Repaso dominguero

Para el gran juez de la década del noventa, los escándalos de los últimos meses son una campaña anticorrupción de K

Lo he dicho muchas veces, que se le haya dado el nombre de periodista y el sitial de gurú de la corporación a un individuo que opera sobre la política, disputa espacios de poder y maneja sectores vitales del estado, que niega la realidad y la inventa con igual disimulo, habla de lo dispuesto que está el argentino, y cuanto más educado peor, a que le mientan. Este hombre, Horacio Verbisky fue el creador de la imagen actual estereotipada y estúpida de la década del noventa, ahora está vendiendo, con menos éxito, que Kirchner es un genio que descubre corruptos.

¿Y un corrupto qué es para Verbistky? Alguien de derecha. En ese sector tener una foto con un indeseable ideológico es sinónimo de culpabilidad. En la izquierda que le sirve a él, todo tiene explicación. Escribo sobre él porque aunque parezca asombroso todavía hay gente fuera de su familia que lo lee para informarse.

Verbitsky parece no saber nada de los empresarios K ni de la utilización del poder para adquirir empresas “privatizadas”. Ni se enteró que según Perfil el señor Rosatti renunció para no avalar sobreprecios en una licitación. Ni se enteró del caso Borocoto. No sabe que los gobernadores, intendentes y periodistas se compran a partir de K en cualquier “todo por dos pesos”. No sabe que se entra y se sale de la categoría de protegido en este gobierno con solo arreglar. Que ese insulto que él inventó “menemista” es en este momento una categoría relativa. Se es menemista si todavía no reporta a Balcarce 50. Todo el presupuesto nacional está al servicio de una facción, pero Verbisky ni se preocupa.

Por eso no tiene problemas en ser defensor de Julio de Vido y decir que el presidente reaccionó ante la corrupción con Miceli, cuando la echó para zafar del daño, hasta la semana anterior faltaba que la besara en público, la versión oficial sigue siendo hoy que Miceli fue perseguida por un asunto privado y tiene que aclararlo, y su admirado presidente no dijo ni una palabra sobre el tema ¿Dónde está la campaña contra la corrupción?¿Y cuándo se amplía a Garré y Picolotti?

La corporación periodística no lo va a abandonar, por más que está alimentando la mentira oficial de que la corrupción en el kakismo empezó son Skanska. El que disolvió la asociación periodistas y bancó a Página 12 cuando Julio Nudler quiso denunciar a Alberto Fernandez, allá recién inauguradito el kakismo. A la corporación le interesa la cuestión de los favores y la pertenencia, qué cosa la fidelidad a la farsa les puede dejar como beneficio, pero nunca se indignarían por el hecho de que se atreva a afirmar que K es distinto a Menem porque éste puso una Corte propia, que fue lo primero que hizo K violando todos los preceptos constitucionales. Claro que Corte independiente para la izquierda local es una Corte izquierdista, así que parece que una cosa es distinta a la otra. Sin embargo le costaría más explicar a Verbitsky el asalto al Consejo de la magistratura y su abierta utilización para promover esclavos y expulsar a díscolos.

En fin. El tuerto sordo y ciego es rey.

La Oficina Anticorrupción al servicio de mister K

La Oficina Anticorrupción fue formada por el gobierno de la Alianza a instancias de aquel genio incomprendido que fue el vice presidente don Chacho, ahora chocho, Alvarez. Su propósito siempre fue perseguir “casos emblemáticos de corrupción menemista”. Quiere decir esto, personas públicamente señaladas como corruptas. ¿Señaladas por quién? Pues por la prensa de izquierda que sostuvo estándares tales como que los terroristas que padecimos en la década del 70 eran idealistas, que los militares que los combatieron en realidad persiguieron hippies y por lo tanto todo lo que hayan hecho en su contra era un crimen, que las víctimas de los delitos debían pedirle perdón a los asaltantes, que privatizar era “robar el patrimonio nacional”, que los contratos que hacían los menemistas eran corruptos pero las renovaciones de los mismos que hacia la Alianza eran normales. Esa misma prensa de izquierda que hizo “emblemáticos” a ciertas personas, en lo posible no peronistas, es la que hoy se encuentra borocotizada y es la cobertura del pingüinaje saqueador.

