Si el fascismo se hubiera impuesto Morgado estaría feliz

No hay que enojarse con el ex candidato a tantas cosas don Claudio Morgado. Un hombre entre muchos que asumen posiciones para entrar al club de la cultura siendo, en este caso desde la animación infantil. ¿Qué otra cosa iba a hacer que repetir las estupideces que dicen los otros y mostrarse como el mejor alumno en el arte de descalificar a los otros?

Cuando uno lo escucha la opinión de Daniel Filmus respecto a que a él lo votaron los que piensan adquiere una dimensión más concreta. Puede tranquilizarse el 61% de los votantes, hablaba de gente como Morgado.

Dice Morgado que ha vuelto el fascismo a la ciudad (copiando al escritor auto titulado filósofo Juan Pablo Feinman), de la mano de los que votaron a Macri. Los síntomas de ese “retorno” los ve en el individualismo que dice que se está imponiendo en Buenos Aires al haber triunfado el candidato del PRO.

Seguramente el animador infantil suscribiría este párrafo (y Feinman también): “Hemos sido los primeros en afirmar, frente al individualismo democrático-liberal, que el individuo no existe sino en el Estado y subordinado a las necesidades del Estado, y que a medida que la civilización, va cobrando formas más complejas, cada vez más se restringe la libertad del individuo.”

Morgado piensa así, Kirchner piensa así, también Filmus, los cerebros kakistas y muchos otros si les pagan lo suficiente, les ponen una pauta o les consiguen un contrato para cantar en público. Aman al estado y odian al individualismo y por eso sus banderas se confunden tan bien con la usina de los  “pensamientos” citados en el párrafo precedente. Se trata de un extracto de publicaciones oficiales del fascismo italiano. Recomiendo en particular leer el punto 7 que es el más explicito al respecto.

El fascismo fue un movimiento anti liberal, colectivista y corporativista. Por lo menos Morgado en el secundario debió aprender que el fascismo de individualista no tenía una gota. En la Argentina dio origen al peronismo, partido al que pertenece el kakismo y sus concepciones son dificiles de distinguir en latinoamérica a esta altura de lo que se conoce como izquierda.

A lo único que no se parece el fascismo es al individualismo.

De cualquier modo el interés de Morgado es comprar ubicaciones en el tablero del poder. No creo que esté muy preocupado por su ignorancia. Será su forma de recuperar posiciones después de que me dijera en el reportaje que puede oirse en el link de más abajo (que al trascender más de lo que esperaba le trajo algunos problemas) que estaría dispuesto a pedir una investigación sobre el destino de los fondos de Santa Cruz jactándose de independencia para arrugar después en menos de 24 horas porque había quedado situado en el limbo kakista. Ahí mismo mostraba esta idea de ser gendarme electoral que el cree que es antifascista.

Haga patria, regálele un libro a un kakista.

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La ruta del dinero de Felisa

Desconfiados y maledicentes, tal vez hasta esquizofrénicos. Esos son los apelativos que se merecen los que mal pensaron de la bolsa de dinero encontrada en los aposentos de Felisa que es Miceli y no se sabe bien cómo llegó a ministro/a. Era toda plata para comprarse una casita donde pasar la vejez.

Y estoy seguro ¡Segurísimo! de que en una conferencia de prensa va a poder explicar los interrogantes que permanecen sin respuesta, como por ejemplo uno que ya hice: ¿por qué el acta policial estaba en poder del ministerio y no de la policía? y otras nuevas como ¿cuál inmueble iba a comprar? ¿que inmobiliaria intervenía? ¿la transacción iba a realizarse en efectivo?

Y cortenlá con los malos pensamientos, estamos hablando de una señora que trabaja para su Alteza Kakal.

Se los dije, Miceli es una chica muy distraída

Salieron a explicar los voceros de doña Felisa Miceli la aparición de la bolsa con 240 dólares (cifra dada por Lanata) en el baño privado de su despacho el 5 de junio pasado.

La posición micelista sobre este escandalete coincide con nuestra expresión de fe en la señora ministro/a. Dice que era plata que tenía ahí par realizar una operación inmobiliaria y que eran en realidad 100 mil pesos y 30 mil dólares. Es distraída no más. A nadie se le ocurriría guardar semejantes sumas de dinero propio en una bolsa de plástico ni en un armario ni en un baño. Pero no podemos juzgar esa decisión porque pertenecemos al pasado, a la década del noventa y entonces no estamos en condiciones de entender.

Aún así hay una parte que no cierra tan bien. Parece que el acta policial había desaparecido según había contado Lanata. Signo de que tal vez alguien no entendiera la perfecta lógica y justificación de toda la situación y se le hubiera ocurrido tapar algo que no era necesario tapar. Pero ahora la explicación al respecto es que el acta se encuentra en el ministerio de economía. Digo yo ¿qué hace ese documento policial en el ministerio de economía? ¿Se lo olvidaron los policías?

