Para Evo en Cuba hay democracia

El martes, en mi último programa por P+E voy a entrevistar a Ponciano Vivanco, un argentino que fue a Cuba a visitar a gente que no piensa como el señor Fidel Castro. Sólo fue a hablar con los perseguidos, a darles ánimo, a expresar solidaridad personal.

Como consecuencia de ello, fue encerrado en un cuarto de hotel y sometido a doce horas de interrogatorios, sin que se le permitiera siquiera ir al baño. Luego se lo expulsó de la isla, pero antes se lo sometió al oprobio haciéndolo desnudar en el aeropuerto frente a oficiales femeninas del régimen.

Cuba es mucho más que un país en el que no se vota. Es un sistema opresivo dónde disentir con el régimen comunista fracasado es considerado un crimen que recibe un estigma: “antirrevolucionario”; en el que se persigue y encierra a los disidentes, en el que se bombardea a la población con propaganda estúpida de alabanza al dictador.

Evo Morales piensa que la caracterización de un gobierno como “democrático” es subjetiva y el elige, como quién prefiere el helado de chocolate, llamar democracia al totalitarismo cubano. Un cómplice más de los crímenes de Castro. Véanlo

El silenciador

Los enemigos de la libertad de expresión no la atacan de manera directa. Nunca dicen: “no soporto que me critiquen, el que no está de acuerdo conmigo será elimnado”. Nunca lo dicen, en cambio lo hacen.

La retórica de los intolerantes es otra, por ejemplo ésta: “en un continente como América Latina en el que la tasa de analfabetismo sigue siendo muy alta y sólo una parte mínima de las poblaciones tiene derecho a los medios de comunicación, situar la supuesta “libertad de prensa” (en realidad libertad de empresa y de monopolio) encima del derecho a la vida y a la integridad física es un hecho gravísimo”. Podría ponerse en boca de cualquier déspota, en este caso proviene de un ataque a la organización internacional Reporteros sin Fronteras por parte de unaagrupación que defiende a Fidel Castro y su derecho a encarcelar y matar periodistas y a aislar a los cubanos de la información y la opinión libres.

Este tipo de falsas opciones son utilizadas contra todo tipo de libertades. También ser dirá que la libertad de mercado no puede preferirse a terminar con el hambre y la pobreza. Tanto la opción entre libertad de prensa y empresa, o libertad de prensa y “derecho a la vida y a la integridad física” como libertad de mercado y posibilidad de comer y salir de la pobreza, son falsas. Sólo en los países dónde hay libertad de empresa hay libertad de prensa, y de mercado y se termina con la pobreza. Y esto es así porque la libertad es una y las libertades son recortes conceptuales hechos sobre esa única libertad.

Es importante descubrir la trampa del razonamiento: Oponer arbitrariamente un principio a otro con el burdo propósito de presentar una tercera opción, no incluida en la afirmación (control del estado, totalitarismo, censura previa, estatismo) como la única salida. ¿Por qué el mundo sigue siendo tan estúpido de caer en trampas tan tontas?

Bien, nuestro benemérito presidente pertenece a esta categoría de déspotas. Nunca dice que quiere que todo el mundo lo obedezca, que aborrece la libertad, que quiere impedir que le pregunten dónde están los mil millones de dólares de Santa Cruz que se llevó. El recurre, como un militante de cuarta de una asamblea del centro de estudiantes del más rasposo colegio argentino, a un verdadero festival de falacias y retórica tramposa. Es el autor de ésta frase, que repiten todos los enemigos de la libertad de prensa, absolutamente todos: “Es muy importante construir la libertad de prensa, discuto mucho con periodistas y con muchos dueños de los medios, pero cuidado: yo quiero libertad de prensa, no de empresa solamente”.