Vuelvo entonces. La OA se creó para perseguir esos casos “emblemáticos”, es decir, con un objetivo político fascista de utilizar a la justicia para dirimir cuestiones políticas. Y cumplió su objetivo gracias a un ingrediente particular. La OA es la única entidad estatal cuyos miembros no están obligados a denunciar los delitos de los que se enteran porque especialmente se los facultó para elegir qué causas “emblemáticas” (léase útiles al poder) podían llevar adelante. Siempre eligen, claro, la década del noventa. El día que se investigue la actuación de la OA capaz que terminan ellos mismos siendo el emblema de la utilización de la justicia con fines políticos.

Como broche de su historial, la OA acaba de tomar intervención en el caso Skanska pero para sostener las estupideces que la Casa de Gobierno quiere vender respecto a que se trata de “corrupción entre privados”. Su titular, Abel Fleitas Ortiz de Rosas, discípulo abandónico de Gustavo Beliz, apareció en la causa a pedir que se los reconozca como querellantes pero para investigar el caso dejando sentado que se trata de “corrupción entre privados”. ¿Curiosos verdad? Sobre todo porque si fuera corrupción entre privados la OA no tendría nada que hacer al respecto, por más que invoque un documento idiota como la convención contra la corrupción, si no tendrían que ocuparse de las cuentas de nuestros consorcios que suelen ser tan oscuras.

En fin muchachos de la OA, ustedes han pasado también al campo de la comedia. Capaz que terminan denunciando al presidente pero no por el caso Skanska en si, sino por haber despedido ya a tres funcionarios relacionados con el caso a pesar de ser todo un tema entre privados. Digo yo ¿es deber de los funcionarios tener vergüenza?

Menéame

¿Tu también Página 12?

Si uno anda medio distraído capaz que piensa que la tapa de ayer del boletín oficial Página 12 era casi rebelde. El sólo hecho de poner el caso Skanska ahí era todo un grito de libertad. Veamos esa tapita:

tapan.jpg

Lo primero que les debo contar sobre esta tapa es que cuando la bajé de internet me enteré de que el nombre del archivo es muy adecuado para esa sección de Página 12. Se llama “tapan.jpg”. A confesión de parte…

Pero fíjense que a la vez que se ocupa de Skanska se dedica a ahondar sobre la empresa en si y contar su historial en todo el mundo. El argumento oficialista implícito es “no somos nosotros solamente”. Ahora bien, muchachos de Página 12 pónganse las pilas porque si no ustedes van a pasar a ser privados en cualquier momento también. Y no porque alguien decida investigarlos como una virtual empresa del estado que son al servicio del gobierno, sino por meter la pata. Si Sknaska coimea por todos lados quiere decir que estamos dentro del club de los países cuyos gobiernos son comprables por Skanska. No se si me explico.

Darío Gallo explica creo yo para qué Página 12 coloca en tapa el caso Skanska. Coronan la palabra del vocero oficial Horacio Verbitsky (linda investigación también, la relación de Verbitsky con el estado, en sus tres poderes) quién parece convertirse en una suerte de entregador mediático del señor De Vido.

¿Ya decidieron lanzarlo por la borda? ¿Rápido no? Que mal negocio resultó la lealtad a su alteza kakal.

Stornelli confesó

En Perfil hace rato que se informa lo que se debe informar y hoy parece ser el día en el que encuentro titulares bien puestos por todas partes. Contra la tesis de Morales Solá, que compraron unos cuantos, que convierte al fiscal del caso Skanska en una “víctima de una jugada” (con el probable objetivo de preservarlo por los servicios prestados en el pasado en la demostración de la malignidad de la década del noventa), el portal de Fontevecchia pone la cuestión en términos precisos después del reportaje hecho ayer por el señor Majul: “Clara muestra de la escasa independencia del Poder Judicial. CASO SKANSKA. EL FISCAL STORNELLI CONFESO QUE CHARLA TODAS LAS SEMANAS CON ANIBAL FERNANDEZ“. 

El antinoventismo de la Alianza primero y los gobiernos que lo siguieron después por odios personales, resentimientos o utilitarismo político si escrúpulos, no dudó en recurrir a la ilegalidad, al invento de figuras penales y al absurdo más absoluto para perseguir a lo que el brillante vice presidente que tuvimos y actual delegado kakista para hacer huevo en el Mercosur, don Chacho Alvarez, marcó en su momento como “casos emblemáticos de corrupción”. En términos más claros y menos berretas, determinaron a quienes se les debían probar cosas y luego se lanzó a la gente con menos escrúpulos y veleta del poder judicial a una cacería.