Estoy seguro de que Felisa nos va explicar perfecto eso también.

¿Y si todo fue una pesadilla?

Anoche la televisión abierta comenzó reflejando los deseos oficiales e intentó presentar a la elección en la Capital como una confrontación en la que se dirimía el 40% de los votos (que ni siquiera se logró) y no el 50% como en toda segunda vuelta. La esperanza del gobierno era tapar con retórica y control de la información una derrota aplastante y fuera de lo común en la historia del invento francés del balotaje,  pero quedó sepultada bajo el peso de los hechos. Entrada la noche se permitieron entrevistar a los triunfadores sin sentirse los conductores en la necesidad de mostrar hostilidad por si los estaban viendo desde los despachos oficiales.

Las tapas de los diarios reflejaron sin embargo la realidad de la doble derrota sufrida por el último invencible que dio nuestra realidad política tan particular que se construye con una sucesion de ellos. Uno más efímero que otro.

Mauricio Macri dio algunos mensajes muy claros para quién pueda entenderlos. No se mostró triunfalista y habló de terminar con el resentimiento, la agresión, la invocación del pasado lejano para dividir en el presente y de recuperar un clima de tolerancia. Valores todos anti-kakistas que dan en el centro de combustible del poder del gobierno. Esa invitación no tenía que ver con la Ciudad de Buenos Aires sino que parecía una convocatoria a superar la anormalidad institucional y política actual.

Por primera vez nos podemos preguntar si acaso el salvajismo político, la borocotización, la agresión, el neo-estatismo y la puesta en primer plano de viejas, viejísimas disputas, no fue más que un mal sueño producido por un colapso gigantesco sufrido en 2001 contra los bolsillos, las reglas de juego y la buena fe de todos. Si el disparate en el que nos hundimos como país y cuya expresión máxima fue el haber entronizado y otorgado hegemonía a un ser que no puede ser capaz de superar un test psicológico, fue poco más que un mal pasajero que algún día será recordado como una mala reacción. De ser así Macri clavó sus estacas en nuestro conde Drácula anoche pero no solo al triunfar sino por hacerlo estableciendo una agenda de valores republicanos nueva que superara el hechizo de construir con el odio y la división.

Hubo dos expresiones de rebelión contra el despotismo de la Casa Rosada. Una bien distinta a la otra en contenido pero ambas fuera del sistema que se creía instalado para los próximos diez años por lo menos. Esas dos expresiones deberían demostrar que más que dispuestas a unirse podrían ser alternativas de visiones que se respetan y conviven sin descalificarse pero si discutiendo.

Sin embargo contra esta posibilidad las palabras de Carrió recuperando el discurso del bien contra el mal que es el centro de la falacia kirchnerista pero que ella inventó como anti-noventismo antes, cerraría nuevamente el sistema político a la alternativa de matar o morir en lugar de debatir. Queda por ver si Rios y otra gente de izquierda del país, como creo que es el caso del mismo Telerman y otros, están para confrontar ideas o para señalar y marcar al adversario como réprobo convirtiendo en pecado al pensamiento ajeno.

A Carrió al menos como versión buena del kirchnerismo que quiere ser no le fue bien en su propio terreno. Entonces puede ser que lleguemos a ser normales. Y ser normales es una oportunidad para ser un buen país.

Ibarra ya se fue

Mientras Daniel que es Kirchner pero también Macri aunque se apellida Filmus (¿no es complicada la política local?) hacía su discurso para tratar de hacernos entender que la meta era obtener el 40% de los votos (que no logró) en lugar del 50% como en toda segunda vuelta, había dos personajes que trataban de estar lo más lejos posible en el palco del ex candidato a intendente.

Uno era el jefe de gabinete y promotor de la candidatura de don Daniel, Alberto Fernández quién pareció sufrir cuando Filmus lo nombró en los últimos momentos de su intento de no reconocer la derrota mientras se le secaba la boca. El otro era Don Anibal ex-intendente Ibarra. Concluido el espectáculo lastimoso del kakismo mal perdedor, Ibarra atendió a todos y se mostró como un derrotado feliz, capaz de reconocer el triunfo de Macri, nombrándolo y diciendo que todos iban a cumplir el papel que le voto les dio. No se mostraba tocado como Filmus, sino tranquilo. Dijo que Macri supo interpretar mejor los deseos de la gente y a su vez desde su lista se deben haber cometido errores. Normal, digamos así, algo tan anormal en estos tiempos.

Además aclaró que él es Diálogo por Buenos Aires, su propia agrupación y que desde ese lugar va a actuar, no desde el frente de la Victoria (o derrota).

Uno menos.