Que bochorno los defensores del gobierno

Majul sentó al sujeto que aparece en la foto frente a Juan Carlos Blumberg para que lo insultara y volviera con la cantinela de Videla y demás. Al lado suyo Braga Menéndez descalificaba al acto del 31 porque venían bondis desde La Horqueta. Es clasista para este señor, que no se por qué no se hace llamar simplemente Braga, el vivir en La Horqueta, no el descalificar a un acto porque vayan vecinos de la Horqueta.

Bien, al acto del 25 de Mayo señor Braga, asistió mucha gente de la Horqueta y sobre todo de Puerto Madero.

Otra descalificación de este gobierno inmundo es la “politización del acto” por la posible candidatura de Blumberg a gobernador. ¿Ya estamos aceptando que ser candidato sin responder a la banda gobernante es delito?

Castels un lujo. De pocas cosas me arrepiento tanto como de haberlo atacado en Fuego Cruzado. Creo que es un tipo muy equivocado y no quisiera nunca que llegara al gobierno, pero es de los muy pocos dirigentes de izquierda que merece mi respeto por su tolerancia y su respeto por las ideas.

Educación preservativa, padres dormidos

Sería toda una novedad para mi que se demostrara que es necesario impartir educación sexual en el preescolar como se propone hacer el gobierno porteño. Suena al menos extraño. Si lo que se intenta es hacer algo con el abuso infantil, habrá que ver si se la puede prevenir con una respuesta de este tipo.

De cualquier modo el problema no es si este plan es útil o no, si es el adecuado o si los que lo diseñaron en realidad quieren degenerar a los niños, sino quién decide qué. Si una mujer denuncia que ha sido violada a nadie se le ocurriría contestarle que el violador podría ser un buen partido para ella. Pero en esta era del bienestar estatal el sentido de las cosas se ha perdido tanto que en el borrador del proyecto que se debate en la Legislatura se afirma algo como esto Los padres tienen un derecho central como agente primario de formación y deben ser informados a fin de acompañar y facilitar el proceso de enseñanza de sus hijos”.

Se ve que los derechos son ya centrales o periféricos y que central ni siquiera es algo muy importante, se limita a la facultad de recibir las novedades junto con la obligación de acompañar y facilitar lo que quieren los legisladores. Me imagino lo que será periférico.

El ministro de educación de la ciudad Alberto Sileoni dijo algo menos perceptible pero igual de grave: “Hoy son minoría los que plantean que no hay que debatir nada sobre Educación Sexual en las escuelas; son minoría también los que piden que se hable sobre cuestiones sobre las que pensamos que la comunidad educativa y la sociedad en general no están preparadas para discutir; es decir, las posiciones extremas son minoría. Esta situación más la posibilidad de que antes de fin de año la Legislatura sancione una ley específica, nos dan todo el marco y respaldo necesario para avanzar en la decisión de incorporar como contenido y de manera transversal a la Educación Sexual en todo el sistema educativo porteño”. La paternidad se reduce hoy al control de los horarios de los hijos, que no se ejerce y a la manutención económica. Lo demás debe ser debatido en ámbitos políticos donde las mayorías argentinas, convertidas en “comunidad educativa” o en “sociedad” dirán que cosa se planta en la cabeza de los menores.
Lo peor es que el resultado más palpable de la educación regimentada es que se pierde la capacidad de percibir qué es lo grave y qué lo accesorio. En este caso producirá alguna alarma que se hable de sexo, pero a nadie le preocupa que bajo el mismo sistema se imparta historia. Nadie percibirá que el argumento central del gobierno de la ciudad es el de la respuesta sobre el buen partido que representa el violador.

El derecho, que no es eso que se define ahí como central, no es gratis. No se lo da por sentado y se llora cuando se pierde. Cuando te tocan el bolsillo, se protesta. Cuando te tocan un hijo se hace lío de verdad. Cuando una Legislatura adopta un comportamiento así se la pone en su lugar. Caso contrario el derecho no se merece ni se tiene. La oposición opa como siempre.

¿Dinamita en un avión? No es ná!

Por Ezeiza en estos tiempos kakeros, pueden salir sesenta kilos de cocaína o una valija con dinamita. Eso si, ¡ojo con traer un Ipod porque se arma kilombo!

El ministro del interior dice que no importa tanto que alguien haya salido por el aeropuerto con dinamita en la valija (eso de creer que la Argentina también investiga como EEUU es no conocernos señores de Univisión). ¿Quién no lleva un explosivo consigo cuando sale de fin de semana largo no? Lo importante es que nosotros no tengamos armas con las que podamos lastimar a los delincuentes, porque ellos tienen derechos humanos.

