A la señora no le gustan las operaciones políticas sucias

Todos interpretan que con su mensaje contra las operaciones políticas sucias la señora presidente está atacando nuevamente a los Estados Unidos por haber permitido que los fiscales de ese país descubrieran las actividades de agentes venezolanos que terminaran revelando el destino del la valija de Antonini Wilson (que dudamos mucho que fuera de él). Lo dijo hoy en la reunión del Mercosur.

¿Pero por qué pensar mal si podemos pensar bien? A mi me parece que se trata de una forma de autocrítica, quizás hasta de una manera de diferenciarse de su marido y antecesor. De hecho mandar a comprar a un testigo y amenazar a sus hijas es de las operaciones políticas más sucias que puede haber.

Pensemos la cantidad de operaciones de este estilo que caracterizan esta era de revisionismo postnoventista para poder darle a las palabras de la señora presidente su justo valor. Operaciones políticas sucias (o “basura”)

1. La compra de Borocotó

2. Los carpetazos

3. La destitución de la Corte

4. La destitución de Tiscornia

5. La campaña contra Enrique Olivera

6. El apriete a empresarios. Por nombrar uno a Shell

7. Las amenazas de Guillermo Moreno

8. Las operaciones contra el presidente de la Cámara de Casación

9. La operación contra Julio Nudler

10. Las múltiples operaciones de “el perro” Verbitsky. Contra Bergoglio por nombrar una.

En fin, no quiero aburrir. Si me ayudan podemos completar esta lista que demostraría que lo de la señora K es una “autocrítica”. No puede ser que llame operación a una investigación judicial pública.

Además la critican a nuestra presidente por gastar mucho en ropa. Ni comparación con lo desmedido que es don Hugo Chávez a la hora de salir de compras.