La libertad ganará

La libertad ganará

La libertad va a ganar, es cuestión de tiempo. Si en este momento hay una ola furiosa para destruirla, llegando al punto de negar todo fin individual, como lo hizo el rock star pope Francisco, o rechazar a la austeridad como un parámetro para el gobierno, como hizo el nuevo líder del laborismo británico Jeremy Corbyn, o proliferan los líderes confiados que compiten por decir insensateces como Pablo Iglesias, la paciente psiquiátrica Kirchner, el personaje de comedia Morales o los dictadores a lo Woody Allen Maduro y Correa; si las universidades cooptadas a los codazos por esa izqueirda, tienen que defender anticonceptos, promover el control del pensamiento y los noticieros de la misma fe tienen que hacer de cada tormenta una factura para la gente que actúa para progresar, es porque esa ensalada de delirio contra el sentido común, es todo lo que tienen. Esta es la ola desesperada de los que piensan que no tienen ningún rol que cumplir si se excluye el uso de la fuerza para sus cruzadas morales, que son inmorales.

Ellos parecen ser conscientes de que si no destruyen todo, cosa que no podrán, la gente será libre. Nuestro trabajo es contestar tonterías.

Sobre los documentos en la computadora de Raúl Reyes

Primara parte:


Información de la Cruz Roja sobre las minas personales.

Segunda parte:

Tercera parte:


Quién es Piedad Córdoba: Piedad Córdoba confía en más liberaciones, Piedad Córdoba anuncia la liberación de Ingrid Bentancourt, entrevistada con familiares de Ingrid Betancourt

Cuarta parte:


Quién es Rangel Silva: La SIDE venezolana. El ocultador de la valija

Quinta parte:


Quién es Norberto Ceresole, el argentino ideólogo de Chávez. Análisis de sus documentos

Los mosqueteros

Definamos al presidente de Ecuador don Rafa Correa: Admira a Néstor y a Cristina Kirchner.

Importante aclaración para poner en contexto su opinión acerca de que el discurso de la señora en la Cumbre de Río fue un “punto de inflexión”.  Tal vez fue el momento en que el talk show volcó de manera definitiva, pero no es a eso a lo que se refería alguien que tiene tales objetos de admiración. El gran aporte de la señora, según el Rafa, fue poner “en claro que discutíamos la violación del derecho internacional y de la soberanía de ecuador”. Parece que hasta que no habló ella, como mujer (a no confundir esto por favor) el tema estaba turbio, pero ella aporto unos argumentos, unos gráficos, invocó a Hegel, le agregó una pizca de Kelsen y ante semejante andanada de demostraciones lo que no estaba muy claro, se “ex-clareció”.

Lo que tiene este grupo de presidentes bolivarianos es que tienen una enorme capacidad de darse manija entre si que es directamente proporcional a lo ridículos que son. Cada uno le dice al otro que es inteligente, revolucionario, bolivariano. Son un verdadero sindicato que sirve para convertir un papelón de una retórica bélica sin fundamento suficiente, seguida de un darse la mano como chicos que pelean por la pelota y otra desactivación no menos repentina y hueca del conflicto. El lugar para que exiban sus adulaciones no se los da Página 12, ni Telam, ni Telesur, sino portal bolivariano Infobae.com.

“¿Las FARC?, qué son las FARC?”

El presidente del club de fans de Hugo Chávez, don Rafaél Correa negó su complicidad con las fuerzas insurreccionales e ilegales que operan en territorio Colombiano contra su gobierno legítimo.

“Nuestro gobierno es el que más exitosamente ha combatido y detectado campamentos ilegales de las FARC en nuestro territorio” dijo Rafa.

Don Reyes desde el otro mundo nos da una versión algo distinta de esa relación.

Enviado por Eneas

¿Qué fue de los pacifistas?

Si a la política internacional respecto de las drogas le sumamos la que llevaron a cabo los Estados Unidos promoviendo a la izquierda en todo Latinoamérica para convencerse a si mismos de ser los gendarmes mundiales de la democracia y los derechos humanos, cuyo único resultado visible ha sido poner en crisis a las democracias y a los derechos humanos, se puede afirmar esta vez con buenos fundamentos, que ellos tienen una muy buena parte de la culpa.