El kirchnerismo no debe ser investigado con las mismas armas, no porque no lo merezca en particular, sino porque no lo merecemos quienes queremos vivir bajo el imperio de la ley y con esas armas sólo conseguiremos cambiar de bandoleros otra vez. Nada tienen que hacer si se quiere recuperar la Justicia imparcial, los Monner Sanz ni los fiscales visitantes de despachos oficiales. No importa si ahora se pelean con el gobierno, no es el tipo de personas con el que se reconstruyen las instituciones. Los funcionarios deben ser investigados y juzgados por gente que no sea ahora, ni haya sido antes, ni se demuestre dispuesta a ser amanuense. Y la peor versión de esta lacra es la que se demuestra disponible para perseguir inocentes. Y digo inocentes en el único sentido en que lo utilizaría un republicano: como aquél a quién no se le ha probado un crimen previamente tipificado como delito.

El fiscal Stornelli confesó algo más que reuniones con el ministro del interior. Habló de una amistad. Si se ve la forma en que se le responde desde el Poder Ejecutivo, esa amistad es un tanto particular. Parece inspirada en el poder del ministro más que en afinidades personales. De cualquier modo un fiscal federal no puede mantener una relación amistosa de ese tipo, menos en los despachos oficiales.

Se equivocan y muchos los que piensan que “la amistad” puede convertirse rápido en “enemistad” y así convertir en “útil” al señor Stornelli para investigar la fiesta kakista. El derecho no requiere enemigos, sino gente imparcial y seria. Menos aún enemigos de los que se debilitan y amigos de los que se fortalecen.

De paso sería necesario investigar si anticipó los pedidos de indagatoria al ministro y si existieron gestiones en ese sentido de la señora Ocaña que también es funcionaria pública y tiene sus deberes que cumplir. Al final todo el mundo muestra su naturaleza.

Actualización: Para aclarar un poco más el significado de las declaraciones de Stornelli. Tampoco correspondería que diera información de ningún tipo sobre la causa. No hay “medida de las posibilidades posibles”; no lo puede hacer. Tampoco debe admitir que el gobierno le muestre su interés en la causa y mucho menos seguir asistiendo a los despachos oficiales a pesar de eso. Ni siquiera es un argumento verosímil que quisiera el señor Fernández tener la información para “proceder administrativamente”. Una estupidez, eso es algo con lo que se cuenta al mismo tiempo que se dan a conocer los pedidos de indagatoria. Y algo que me señala un amigo: El pedido de indagatoria Stornelli lo había hecho antes de estas reuniones con Fernández. La información que compartió con el ministro no puede ser sobre tal pedido, sino de la decisión ya tomada del juez Montenegro, convirtiéndose en un informante de quienes están siendo investigados. 

Actualización: Les transcribo el comentario del doctor Guillermo Rivarola (que de esto sabe más que yo por cierto) a otro post sobre el tema que reprodujo La Historia Paralela:

El artículo 204 del Código de Procedimientos en Materia Penal -ley 23.984- establece en su párrafo final : “EL SUMARIO SERÁ SIEMPRE SECRETO PARA LOS EXTRAÑOS”. Es decir, -aclaro- para los que no son IMPUTADOS, ni QUERELLANTES, ni TERCEROS CIVILMENTE DEMANDADOS, NI ACTORES CIVILES. Va de suyo, por lo que se conoce hasta ahora, que el Ministro del caso no ocupa ninguno de esos roles en el SUMARIO PENAL de mención, de modo que para él, es -o era- un tema SECRETO, al cual no debió tener acceso por vía alguna, como lo manda la ley arriba citada. Además, el art.157 del Código Penal dice:” será reprimido con prisión de un mes a dos años e inhabilitación especial de uno a cuatro el FUNCIONARIO PUBLICO que revelarehechos,actuaciones o documentos que por ley deben quedar secretos”,en tanto el art. 248 del mismo código sanciona al funcionario que no ejecuta las leyes cuyo cumplimiento le incumbiere con prisión de un mes a dos años. Saquen conclusiones de nuestra juridicidad.

