América TV, el avión que llega

La primer sorpresa que tuve sobre la cobertura desproporcionada del accidente de Gabriel Alvarez fue viendo cómo lo trataba el noticiero de la tarde de América TV. Hoy me tomé el trabajo de ver todo el noticiero para contarles cuál había sido su contenido:

Abrió con el asunto más importante del año. El accidente de Gabriel Alvarez en Punta del Este. Tres contactos con un móvil con Punta del Este a lo largo del programa.
Le siguió después de un largo rato el caso Madelaine

Después tuvo su lugar en el noticiero el nacimiento de la bisnieta de Mirta Legrand en Chile

Seguido a eso un informe sobre las operaciones de Demi Moore

Deportes

El escándalo de los autos diplomáticos. Sin nombres

Inundación del Río Pilcomayo. Unico tema discordante en la agenda periodística del canal.

20 minutos de reportaje a Daniel Scioli sin ninguna pregunta importante acerca de la inauguración de una “mesa productiva nacional”

Asesinatos varios

Desnudos se sacan fotos en Londres

Ultimo informe desde Punta del Este sobre el caso de Gabriel Alvarez. Famosos niegan ser amigos de Gabriel Alvarez

Carnaval en algún lugar. Ni lo recuerdo.

Despedida

¿Cuánto nos estará costando ésto? Cuando se escriba la historia del comportamiento de la televisión durante el reinado de los Kirchner será el momento de sacar las cuentas.

El virus argentino

Ya se, me van a decir que soy un masoquista, que al final soy el único que ve esos programas y que les estoy dando rating. Pero no puedo evitar observar estos fenómenos tan truchos que produce nuestro ambiente cultural (en sentido amplio) como son los “transgresores”, los “revisionistas” y los “valientes”, todos en versión souvenir para ser adquiridos como quién se compra ropa de marca top, es decir “tipo nada”.

El nuevo programa de Cuatro Cabezas que se estrenó anoche se llama “El Gen Argentino” y además de ser un embole absoluto es un desborde de nacionalismo fascista desde el mismo título. Quieren encontrar en la “argentinidad” un gen, algo así como el sucedáneo bolivariano de “ser nacional”, esa especie de “espíritu santo celeste y blanco” pero encarnado y reciclado para que pueda ser defendido por Página 12. Todo esto encima como sucesores de la revolución y la lucha de clases, lo cual hace particularmente idiota al proyecto.

A lo largo de 8 programas conducidos por un Mario Pergolini más desorientado que perro en cancha de bochas, se intentará dilucidar de entre una cantidad de personajes históricos y actuales de la Argentina quién representa al “gen de la nacionalidad” mediante la votación del público. Que es por supuesto el mismo público que ve CQC.

Cómo en el nacionalismo exacerbado ese “gen” o “ser” colectivo tiende a parecerse a los genes y seres que producen el espectáculo. La idea, como todo colectivismo, es demostrar que ellos son los mejores representantes del todo. Entonces arman un panel digno de su parcial parcialidad con intelectuales de la talla de Gonzalo Bonadeo y Felipe Pigna. Qué casualidad, parece que lo más nacional es lo más a la izquierda que se encuentra en el mercado. “Nosotros somos el todo” es lo que dicen todos los totalitarios por cierto.

Lo más absurdo de este juego es que el “gen” se vota. Si hay mayorías y minorías, permitiría suponer el uso moderado de las neuronas, entonces no hay todo ni hay “gen” sino solo preferencias parciales y momentáneas de un tipo de público en un horario determinado. Preferencias que pueden cambiar. Un juego es malo cuando no se puede jugar porque hasta carece de coherencia interna.

La llamada “educación patriótica” que construyó los “proceres” y la historia de ficción con grandes hombres y destinos nacionales produjo esta otra que es su hija adolescente como nueva forma de contaminación de las generaciones futuras. Confronta con la anterior pero en realidad la perpetúa con otros ídolos.

