Aníbal Fernandez busca laburo con Sofovich

El humor del ministro Aníbal Fernandez es muy particular. Dijo en el chat del diario El País de España que los secuestros en la Argentina desaparecieron, aunque ahora está tratando de construir una versión para consumo local. Esto es parcialmente cierto porque la cuchara del gobierno para que el tema desaparezca de noticieros y diarios se nota y mucho. Se escondieron un poquito debió haber dicho, pero al ministro le gusta la grandilocuencia.

En fin, este personaje que dice cualquier cosa se olvida de un secuestro que preocupó tanto al señor presidente que dio un discurso en cadena. Después no sabemos por qué no habló más del asunto. Digamos que el oficialismo hizo desaparecer al secuestro de Gerez.

La hipótesis que manejamos en el blog es que algunos funcionarios kakistas quieren perfilarse como humoristas, siguiendo la trayectoria de otro ex funcionario como Moisés Ikonikof.

¿Gerez y el Indec de Yrigoyen no son suficientes?

Los escándalos mayúsculos del gobierno de Verbitsky no parecen producir efectos políticos porque el gobierno se encuentra con muchos improvisados en frente, el peronismo demostró que más que una fuerza política temible es una bolsa de trabajo y la dirigencia argentina, empresarios incluidos, son lo más parecido al denostado señor de la Rúa que puede haber.

En enero solamente tuvimos los bochornos de Gerez y el Indec. Imaginen a un zapato como Zapatero haciendo alguna de estas dos cosas o un Lula, o un Tony Blair. Sin embargo todos siguen acá a la defensiva con el gobierno.

El fenómeno que estamos viviendo es de verdad curioso. Me gustaría escuchar a los “estrategas” de campaña, a los publicistas políticos de los candidatos. Sospecho que todos tienen ideas de marketing y no están viendo a los elefantes pasar. Son los protagonistas. La política se ha convertido en una actividad consistente fundamentalmente en ganar elecciones. Elecciones que no se ganan. El país es peronista, pero también es radical.

El kirchnerismo debe servirnos para enterarnos del nivel del pensamiento y comportamiento de una población educada mal, muy mal, como la nuestra.

Luis Gerez, un caso sublatinoamericano

Este Luis Gerez ¿no era ese del que habló el señor Kirchner en cadena de televisión diciendo que lo habían secuestrado bandas de paramilitares o parapoliciales? ¿No es el mismo que fue testigo de oído, identificando a un diputado electo al que el oficialismo no dejó asumir su banca con aval de una justicia que lo único que le queda de independiente es la camiseta del club, diciendo que recordaba su voz treinta años después como la de uno de los que lo había torturado? ¿No es el que no da conferencias de prensa por razones de salud pero hace visitas protocolares a sindicatos? ¿No es un militante ultra-kirchnerista? ¿Y ahora creen, como creímos en este blog desde el primer minuto, que podría ser el protagonista de un autosecuestro?

¿Entonces por qué no pasa nada? ¿Por qué la oposición ni siquiera le pide explicación al señor presidente? ¿Por qué no es el tema excluyente de noticieros y diarios? ¿Por qué no están las ONGs puritanas de las instituciones llamando a una marcha nacional por la república? ¿Por qué seguimos sin saber dónde cuernos está Martha Oyhanarte?

En fin, me agarró la edad de los por qués. En cualquier momento me deshubico con una pregunta tipo ¿Dónde están los fondos de Santa Cruz?

Un día en el diccionario van a definir a la Argentina así: País donde se puede mentir a todos todo el tiempo.

Grupos de para-pelotudos estarían detrás del secuestro de Gerez

Si bien no tenemos un dato concreto, si tenemos sopechas serias de que el episodio de desaparición-discursete-y-reaparición-con poca explicación del testigo ultrakakista Luis Gerez tendría vinculación con grupos de para-pelotudos simpatizantes del conocido grupo del pingüino y los bigotudos que opera en la zona.

Estamos cerrando el círculo sobre ellos. Ampliaremos.