Renovado antisemitismo de la izquierda argentina

Durante la guerra fría el terrorismo islámico de la OLP era un apéndice útil de la estrategia de exportación revolucionaria de la Unión Soviética . Grupos terroristas marxistas como ERP, Montoneros, Tupamaros veían en Yasser Arafat un amigo de aventuras y mantenían con él estrechos vínculos que se traducía en colaboración y apoyo mutuo. Arafat y Fidel Castro militaban en el mismo club.

El fenómeno que la izquierda argentina representa como ninguna otra de volcarse al antisemitismo (en cuanto la caída en la imagen de Israel se los permitió) y a los objetivos de exterminio de los vecinos de Israel y las organizaciones para estatales terroristas que utilizan, es una reedición de aquella vieja alianza aunque ahora los términos están invertidos. El marxismo desplumado por su fracaso en todos lados, derivó en esta versión semianalfabeta llamada izquierda que ahora terminó por convertirse ella en apéndice de los ayatolás.
El comunismo se supone que era la etapa posterior y superadora del capitalismo según Marx, pero nuestra izquierda parece haber descubierto que más allá del comunismo hay otro estadio más apetecible: La teocracia.

Guiño por siniestra


Paola Juarez se deja hoy convencer por el juego oficial con el patotero presidencial Luis D’Elía. Interpreta, siguiendo lo que se deja trascender desde las propias usinas del poder, que el presidente no comparte las acciones delictivas del funcionario K, pero tampoco lo quiere dañar descalificándolo.

Veamos de qué se olvida Paola Suarez. En primer lugar no es consciente del escándalo que significa que un gobierno prefiera dañar la imagen de la ley y del derecho de propiedad que a su aliado que se sale por completo de las reglas de juego. El oficialismo no se detiene ni siquiera por un momento a pensar si el hecho de renunciar a sostener principios jurídicos elementales en función de una necesidad política de unidad básica, constituye una seria traición a su misión pública. También un delito por supuesto, que es el de incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Así es que pasa el comentario de Paola Juarez como si fuera una simple explicación: “El Presidente esperaba que la cuestión saliera de los medios sólo para cuidar al funcionario y ex líder piquetero, a quien considera un aliado, aunque no avale todas sus acciones”. La que quedó dañada en los medios es en cambio es la fe en el derecho, pero a Kirchner que carajo le importa eso ¿Da votos? ¿Genera negocios para el ministerio de Obras Públicas? ¿Le permite quedarse con algún gobierno local o con alguna empresa privatizada? ¿Le genera poder? No. Entonces es vieja política, noventismo o dictadura.

En el artículo el párrafo no está entrecomillado, es una afirmación de la que se hace cargo Suarez. Es posible que si no existieran los blogs, la conferencia de prensa de Alberto Fernandez anunciando la compra de Borocotó como si se tratara de algo loable (confunden el clima del cuartito con lo que ocurre fuera, porque fuera nadie les hace sentir la realidad) hubiera pasado con la misma frescura al mejor estilo de esta afirmación que comento ahora.

Este es el mecanismo por el cual se está destruyendo la Argentina, o mejor dicho se la está consumiendo. El capital moral que sostiene las bases de la organización del país se lo van comiendo mientras el nazismo económico y el huracán de cola hacen entrar carradas de plata. Viejo y aburrido comportamiento de nuevo rico argentino.

Vuelvo al patotero oficial. El juego del gobierno hace que nos acostumbremos de a poquito. El último delito de D’Elía tiene menos importancia que el anterior, en el próximo episodio daremos por sentado que las cosas son así. Hay que ser muy ingenuo para creerse que el gordo es un tipo un poquito rebelde que se le escapa del control al señor de Balcarce 50. O a lo mejor hay que ser más ingenuo todavía para pensar que esta confusión se produce por ingenuidad.

De vuelta al club del fracaso

En la Cancillería argentina alguien desempolvó el Manual del perfecto idiota latinoamericano y se avivó de que se estaban olvidando de un par de estupideces para seguir alimentando el folclore setentista con el que nos entretiene el elenco kakista. ¡Cómo no se me ocurrió antes! Exclamó K cuando le acercaron el proyecto. ¡Justo lo que necesitamos, volver al club de los descastados!: El movimiento de países no alineados.