¿Acaso el control del Estado (la opción no incluida en el razonamiento) es un medio para “salvarnos” de “la libertad de empresa”? No puede haber libertad de prensa sin libertad de empresa, porque sin los medios para hacer circular la información la comunicación no se produce. Y los medios no se colocan sin libertad de quién los produjo de decidir sobre ellos. Uno es libre de expresarse pero nadie es libre de apoderarse de los frutos del trabajo ajeno. Una libertad no es enemiga de la otra sino que se necesitan. Por supuesto que es el dueño de un medio quién decide que se publica, porque de lo contrario no hay publicación. Lo que asegura el pluralismo es el libre acceso al mercado de los medios, la no existencia de trabas, subsidios o sociedades entre el Estado y los medios, como ocurre entre nosotros con Papel Prensa.

Los privados, los que carecen de poder político, de poder para imponer a otros una conducta, gozan del derecho de contratar o no contratar. Es una libertad básica. El mozo no es esclavo del dueño del restaurant porque éste le diga qué se va a servir, en la medida en que el Estado no diga quién puede y quién no poner un restaurant o le otorgue a uno el monopolio o determine quién está autorizado a ser mozo. Es el colmo de la falsa argumentación sostener que una libertad necesita la eliminación de otra.

El Estado en cambio si actúa como un director ilegítimo de la información. La publicidad oficial que el presidente utiliza sin escrúpulos para construir este corralito informativo en que vivimos, si es ilegítima. Los medios con los que lo hace no son de él, sino que pertenecen a sus víctimas. Su verborragia autoritaria en la que pretende ser él, un autoritario completo, el garante de la libertad de expresión de los “trabajadores de la prensa” es la amenaza que hoy pesa sobre la libertad de expresión.

Pero además, la hipocresía del presidente es de quermese barrial. La realidad es opuesta a la que dice: El y sus secuaces arreglan con los dueños de los medios y se ocupan de que echen a los periodistas que osan tener una visión crítica. Basta de mentir señor presidente.

Me mudo

Ante el certificado de defunción firmado por Pramer para la señal P+E, cerré trato con Artear S.A. para llevar mi programa El disidente a la señal Metro, que emite hasta fines de julio en Multicanal y a partir de Agosto también en Cablevisión, lo que en teoría nos permitiría duplicar la llegada.

Voy a extrañar P+E que siento como mi casa y lamento enormemente la cantidad de producciones que se quedarán sin espacio. Las hay mejores y peores, pero en tiempos de oscurantismo como el que estamos viviendo en la Argentina cualquier fuente de información y opinión independiente cerrada es una pérdida para la democracia y la libertad. Si se entendiera esto tanto los que quedan fuera del bote, como los de adentro (sobre todo los de adentro), no sufriríamos del periodismo berreta patinado de circunspecto que hizo posible y casi gratis la construcción de éste “país en serio” tan trucho.

Las manos de éste miserable están manchadas de sangre argentina

Los procesos revolucionarios de la década del sesenta y setenta en América Latina, llevados a cabo con metodologías gerrilleras y terroristas para terminar con las democracias e instaurar “dictaduras del proletariado” totalitarias, fueron impulsados por este sujeto que nuevamente vendrá a pasearse a la Argentina. Todas las organizaciones criminales al servicio de ese mundo peor que querían contruir para nosotros eran entrenadas y financiadas por Fidel Castro. Respondían a su estrategia y a sus instrucciones. Fidel Castro fue un agresor armado de la Argentina, con metodologías catalogadas como crímenes de lesa humanidad y terrorismo de estado. Le debemos eso y toda la ola de horror posterior a éste sujeto protegido de la izquierda latinoamericana.

Córdoba misma, dónde posará sus huesos el viejo tirano impune, opresor de los cubanos, podría empezar por cobrarle las consecuencias del Cordobazo y el país entero por los numerosos crímenes cometidos bajo la autoría intelectual de Castro. Estarán los fiscales al acecho, no me cabe la menor duda. Castro, si la ley es la misma para todos, terminará preso en Córdoba. ¿O me equivoco?

