Chacho Alvarez, de puritano a justificador de Chávez

Como nos mintió este tipo. Y a cuanto bobo engañó. En la década del noventa era el gran fiscal de cualquier desvío. Cuando Menem cometía alguna transgresión para llevar a cabo su programa de privatizaciones y desregulación ahí estaba Chacho y sus siete amigos levantando el dedito acusador. Era parte de la cantinela de la “calidad institucional”. El problema de él con Menem era ese, el institucional y el moral. Nunca discutió desde ninguna posición progre las privatizaciones, menos que menos la convertibilidad. Jamás. El era, con toda la fauna de prensa progre hoy cómplice, CQC incluido, un fiscal moral.

Ahora es parte de la mayor cloaca institucional que se haya conocido, pero el no ve ya ningún problema.

Señor, que mentiroso. Usted no tenía ninguna diferencia moral, ni institucional con Menem, pero se disfrazó de serio para terminar justificando el gobierno por decreto sin Congreso, la entrega de áreas petroleras a los amigos sin licitación, el uso de fondos fiduciarios para extraer recursos del presupuesto y carecer de control. Renunció a la vicepresidencia indignado por la coima a los senadores de la que usted mismo fue responsable, pero ahora asiste sin problema a la borocotización generalizada de todos los niveles de poder al servicio de un señor que gobierna para su fracción y trabaja para que esto continúe.

Pero no quiero extenderme sobre el pasado de este sujeto bien conocido. No solo jusitifica a K sino que también lo hace con Chavez. Según él en Venezuela hay absoluta libertad de prensa. Un país donde los extranjeros son amenazados de expulsión si critican al dictador. Según Alvarez, el cierre de RCTV es legal y no tiene nada que decir al respecto.

Señor Alvarez, recupere la vergüenza. El estado se ha apoderado en todos lados de las ondas televisivas y las reparte. Y entonces según usted si el dictador cerrara todos los canales estaría bien porque es su facultad. Nada tiene que decir de la selección de ese canal para quitarle la licencia por las críticas al patán que gobierna Venezuela. Hitler tenía facultades legales para confiscarle los bienes a los judíos, y Stalin ejecutaba contrarrevolucionarios como lo hace Fidel Castro basados ambos en sus propias leyes. Las facultades legales no cambian en nada el problema de la libertad, sobre todo cuando se entiende que es el estado el autor de la ley.

La evaluación del señor Alvarez sobre la libertad de prensa en Venezuela es que estuvo ahí y encontró dos diarios críticos. Tal vez el comparar a la prensa de Venezuela con lo que vivimos en la Argentina hasta hace unos meses lo llevara a semejante estúpida conclusión. La libertad de prensa no se prueba por el hecho de la prensa digna que hay, sino por la que es eliminada. En Venezuela hay castigo a la oposición y a la crítica. Fijese señor por qué lo critican los diarios venezolanos que subsisten, porque en Venezuela la prensa tiene pelotas tan grandes como los bolsillos de la nuestra.

Así que ahí lo tenemos, de crítico acérrimo de Menem a chupamedias de Chávez. Linda trayectoria.

Telefé proveedor del canal estatal que reemplaza a RCTV

La cadena de televisión Venezolana RCTV salió del aire luego de que el dictador Hugo Chávez diera por finalizada su licencia por no alinearse al oficialismo.

Venezuela conserva su dignidad. Prefiero mil veces una emisora cerrada que veinte de las nuestras lamiéndole las medias al poder.

De algo estoy seguro y es que el día que se cierren nuestros canales al avanzar estos monstruos que están alimentando, no va a haber protestas de ningún tipo. El mismo día en que el mundo lamenta el avance de Chávez sobre la libertad de expresión y el derecho de los venezolanos al pluralismo informativo, un producto de nuestro canal de la familia desembarca en la nueva emisora que responde al dictador.

Teleceguera

Si en Venezuela el dictador decide no renovar la licencia de Radio Caracas Televisión (RCTV) es por la sencilla razón de que la emisora no le responde. En la Argentina “esto no pasa” pero está lejos de ser una buena noticia. No tenemos un solo canal de televisión que a nuestro propio mandamás le produzca algún inconveniente y entonces las licencias se renuevan para todos. Será por eso que allá hay tanta gente dispuesta a protestar por la injusticia mientras que acá salvo que contraten a la hinchada de Chacarita y a los participantes de Matándose por un sueño, los canales no tendrían defensores.

En cable en cambio hay islas. Ayer vi el programa de Grondona en Canal 26 y volví a comprobar que en este nuevo programa se tratan los temas que deben tratarse como antes del 2001. Empezando por el caso Skanska. Los invitados por desgracia no están a la altura del espacio que se les da. Esteban Bullrich, diputado PRO hizo un esfuerzo muy obvio por no nombrar al señor K ¿Pacto, temor o sangre de pato? Por el sólo hecho de las acciones del ministro del interior (según Bullrich Kirchner no merece tener a este ministro del interior, mira tu) contra el juez López Biscayart la responsabilidad del asunto está en la cúspide del poder, y no en los monos ¿Nadie está enterado de cómo funciona el cajismo en la Argentina? El señor K le debe explicaciones al país por cientos de millones de dólares de Santa Cruz que nadie tiene idea de dónde están, pero en esa mesa “opositora” se lo reconoció como un presidente “transparente” Tibio, tibio. Un escándalo de tibio.

Después hubo una mesa de legisladores con el señor Kravetz, promotor de las tomas de fábricas. El hacía de acusador, no contestaba los reprochecitos livianitos cual dánica dorada que le hacían sus “oponentes” que ni siquiera le hicieron sentir el tercer puesto cómodo que ocupa su candidato en la contienda en Capital Federal. Un señor, no se su nombre porque no lo ponían, que era defensor de Mauricio Macri dijo algo así como que libertad sin “inclusión social” era fascismo. Vaya hombre ¿habrá sacado esa definición de la revista Patoruzito?

Seamos optimistas, con tan poco gas, es el mejor momento para estar en el horno.