Todo esto es útil para tomarlo en cuenta en la discusión sobre medios tradicionales o la nueva forma de transmisión de información en Internet. Martín Varsavsky escribió algo sobre esta polémica hace poco. Se dice que Internet produce cualquier tipo de información y que hay cosas serias y otras que no lo son. Vasta ver “El gen argentino” para darse cuenta que los medios tradicionales tienen el mismo problema y que la diferencia entre unos y otros no es la seriedad y mucho, muchísimo menos la infalibilidad. Nada nos libra de tener que usar el criterio para elegir y descartar ni del riesgo de ser engañados.

Recorrida por los noticieros truchos de la Argentina en serio

Los noticieros de la tarde mencionan la renuncia de Felisa Miceli pero muy poco más. También dicen que Miguel Peirano la remplaza. En seguida pasan a sus temas preferidos de los años kakistas. Accidentes de tránsito, hechos policiales, deportes. Una monada estos “periodistas”.

En TN está el filósofo Gustavo Silvestre con gesto adusto explicando la noticia. La renuncia es, según este personaje, para que no se siga hablando del tema y seguramente va a ser aprovechado por la oposición como ya se está viendo a través de distintas declaraciones.

Lo único que le faltó decir es que los que piensan dejarán de hablar del asunto.

No me parece para ver

La semana que viene empieza en el blog “No me parece, televisión interactiva”, un programa para la red con producción de Juan Giovaneli conducido por mi. Ya les voy a contar en qué consistirá la interactividad pero la idea es que ustedes sean quienes determinen parte del contenido. Ampliaremos, como diría Tweety (a propósito, está perdido, temo que lo hayan secuestrado otra vez).

Teleceguera

Si en Venezuela el dictador decide no renovar la licencia de Radio Caracas Televisión (RCTV) es por la sencilla razón de que la emisora no le responde. En la Argentina “esto no pasa” pero está lejos de ser una buena noticia. No tenemos un solo canal de televisión que a nuestro propio mandamás le produzca algún inconveniente y entonces las licencias se renuevan para todos. Será por eso que allá hay tanta gente dispuesta a protestar por la injusticia mientras que acá salvo que contraten a la hinchada de Chacarita y a los participantes de Matándose por un sueño, los canales no tendrían defensores.

En cable en cambio hay islas. Ayer vi el programa de Grondona en Canal 26 y volví a comprobar que en este nuevo programa se tratan los temas que deben tratarse como antes del 2001. Empezando por el caso Skanska. Los invitados por desgracia no están a la altura del espacio que se les da. Esteban Bullrich, diputado PRO hizo un esfuerzo muy obvio por no nombrar al señor K ¿Pacto, temor o sangre de pato? Por el sólo hecho de las acciones del ministro del interior (según Bullrich Kirchner no merece tener a este ministro del interior, mira tu) contra el juez López Biscayart la responsabilidad del asunto está en la cúspide del poder, y no en los monos ¿Nadie está enterado de cómo funciona el cajismo en la Argentina? El señor K le debe explicaciones al país por cientos de millones de dólares de Santa Cruz que nadie tiene idea de dónde están, pero en esa mesa “opositora” se lo reconoció como un presidente “transparente” Tibio, tibio. Un escándalo de tibio.

Después hubo una mesa de legisladores con el señor Kravetz, promotor de las tomas de fábricas. El hacía de acusador, no contestaba los reprochecitos livianitos cual dánica dorada que le hacían sus “oponentes” que ni siquiera le hicieron sentir el tercer puesto cómodo que ocupa su candidato en la contienda en Capital Federal. Un señor, no se su nombre porque no lo ponían, que era defensor de Mauricio Macri dijo algo así como que libertad sin “inclusión social” era fascismo. Vaya hombre ¿habrá sacado esa definición de la revista Patoruzito?

Seamos optimistas, con tan poco gas, es el mejor momento para estar en el horno.