Locuras de hoy

El vice rector de la UBA Aníbal Franco, se muestra dispuesto al diálogo con los estudiantes de la FUBA que tienen detenida la elección de autoridades mediante la violencia. Ayer se lo veía soportando estoicamente mientras un estudiante lo repudiaba frente a las cámaras de televisión y le decía que lo desconocía como autoridad de la Universidad. Pero él, como única respuesta, se muestra dispuesto a dialogar.

Por otro lado Gustavo Silvestre describe la llegada de Kirchner a España, como si fuera la recepción de un mesías en Tierra Santa. Le pareció importante destacar que el Rey Juan Carlos y mister K se tutean.

Está graciosa la Argentina disparatada. Un vicerrector apurado sin autoridad alguna frente a un estudiante que en vez de cerebro parece tener pochoclo panfletario. Todo seguido por la crónica como algo normal. Y Silvestre que me parece que cree lo que dice. Dos noticias que parecen no tener relación, salvo que provocan la misma risa y son parte de la etapa argentina que estamos viviendo.

Corralito tecnológico

Ayer la proveedora de Internet Fibertel hizo caput en toda la ciudad, por suerte justo después de que subí la nota sobre Kravetz a las 9 de la mañana. Ayn Rand escribió hace cincuenta años La Rebelión de Atlas, imaginando un mundo colapsando por el peso de sus contradicciones morales. La Argentina es la pesadilla randiana hecha carne.

En este caso al descalabro moral de la Argentina, que regentea el oficialismo con tanta eficiencia y su corte empresaria, se le suma el corralito tecnológico constituido por un mix de control cambiario y dólar “recontra alto”, altos aranceles para la importación, persecución policial a los empresarios no chupa medias, y control de precios y tarifas. Ayn Rand nunca imaginó toda esta estupidez junta al mismo tiempo; su novela hubiera pasado a la categoría de la literatura fantástica.

Desde el año 2003 al 2005 las quejas en la subsecretaría de defensa del consumidor por el servicio de telefonía domiciliaria crecieron un 40%, respecto de otros mal llamados “servicios públicos”, un 48 porciento, que constituye el sector con precios fijados políticamente, respecto de proveedores de Internet las protestas de consumidores subieron un 134%. Pero nada es comparable con el crecimiento de la disconformidad respecto de la telefonía celular: nada menos que el 879%. Todo esto en dos años; no es otra cosa que el costo de la política delirante de la Casa Rosada que produce fuertes incentivos contra la inversión, y a la sobre utilización de la capacidad instalada. ¿Instalada cuándo?: En los malditos noventa.

Ustedes habrán visto las agresivas políticas de venta de los proveedores de Internet y de la telefonía celular. Regalan los teléfonos y en enganche a Internet, pero por cada nuevo cliente, los viejos ven mermada la calidad del servicio que reciben. Esto se llama consumir el capital, o lo que es lo mismo, el intento de desinvertir lo puesto en los noventa para huir de la locura oficial.

Un dato aparte es que importar computadoras o cualquier elemento electrónico de avanzada está fuertemente protegido con barreras arancelarias y para arancelarias. Por ejemplo, para importar una impresora se debe obtener un “certificado de seguridad eléctrica” cuyos plazos de otorgamiento son eternos, pero además para obtenerlo primero la fábrica de origen debe dar un certificado igual. Hacerle comprender esto a una empresa extranjera y lograr que lo emitan es poco menos que un logro titánico. Importar computadoras usadas está prohibido en la Argentina, bajo varias excusas típicas proteccionistas y falsas. Como sabemos fábricas de computadoras en la Argentina no hay. Lo que se está protegiendo es el negocio de pocos importadores que ya pasaron todos los filtros. La Argentina es probablemente el único país en el que hay proteccionismo de importadores.

Resultado: los norteamericanos que tienen ingresos muchas veces superiores a los nuestros, pagan por la tecnología a veces tres veces menos. Y nada de esta enorme brecha es producto del mercado o de condiciones económicas o naturales. Simple opresión política, férrea e impune.

No se pierdan los links que recomienda Julio Cesar en los comentarios a éste post: Sobre la pérdida de velocidad en la navegación de internet nacional, sus causas y la telefonía VoIP, y sobre los precios de pequeños placeres que para nosotros son lujos.

