Parece que los K son autoritarios, mirá vos…

Hay sorpresa general por la caída de popularidad de los kirchner después de la crisis del campo, que en realidad recién empezó. Al comienzo señalé que me parecía un momento crucial y después que el camino del pase a la historia del kirchnerismo dependía de que insistieran en tratar este problema del único modo en que han tratado todos los anteriores, esto es con cuatro gritos y unos cheques. Los cheques no alcanzaban porque se estaba tratando de disciplinar a los depositantes de la cuenta corriente oficial y no a meros cómplices.

De repente todos notan que el kirchnerismo tiene fuerzas de choque, no trajo los fondos de Santa Cruz y hace del maltrato una forma habitual de relación. En cualquier momento se van a enterar de que recibieron dinero negro del señor Chávez para la campaña y de que su gran “política de derechos humanos” es un caza de brujas para entretener mientras acrecientan el botín.

Por más que en su autismo quieran explicarse en el gobierno que esta mala racha les ocurre porque el periodismo se les escapó y contó algunas cosas que venía tapando durante más de cuatro años, la gente se dió cuenta sola de lo que pasa y si ahora no le cree nada al gobierno es porque primero dejó de creerle a lo que lee en los diarios en general y a lo que ve en la televisión en su totalidad. La verdad es que la prensa no le está dando al país servicio alguno y pese a eso las nuevas generaciones de periodistas están siendo formadas por los reyes del acomodo, el hacerse los boludos siguiendo las enseñanzas de Felipe Solá y la corrección política preparada para la defensa de cualquier cosa.

Los problemas no llegan por gobernantes que pasan los límites del ridículo en sus excesos, sino por un país que los cría, los adula, los encumbra y espera agazapado el momento de degollarlos.

Dejamos la soberbia de lado

De todos los reportajes dados en la última semana por la entonces candidata oficial y ahora presidente electa doña Cristina Fernández de Kirchner, el de anoche de Morales Solá fue el más complaciente y monono. Superó incluso a González Oro con su pregunta magistral: “¿Cómo se llevaba con mamá Ofelia?”.

El columnista de La Nación estaba feliz con todas las respuestas. Le preguntó cual era su sensación por el rechazo en los grandes centros urbanos y la señora le contestó campante que para ella centro urbano era Mendoza. Fue entonces cuando me dí cuenta de que la señora presidente electa estaba pensando ignorarnos a los soberbios que elegimos otras cosas. A don Joaquín la respuesta le pareció re simpática y le devolvió una sonrisa.

¿Cómo va a combatir a la inflación? Importando las mediciones de Estados Unidos y no dejándose convencer por los que dicen que la del Indec es trucha. Algo así: La inflación que mide el Indec está perfecta, pero la vamos a desperfeccionar cambiando su metodología. En definitiva la inflación se soluciona con métodos adecuados de medición, lo cual abrirá sin dudas toda una escuela nueva de la economía.

Sin embargo he estado reflexionando todo el día. Las palabras de la señora por un lado, las admoniciones de mister chief of gabinet acerca de la soberbia de los porteños al votar distinto que el resto del país y las del poeta Braga Menéndez llamando tilingos a los que no la votamos a la señora. Voy a hacer un esfuerzo por adaptarme y deponer la actitud de resistencia que no nos lleva a ningún lado. Decidí re titular algunas noticias, empezando por Santa Cruz, teniendo en cuenta que en medio de una sonrisa de Morales Solá la señora presidenta electa dijo que el periodismo debía revisar la forma en que había estado informando sobre lo que ocurría en la provincia presidencial después del resultado electoral del domingo:

Santa Cruz: 20 personas se arrojan debajo de la camioneta de Varizat para romperle los amortiguadores

Fondos de Santa Cruz: ¿Cuáles fondos de Santa Cruz?

Skanska: El sector privado de la década del noventa se coimea entre sí y emite facturas truchas. Tinelli nada que ver.

Aeroparque: Aduana maltrata a turista venezolano Antonini Willson sólo por tener plata

Hegel desde la tumba: “El cambio recién empieza”

Renuncia Miceli. Quiere tener más tiempo para buscar una casa nueva

Les pido a todos que colaboren porque me parece que entre los lectores de este blog también hay mucho soberbio y tilingo.

Rudy Ulloa publicó una mala noticia

Zozobra el sistema kakista. Ayer Alberto Fernández contestó un par de preguntas. Hoy Rudy Ulloa, el chofer que se hizo millonario gracias a la movilidad social kakista publicó hoy una mala noticia para su majestad kakal. Claro, va derecho a la designación de Peirano y no dice nada del por qué de la renuncia de Miceli, así como Alberto Fernádez contestó como si estuviera haciendo un favor y con mal humor, pero seamos optimistas algo hemos avanzado. En cualquier momento contesta K todas las preguntas que hemos estado preparando para el.