La otra va a ser nuestra por el gobierno que tenemos, que no fue puesto por los Estados Unidos. Y también por el tipo de gobierno que hay en los países vecinos y eso que al lado del que padecemos acá son un verdadero lujo. Al unísono y comprando más por idiotas que por vivos la versión chavista de los acontecimientos están repitiendo como loros que condenan la “violación de la integridad territorial” de Ecuador. Ni una palabra de cómo violaba Ecuador la soberanía de Colombia cobijando a una fuerza insurreccional. Ni la posición de la Argentina, ni la de Chile son neutrales ni pueden pretender ponerse en mediadoras. Están favoreciendo la estrategia beligerante de Chávez que no está defendiendo la soberanía Ecuatoriana sino a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Argentina es cómplice de Chávez en la estrategia de socavar la autoridad del gobierno regular de Colombia y es cómplice de Chávez en el apoyo a las FARC. No hace falta recurrir a las acciones de las socias políticas del kirhnerismo como Hebe de Bonafini apoyando abiertamente al terrorismo colombiano.  El gobierno se prestó al juego establecido entre los terroristas y el gobierno venezolano para fortalecer a éste y ahora juega a desequilibrar las cosas a favor del verdadero agresor que es Chávez.

Sólo desde la ignorancia o desde la vulgaridad y parcialidad más absoluta para juzgar los hechos se puede seguir diciendo que el problema acá ha sido el cruce de la frontera por parte del ejército de Colombia, en una acción que todo el mundo sabe que no era contra Ecuador. El problema es bien otro y es ahí dónde queda claro que estamos en el lado equivocado. La posición argentina es contraria al pueblo colombiano y muy probablemente también contraria al pueblo venezolano. Ellos son los que van a poner los muertos.

Jorge Asis lo ha dicho mucho más claro de lo que pueda hacerlo yo:

(La Argentina) “…tendría que esmerarse en evitar el triunfo de los cretinos de la oralidad tramposamente revolucionaria. Los liderados por septuagenarios enriquecidos con el negocio próspero del conflicto armado. A través de fuentes de ingresos renovables que pueden producir la envidia de la totalidad de los guerrilleros avejentados del universo. El narcotráfico. Y en especial los secuestros. Los que movilizan a la formidable legión de humanitarios vocacionales que completan el mecanismo consagratorio de la extorsión”.

¿Dónde están ahora los pacifistas?

Chávez quiere su guerra

Todo gobernante perverso necesita su guerra. Cuando el resultado de dividir para reinar se deja ver en los bolsillos de la gente y los malabares verbales ya no producen el mismo efecto mágico, la falsa épica ocupa su lugar. La épica de los vulgares arribados a la gloria. Hay que matar o morir para demostrar y demostrase que se es algo. Hugo Chávez es la versión bananera y narcotizada de Adolf Hitler. La Argentina está con él, según confesó la señora Kirchner, por razones energéticas. La Cancillería ya habló para ponerse otra vez del lado equivocado.

Aún dando por cierto que los hechos se dieron del modo en que alega el presidente ecuatoriano en cuanto a que el episodio que terminó con el abatimiento de terrorista Raúl Reyes fue una mera incursión colombiana en territorio de su país sin que mediara un ataque de las FARC (algo que había aceptado antes de que lo llamara su jefe desde Caracas) , nadie parece creer que Ecuador tiene que explicar por qué había en su territorio un campamento de una organización terrorista en guerra con Colombia desde hace cuatro décadas, descansando sin ser molestado. Cobijar a una fuerza agresora de un país vecino es un acto de guerra. Y lo más grave es que Ecuador también sufrió actos terroristas de las FARC, pero Correa privilegia, como nuestro gobierno, la relación con quién reparte las valijas en la región.

El gobierno colombiano ya insinuó que secuestró documentos que vinculan al gobierno de Correa con las FARC, pero el hecho incontrastable es la presencia en su territorio de ese campamento. Ecuador dice que los terroristas estaban durmiendo y no atacando a Colombia. Pues entonces la responsabilidad de que estuvieran tan tranquilos que tuvieran puesta ropa de cama (es lo que dice Ecuador) lo único que hace es hacer a Correa responsable de una agresión contra Colombia.  Y al reaccionar del modo en que lo hizo muestra despreocupación por el uso de su territorio por parte de la fuerza terrorista, por lo que hay poco que agregar.

Venezuela quiere guerra. Se siente atacada por la muerte de Reyes porque las FARC son sus aliadas. Colombia podría tener toda la culpa y entonces correspondería una protesta diplomática. Pero que la diplomacia no esconda de manera hipócrita lo que es una abierta posición de enemistad respecto de Colombia y de identificación con las FARC, que incluye agravios a su presidente de un nivel solo digno de Chávez.  Porque entonces el asunto de la soberanía no tiene nada que ver.

Fuerzas de Ecuador en su frontera y de Venezuela en la propia ¿Seguirán cruzando las FARC ante los ojos de esas tropas?

La idea de que los 800 mil dólares de Antonini Wilson eran sólo parte de un flujo de dinero hacia el kirchnerismo se ha convertido ahora en una esperanza. Sería muy vergonzoso que por tan poco la Argentina sea vendida así.