Repaso dominguero

Teleceguera

Si en Venezuela el dictador decide no renovar la licencia de Radio Caracas Televisión (RCTV) es por la sencilla razón de que la emisora no le responde. En la Argentina “esto no pasa” pero está lejos de ser una buena noticia. No tenemos un solo canal de televisión que a nuestro propio mandamás le produzca algún inconveniente y entonces las licencias se renuevan para todos. Será por eso que allá hay tanta gente dispuesta a protestar por la injusticia mientras que acá salvo que contraten a la hinchada de Chacarita y a los participantes de Matándose por un sueño, los canales no tendrían defensores.

En cable en cambio hay islas. Ayer vi el programa de Grondona en Canal 26 y volví a comprobar que en este nuevo programa se tratan los temas que deben tratarse como antes del 2001. Empezando por el caso Skanska. Los invitados por desgracia no están a la altura del espacio que se les da. Esteban Bullrich, diputado PRO hizo un esfuerzo muy obvio por no nombrar al señor K ¿Pacto, temor o sangre de pato? Por el sólo hecho de las acciones del ministro del interior (según Bullrich Kirchner no merece tener a este ministro del interior, mira tu) contra el juez López Biscayart la responsabilidad del asunto está en la cúspide del poder, y no en los monos ¿Nadie está enterado de cómo funciona el cajismo en la Argentina? El señor K le debe explicaciones al país por cientos de millones de dólares de Santa Cruz que nadie tiene idea de dónde están, pero en esa mesa “opositora” se lo reconoció como un presidente “transparente” Tibio, tibio. Un escándalo de tibio.

Después hubo una mesa de legisladores con el señor Kravetz, promotor de las tomas de fábricas. El hacía de acusador, no contestaba los reprochecitos livianitos cual dánica dorada que le hacían sus “oponentes” que ni siquiera le hicieron sentir el tercer puesto cómodo que ocupa su candidato en la contienda en Capital Federal. Un señor, no se su nombre porque no lo ponían, que era defensor de Mauricio Macri dijo algo así como que libertad sin “inclusión social” era fascismo. Vaya hombre ¿habrá sacado esa definición de la revista Patoruzito?

Seamos optimistas, con tan poco gas, es el mejor momento para estar en el horno.