Guillermo F. Rivarola

¿El gobierno quiere sacarse de encima a un fiscal servicial? Eso dice Morales Solá

Voy a seguir insistiendo en esto hasta el cansancio, porque es en mi opinión el peor problema en el periodismo. Peor aún que la enorme corrupción que ha sembrado el kakismo y es que el no conocer el marco sobre el cual se informa lleva a mal informar.

Hoy hay otro ejemplo de nuevo de Morales Solá analiza sin agregar mucho las derivaciones del escándalo Skanska-pinüinos (emulando a Infobae con algo más de realismo) y sobre la mención a las conversaciones de Aníbal Fernández con el fiscal Stornelli, a lo que habría que agregar las gestiones de Ocaña para cubrir al oficialismo con el mismo Fiscal, dice lo siguiente: “la supuesta conversación mantenida entre el fiscal de la citada causa, Carlos Stornelli, y el ministro del Interior, en la cual el primero le habría anticipado al funcionario gubernamental las inminentes citaciones a declaración indagatoria, pareció una jugada dirigida a desacreditar al fiscal y a abrir resquicios para que alguien, en el futuro, pueda impugnar lo actuado por la Justicia o pedir el apartamiento de Stornelli”

Más adelante agrega: “no resulta admisible que un fiscal le anticipe a un funcionario gubernamental la citación a declaración indagatoria de otros funcionarios, por cuanto -como se señaló en LA NACION días atrás- eso puede servir para que un gobierno destruya pruebas o saque del país a los imputados”

El uso de la palabra “jugada” deja de lado un flor de elefante y es que de ser cierta, cosa que el señor Morales Solá por el espacio que tiene y la responsabilidad que implica, debería pedir que se investigue, sería un escándalo y una traición a sus funciones de parte del fiscal para beneficiar a quienes debe investigar. Pero el problema que ve Morales Solá es que Stornelli no debería hacer algo así para no permitir eventuales fugas. Imposibles fugas señor Morales Solá ¿cuánto cree que durarían los pingüinos prófugos mientras causan la caída del gobierno que los cobija? Y en cuanto a las pruebas, ya se estaban destruyendo o de dónde saca que necesitaban un llamado de Stornelli para hacerlo. El problema, que el columnista estrella percibiría si entendiera del tema del que habla (o por lo menos le serviría para no decirlo por vergüenza), es que beneficie o no al gobierno la “jugada” se trataría de delitos que deben ser castigados por sí mismos. Sería un quebrantamiento de la misión que la sociedad le ha dado al fiscal, el informar a los investigados cuáles serán sus próximos pasos. ¿Cómo puede ser que aunque sea desde el sentido común se le escape semejante cosa?

¿Qué se está cuidando acá? ¿La legalidad o la imagen de los supuestos cruzados anti-corrupción estilo Stornelli, Ocaña y Monner Sanz que es quién elaboró la tesis de la maniobra contra el primero? ¿La responsabilidad periodística de quienes se tragaron todos los cuentos para niños que se propagaron en el pasado?

El argumento según el cual mencionar la conversación entre el gobierno investigado y el fiscal investigador en la que éste le adelantaba lo que iba a hacer es una forma de sacarse de encima a un fiscal molesto, no tiene pies ni cabeza. ¿Cómo va a beneficiar al gobierno investigado que el fiscal que se toma el trabajo de anticiparles lo que va a hacer, que confirma que colaborará con la campaña del oficialismo en la provincia de Buenos Aires termine apartado? ¿A quién se le puede ocurrir, si no a Monner Sanz, semejante argumento? ¿Quién si no Morales Solá o cualquiera de los otros que amaron a Stornelli por ser perseguidor con absurdas construcciones pseudo jurídicas de uno de los cucos de los progres iba a pasar por alto el sentido común y el conocimiento elemental sobre cuales son las funciones y deberes de un fiscal para comprarse una tontería semejante? No vaya a ser que junto con el mito del kakismo honesto vaya a caer otro mito mayor que es el del antinoventismo de la Alianza honesto. Y otro mayor aún, que fue el del periodismo investigador que suplantó a los jueces.

Lo cierto es que el kakismo se cava la fosa cuando manda al frente a quienes traicionan su función para ganar de ellos favores futuros. Cada vez necesitará más funcionarios desleales con quienes les pagan (nosotros) para sobrevivir. Y lo único que puede decirse de esa mención del decreto del presidente, es que es producto de su irracionalidad. Por supuesto que el gobierno no está tratando de combatir el mal comportamiento de los fiscales. De ser así debió optar por denunciarlo a Stornelli donde corresponde.