Picolotti desencanta porque encantó

En Junio de 2006 le regalaban en La Nación un título muy vendedor: Una experta que viene de La Haya como si viniera del riñón del Tribunal, cuando su único lauro al respecto había sido asesorar al gobierno argentino en su fracaso para detener la construcción de las pasteras uruguayas y antes a los piqueteros de Gualeguaychú que no pudieron demostrar jamás ninguno de sus puntos de cuestionamiento en materia de contaminación.

El nombramiento de Picolotti era poco serio desde el vamos. Un gobierno irresponsable trataba de controlar a un grupo de revoltosos que se imponían sobre la ley y hablaban de cuestiones ambientales sin saber nada de ellos, incorporando a su vocera. Y el responsable ahora de la falta de seriedad de la “experta que viene de La Haya” es el propio gobierno que llevó al país a comprometerse con las posturas de aquellos revoltosos y transformarlas en oficiales.

Romina Picolotti es la típica experta de ONG relacionada con Naciones Unidas y la OEA que recibe premios internacionales de gente no relacionada con los temas pero que deslumbran a la prensa elemental que tenemos. Después no consigue convencer ni a la Corte Suprema con sus planes para limpiar el Riachuelo (aunque si a Página 12 que es menos exigente), pero es la gente a la que los medios recurren para decir que las pasteras uruguayas destruirán el medio ambiente y que estamos a punto de perecer por el calentamiento global. Como si le faltaran lauros para ser venerada por la fauna mediática y por este gobierno también cuenta con un padre que dice haber estado detenido por los militares y ser defensora de los derechos humanos. De ahí le deben haber venido al marido las ideas sobre la abuela bomba.

Para Laura Rocha, la chica de los 350 amigos era “frontal, decidida, ambiciosa”; de tan auténtica iba a tener problemas en la Haya.

No faltaron las comparaciones con María Julia Alsogaray, a la que cuestionaban por formar una asociación ilícita para comprar tapas de inodoros muy caros, jamás por algo parecido a lo de doña Romina. Pero no importa, los prejuicios sobreviven, gran parte de la prensa y de la intelectualidad berreta quieren ver de una manera a los de derecha y de otra a los de izquierda y las evidencias les importan un comino. Ellos son los que piensan.

¿El gobierno quiere sacarse de encima a un fiscal servicial? Eso dice Morales Solá

Voy a seguir insistiendo en esto hasta el cansancio, porque es en mi opinión el peor problema en el periodismo. Peor aún que la enorme corrupción que ha sembrado el kakismo y es que el no conocer el marco sobre el cual se informa lleva a mal informar.

Hoy hay otro ejemplo de nuevo de Morales Solá analiza sin agregar mucho las derivaciones del escándalo Skanska-pinüinos (emulando a Infobae con algo más de realismo) y sobre la mención a las conversaciones de Aníbal Fernández con el fiscal Stornelli, a lo que habría que agregar las gestiones de Ocaña para cubrir al oficialismo con el mismo Fiscal, dice lo siguiente: “la supuesta conversación mantenida entre el fiscal de la citada causa, Carlos Stornelli, y el ministro del Interior, en la cual el primero le habría anticipado al funcionario gubernamental las inminentes citaciones a declaración indagatoria, pareció una jugada dirigida a desacreditar al fiscal y a abrir resquicios para que alguien, en el futuro, pueda impugnar lo actuado por la Justicia o pedir el apartamiento de Stornelli”

Más adelante agrega: “no resulta admisible que un fiscal le anticipe a un funcionario gubernamental la citación a declaración indagatoria de otros funcionarios, por cuanto -como se señaló en LA NACION días atrás- eso puede servir para que un gobierno destruya pruebas o saque del país a los imputados”

El uso de la palabra “jugada” deja de lado un flor de elefante y es que de ser cierta, cosa que el señor Morales Solá por el espacio que tiene y la responsabilidad que implica, debería pedir que se investigue, sería un escándalo y una traición a sus funciones de parte del fiscal para beneficiar a quienes debe investigar. Pero el problema que ve Morales Solá es que Stornelli no debería hacer algo así para no permitir eventuales fugas. Imposibles fugas señor Morales Solá ¿cuánto cree que durarían los pingüinos prófugos mientras causan la caída del gobierno que los cobija? Y en cuanto a las pruebas, ya se estaban destruyendo o de dónde saca que necesitaban un llamado de Stornelli para hacerlo. El problema, que el columnista estrella percibiría si entendiera del tema del que habla (o por lo menos le serviría para no decirlo por vergüenza), es que beneficie o no al gobierno la “jugada” se trataría de delitos que deben ser castigados por sí mismos. Sería un quebrantamiento de la misión que la sociedad le ha dado al fiscal, el informar a los investigados cuáles serán sus próximos pasos. ¿Cómo puede ser que aunque sea desde el sentido común se le escape semejante cosa?

¿Qué se está cuidando acá? ¿La legalidad o la imagen de los supuestos cruzados anti-corrupción estilo Stornelli, Ocaña y Monner Sanz que es quién elaboró la tesis de la maniobra contra el primero? ¿La responsabilidad periodística de quienes se tragaron todos los cuentos para niños que se propagaron en el pasado?

