que debe hacer.

El problema sufrido en Neuquén y del que el PRO tomó distancia, no fue extraño para nosotros, no es un asunto en el que no había que meterse porque como porteños no nos incumba.

El PRO es un partido nacional y para muchos existía la expectativa de que representaran la vuelta a la república. Hacen falta definiciones mucho más claras sobre el particular. Es por eso que su frase después de haber apoyado su agrupación la exclusión de un diputado de la provincia de Buenos Aires como el señor Patti para congraciarse con quienes reivindican haber intentado hacerse del poder ensangrentando al país, suena mal. ¿Fue ese acto  el deseo de ocuparse de otros temas, comunión con las ideas totalitarias y antidemocráticas que inspiraron esa decisión o simplemente que nadie se anima a polemizar de verdad con el señor Bonasso? Porque si no se animan a ponerse frente a quienes son amenazantes para nuestras libertades de poco nos servirían.

Han pasado cuatro años de tropelías y corrupción desde el poder sin que el PRO ocupara el lugar que la Constitución de 1853, no yo, no los lectores del blog, le asignan de acuerdo a la responsabilidad que la ciudadanía les dio de defender los derechos individuales y el estado de derecho. Es después de eso que la frase pesa.

La idea de presentar a PRO como algo positivo es correcta. ¿Pero desde cuando lo positivo no incluye impedir que el país se siga convirtiendo en el coto de caza de un grupo de truhanes sin escrúpulos? Quiero decir con esto que a mi al menos no me pueden representar si no se oponen a un gobierno que está por completo fuera de la ley.

Su frase no debió decirse, se lo digo con todo respeto, en ningún contexto. Pero una mala frase no sería problema, con decir que en realidad quiso decir otra cosa bastaría para corregirla. Pero el problema me parece que es otro, por eso usted interpreta que lo que dijeron los lectores del blog es duro, casi parece tomarlo como un ataque personal. Pero lo que ve como enojo es un modo de entender la relación entre el poder y el ciudadano, algo que desde la falta de compromiso se descalifica como “ideología” y que en realidad se trata de entender la política como un asunto ético. Y no hablo de la ética menor, casi frívola, de no meter la mano en la lata. Tal cosa no llega a la categoría de elemental. El problema ético en la política es que se está imponiendo reglas a personas y no a piezas de ajedrez y que la imposición solo se admite para defender derechos. Esa es esta “ideología” que nos importa y que, dicho sea de paso, le importó a Juan Bautista Alberdi y a los constitucionalistas de 1853 que hicieron un país mucho más PRO que cualquiera que se nos esté ofreciendo por el momento.

En todo este contexto, mi sensación es que el PRO realmente no es contrario ni aliado del gobierno y eso no tiene nada que ver con esta campaña municipal. Para muchos de nosotros ese es un problema serio. Oímos discursos que perfectamente pueden encajar en la plataforma de cualquiera de los otros candidatos.

Puedo estar equivocado, pero no soy el único que piensa que por ahora el PRO se está quedando en una propuesta al estilo “sonríe, Dios te ama”. A mi no me alcanza.

Espero que esto no lo tome de nuevo como un ataque. Es sólo sinceridad optimista porque usted se mostró receptiva, cosa que le vuelvo a agradecer. Es más, no es algo que tenga que ver con usted en particular sino con el desempeño general de su partido en cuanto a la defensa de la Constitución.Puede decirme: no aspiramos a representar eso. No tendría nada que objetar al respecto. Entre los lectores del blog hay muchos que los votarán, otros que no lo harán y todo es legítimo. Verá que hay una pestaña arriba que dice “tengo un sobre vacío”. Mi indefinición que continúa hasta el día de hoy no tiene que ver con desinterés por la política por cierto, pero creo que es la de muchos. Si logramos transmitirle ese problema, sería bueno para todos.

Otro 25 de Mayo montonero

“Eshte preshidente debe sher el más irreshponshable de la hishtoria argentina”

Néstor K

Presidente y depositante VIP en Suiza

El señor que nos dejó Duhalde de presidente irrumpió en la televisión desde Mendoza para hacer otro discurso faccioso más en la conmemoración del 25 de Mayo. Madres de Plaza de Mayo, Malvinas (a cuya conmemoración no concurrió), patria financiera y década del 90 fueron los temas tratados en el discurso.

Que pobre. Vuelvo a una propuesta que hice hace tiempo. Que el póximo presidente se elija por sorteo. La probabilidad de que salga al peor es infinitesimal.