Sin embargo, no se me ocurre el motivo por el cual Kirchner iba a inventar aquella conversación, tampoco puedo afirmar que sea cierta o que lo sea en los términos en los que se la describió, pero una afirmación en un decreto presidencial es una razón de sobra para iniciar una causa y preocuparse por su desarrollo. Puede dudar Morales Solá de que haya existido, pero no lo dice. Lo que le preocupa es la posibilidad de que exista una intención tan tonta como la de apartar a un fiscal servicial con el poder.

Vuelvo al principio ¿No deberíamos cambiar de popes periodísticos? ¿No deberíamos contar con gente que entienda un poco más sobre todo de temas constitucionales cuando la constitución de hecho no se aplica?

El show de la risa

Hay que reconocerle al gobierno que cuando se pone gracioso es insuperable.

El portal de buenas noticias Infobae titula la nota sobre los despidos de Madaro y Ulloa: “Autocrítica del Gobierno por escándalo Skanska-Techint” ¿No es genial? Hasta tratan de imponer una marca “Skanska-Techint”. Y la imputación editorial del calificativo maoísta de “autocrítica” ya superó todo lo conocido. Uno no sabe bien si las noticias las redacta Alberto Fernández o Altamira.

El ministro de justificaciones don Anibal Fernández a su vez dice que a los funcionarios echados después de esta infobaeísticamente denominada autocrítica, deben ser reivindicados ¡Se arrepiente del reconocimiento de sus pecados de lesa revolución! ¡Hombre, que autocrítica de patas cortas!

Con su habitual elegancia literaria don Aníbal también encontró explicación para el hecho de que no se siga el mismo criterio “autocrítico” (en términos maoístas-infaobaístas) respecto del amigo Guillermo Moreno, el policía de los precios, a quién el Fiscal de Investigaciones Administrativas Manuel Garrido (al fin Garrido decidió dejar de dedicarse a la “década del noventa”) sugirió que había que mandar a su casa porque lo investiga por violación del secreto estadístico. Como ustedes saben las estadísticas están un tanto alteradas porque a los comerciantes se les “sugiere” que sean moderados a la hora de informar cómo están los precios. Y si no lo son, pues existen otros métodos. La explicación de Fernández es que no se debe “mezclar pan rallado con aserrín”. Estoy seguro de que él, o Infobae tal vez, aclararán también si el general Bendini es pan rallado o aserrín.

Otra de las referencias al caso Skanska-Kirchnerismo y sus derivaciones que hizo el señor ministro fue que “en este país se han cometido desmanes feroces a partir de que los funcionarios se han amparado en sus cargos” ¿Ustedes que creen, se referirá a la falta de explicaciones sobre los fondos de Santa Cruz?

El fiscal Stornelli, otro especialista en la década del noventa, anticipa sus decisiones al Poder Ejecutivo mientras se ofrece para colaborar en la campaña ¿Es de él de quién debemos esperar que esta investigación produzca algo más que “autocríticas”?. No vaya a ser que el señor de Balcarce 50 se enoje ¿no? Por lo menos mientras esté en el cargo, después veremos. Una para reconocerle al gobierno es que lo hayan mandado al frente con pitos y cadenas.

Lo gracioso fue la respuesta del fiscal cuando lo llamaron para reportearlo sobre su aviso de “ahí va un misil”. Contestó nuestro Elliot Ness: “No tengo nada que decir. Que digan lo que quieran”. Y es gracioso porque esta afirmación oficial apareció en el decreto de despido de los amigos de Kirchner y él, siguiendo doctrinas del jurisconculsto Monner Sanz, sostuvo en su momento que decir cosas que no son ciertas en los considerandos de un decreto equivale a una “falsificación ideológica de documento público” (así se ganó la amistad con Ocaña, dicho sea de paso). Pero en fin, tal vez sea esto mezclar pan rallado con aserrín.

De cualquier manera creo que la conclusión de todo esto es (y a Aníbal todavía no se le ocurrió) que al final Skanska, después de rajar a unos cuantos, va a terminar siendo lo que predijo mister president: un asunto entre privados. Y cuando llegue el próximo gobierno, tal vez con ayuda del fiscal Stornelli, inclusive llegue a ser un asunto entre privados de la libertad.

Menéame