El argumento según el cual mencionar la conversación entre el gobierno investigado y el fiscal investigador en la que éste le adelantaba lo que iba a hacer es una forma de sacarse de encima a un fiscal molesto, no tiene pies ni cabeza. ¿Cómo va a beneficiar al gobierno investigado que el fiscal que se toma el trabajo de anticiparles lo que va a hacer, que confirma que colaborará con la campaña del oficialismo en la provincia de Buenos Aires termine apartado? ¿A quién se le puede ocurrir, si no a Monner Sanz, semejante argumento? ¿Quién si no Morales Solá o cualquiera de los otros que amaron a Stornelli por ser perseguidor con absurdas construcciones pseudo jurídicas de uno de los cucos de los progres iba a pasar por alto el sentido común y el conocimiento elemental sobre cuales son las funciones y deberes de un fiscal para comprarse una tontería semejante? No vaya a ser que junto con el mito del kakismo honesto vaya a caer otro mito mayor que es el del antinoventismo de la Alianza honesto. Y otro mayor aún, que fue el del periodismo investigador que suplantó a los jueces.

Lo cierto es que el kakismo se cava la fosa cuando manda al frente a quienes traicionan su función para ganar de ellos favores futuros. Cada vez necesitará más funcionarios desleales con quienes les pagan (nosotros) para sobrevivir. Y lo único que puede decirse de esa mención del decreto del presidente, es que es producto de su irracionalidad. Por supuesto que el gobierno no está tratando de combatir el mal comportamiento de los fiscales. De ser así debió optar por denunciarlo a Stornelli donde corresponde.

Sin embargo, no se me ocurre el motivo por el cual Kirchner iba a inventar aquella conversación, tampoco puedo afirmar que sea cierta o que lo sea en los términos en los que se la describió, pero una afirmación en un decreto presidencial es una razón de sobra para iniciar una causa y preocuparse por su desarrollo. Puede dudar Morales Solá de que haya existido, pero no lo dice. Lo que le preocupa es la posibilidad de que exista una intención tan tonta como la de apartar a un fiscal servicial con el poder.

Vuelvo al principio ¿No deberíamos cambiar de popes periodísticos? ¿No deberíamos contar con gente que entienda un poco más sobre todo de temas constitucionales cuando la constitución de hecho no se aplica?

Tapas que tapan

Hay pocas dudas en cuanto a cuáles son las noticias más importantes del día. Las derivaciones del caso Skanska, el envío de la agrupación “Hijos” a asustar y agredir al presidente de la Cámara de Casación Penal que parece un paria al que nadie se gasta en defender después de ser marcado por el presidente, el pronunciamiento eclesiástico contra la demagogia y el clientelismo (temas morales reales de los que ya era hora que se ocuparan, dicho sea de paso) y la militarización de Santa Cruz en lo que constituye en términos verbitzkianos aplicados sólo a sus enemigos políticos una forma de”represión de la protesta social”.

Después quedará por discutir la jerarquía de estos cuatro enormes frentes que se le abrieron al gobierno. Miremos las primeras planas de los principales diarios del domingo y podremos sacar muchas conclusiones sobre alineamientos y acuerdos. Las sutilezas se ve que en materia de operaciones con la prensa son cosa de los noventa.

Para La Nación el título mayor lo ocupa la declaración de la Iglesia. El caso Skanska le sigue en jerarquía en la columna de la derecha.

Clarín elige quedarse solo con el documento eclesiástico enjuagándolo para que no suene fuerte: “La iglesia reclama más transparencia”. De los otros temas ni mu.

Lo mismo hace el boletín oficial Página 12 (ni que pertenecieran al mismo dueño ¿no?).

Perfil, edición impresa, sigue su costumbre de abrir con una imagen, en este caso la cobertura que Jorge Lanata está haciendo desde la militarizada Santa Cruz. El título mayor está dedicado al escándalo de Skanska y el reclamo de los obispos está mencionado como parte del día.

Lo curioso es que nunca el gobierno habrá estado tan contento de contar con una crítica de la Iglesia para tapar otros incendios.

Apretadores oficiales lanzados a insultar y amenazar

Esta mañana me desperté en medio de las consecuencias de la no crisis energética con falta de luz. Como sabemos esa mala noticia ya se había derogado hace tiempo. También se derogó el estado de indefensión en que se encuentra la población respecto de la inseguridad.

El gobierno cocoliche llegó este fin de semana a un estadio superior en su lucha sin cuartel contra la información. Desde los exabruptos de Albistur y su pretensión de hacer desaparecer a la prensa que “ya no es necesaria” ayer en La Nación, en medio de berrinches de dictadorzuelo bananero y ataques directos contra Noticias y la amenaza velada contra Jorge Fontevecchia. Hasta la virtual intervención del Indec para manejar las estadísticas de inflación y la retórica maleva del ministro del interior llamando mafiosos y forajidos a quienes los denuncian.

Rozan el ridículo pero los agentes presidenciales consiguen bajar los estándares aceptables de miseria política. Y como lo hacen de manera gratuita, al menos en lo interno, el día que se les ocurra dar un golpe institucional dudo mucho que tengan algún problema.