Este engendro del que formamos parte mucho tiempo, con mayor entusiasmo en tiempos del “Proceso” y alfonsinistas, era el último anacronismo que nos quedaba por reflotar. Trucho como pocos el movimiento decía congregar a los que no tenían simpatía ni por los Estados Unidos ni por la Unión Soviética durante la guerra fría pero actuaba siempre favoreciendo los intereses de ésta última y estaba formado por varios de sus aliados más estrechos, como la propia Cuba.

El kakismo ni se enteró de que esa guerra no existe más y que la no alineación ha perdido sus parámetros. No importa, el payaso de Chávez la reflotó, con su amigo Fidel Castro. Ahora reelaboran el esquema para decir que no están ni con los Estados Unidos ni con el terrorismo islámico, a pesar de sus simpatías con éste ultimo.

Siguiendo su instinto de apoyar todo lo que esté mal, hacia allí nos conduce nuestro comandante K.

¿Un par de miserables pueden ser más que la ciudadanía activa?

La buena democracia, como calificó el embajador norteamericano Lino Gutiérrez al sistema político argentino, incluye las amenazas desde el estado a las voces molestas, como la del ciudadano Juan Carlos Blumberg cuando se queja, mucho más que la prensa prostituída, sobre el serio problema de seguridad que se padece en el país.

Estoy muy de acuerdo con Blumberg en su preocupación y me solidarizo con él por el crimen contra su único hijo Axel, aunque no comparto tanto algunas de las soluciones en particular que propicia. De cualquier modo creo que el acto del 31 es ahora mucho más importante que el tema de seguridad en sí. ¿Permitiremos que la Argentina se siga sovietizando de la mano del pinguinaje troglodita del señor K? No sólo pienso ir sino que lo creo una obligación moral que no se puede eludir.

Klaus Pieslinger tuvo una idea brillante y espero que muchos se sumen. Queremos que todas las personas que tengan cámaras de fotos digitales con posibilidad de grabar video con sonido, o celulares que incluyan esa función tomen imágenes para que las pasemos por Librecanal. Ya les vamos a pasar las instrucciones para que nos suban el material, pero creemos que hay que multiplicar el efecto de esa marcha por los medio no borocotizables, como es Internet y las iniciativas particulares de los ciudadanos.

Que ocurrente Aliverti esta mañana

El señor Aliverti se preocupa esta mañana porque lo vayan a considerar sospechoso en un Aeropuerto si transpira o se pone nervioso. Aeropuerto capitalista con aviones capitalistas y todos adelantos capitalistas. Nada de eso hace transpirar de vergüenza a Aliverti, tan enemigo de todo eso.

El sistema de detección con el que construye una nota (lo demás relleno) es preventivo. Nadie será castigado por transpirar, sino a lo sumo revisado con mayor precisión. Eso es mucho mejor que andar desnudando a todo el mundo para encontrar al cretino que los quiere matar a todos (que no inspira sentimiento negativo alguno en Aliverti).

En Cuba, a la que vuelve a lanzar expresiones de admiración mientras ataca a los que tuvieron que huir de su gobierno, te castigan por el crimen de no ser comunista o delator de tus hermanos, padres y amigos. Pero ahí, cree Aliverti y toda la izquierda imbécil argentina, está justificado que lo hagan porque están amenazados por Estados Unidos y ha bajado la mortalidad infantil. Dicho sea de paso, no consigo que ni la Unicef ni la oficina de Estadísticas de las Naciones Unidas me responda cómo se obtienen los datos relativos a la mortalidad infantil en Cuba. Y les aseguro que no transpiré al preguntarlo.

Mire a su alrededor Aliverti cuando haga el próximo viaje. Observe los adelantos del ser humano, ninguno logrado por el comunismo. O vaya a un hospital. Si quiere vaya a uno cubano, aunque le preparen la visita para que usted confirme sus prejuicios. Vea a su alrededor y trate de encontrar un invento comunista, algo que su paraíso de traición y opresión haya desarrollado. No lo encontrará, ni siquiera en sus anteojos que también son producto del capitalismo. Si es cierto, cosa que dudo, que la mortalidad infantil es tan baja en esa enorme villa miseria con su población desnutrida, no lo hubieran logrado sin la aparatología y los elementos de diagnóstico norteamericanos.

Termino. Cuando vea todo eso razone como usted razona y verá que todo lo que critica del señor Bush, con su mentalidad debiera considerarlo justificado por la amenaza terrorista y los adelantos del mercado al que usa pero desprecia. Déjese de joder Aliverti.