Socialismo, afano y andá a cantarle a Gardel


Diego Kravetz, presidente del bloque del Frente para la Victoria en la legislatura porteña, lidera, regentea, asesora, el denominado Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas. Si le quitamos la retórica barata y para que quede más claro, se trata de un movimiento nacional de afano de empresas fomentado desde el gobierno nacional. El modus operandi consiste en: 1) la toma lisa y llana de empresas quebradas, 2) la captura de de los bienes que debieran servir para pagar a los acreedores, 3) el bloqueo de cualquier intento de compra por un tercero para que la empresa reviva sanamente, 4) la cooptación por militantes marxistas (festivales, “talleres” y toda la parafernalia folclórica de la izquierda) que probablemente terminen pagando todos los platos rotos 5) presiones y amenazas a los jueces de la quiebra para que no obren conforme a la ley y los desalojen a las patadas como corresponde 6) la intervención de las autoridades políticas y el otorgamiento de subsidios (si subsidios al afano). El final del cuento seguramente será que algún día alguien, hablando con la persona adecuada, conseguirá comprar o recuperar de verdad la empresa.

Agueda y Ana Goyochea, Paula Iriart y Nicolás Bai, nos informa el diario Perfil éste domingo, son hijos de desaparecidos que recibieron cerca de cuatrocientos mil pesos de indemnización del Estado Nacional y fueron convencidos de darlos en préstamo a éste “movimiento” con el argumento de que mejor destino que ayudar al “pueblo trabajador” no podían tener. Meses después los dinerillos se esfumaron como consecuencia de que el socialismo parece ser que no está funcionando bien (a los comunistas argentinos la caída de la Unión Soviética y la miseria de todo el “pueblo trabajador” soviético no les prueba nada). Lo paradójico del caso es que los jóvenes, asesoradas por las Abuelas de la Plaza de Mayo, no dan por bien perdido el dinero en función de su solidaridad con el proletariado mundial, sino que han iniciado acciones por estafa contra el legislador Kravetz que a su vez ahora dice ser nada más que un “asesor” de los tomadores. ¿Acaso creerán los demandantes en el derecho de propiedad?

Por supuesto que estafa no hay ninguna. La estupidez no genera derechos. A estos jóvenes nadie les enseñó que para ser comunista en la Argentina no hay que practicarlo. Ellos mismos si fueran verdaderos socialistas deberían estar muy conformes con la pérdida que no sería de ellos sino del “pueblo trabajador”. Pero como decía, socialista en Argentina hay que serlo de pico y procurarse una vida muy cómoda y lujosa. Nunca poner plata de uno en semejante locura. Kravetz mismo les dio una buena lección al respecto: “Las empresas recuperadas son una causa más que justa pero no son un lugar seguro para poner la plata de la indemnización por la muerte de tus padres”.

La tiene clara Kravetz. Estas barbaridades hay que hacerlas con plata ajena. Así lo hace él que gestionó todos los subsidios que la legislatura nos hizo pagar a ésta banda.

Tirale al pingüino


Darío Gallo me tentó a probar suerte en un deporte muy interesante: El tiro al pingüino. Logré superar la marca de Blocdeperidosita como lo documento en este post (322,9 metros).

Amigos lectores y blogeros los invito a competir en este juego didactico y para toda la familia y por supuesto registrar sus marcas para la posteridad. El ideal es llegar a los tres mil kilómetros, pero por ahora con superar los records existentes es suficiente.

Bandera, banderita

Hoy es un día en el que deberíamos estar laburando. La bandera es un símbolo no un objeto de culto. Hasta es un insulto a la trayectoria pública de Manuel Belgrano que se lo recuerde como “creador de la bandera”. Un acto verdaderamente menor.

Por arte de la patria Anteojito, que representa el daño hecho a lo largo de toda su historia por el ministerio de destrucción de la educación, la misma Argentina que tolera tener un presidente que se llevó mil millones de dólares, sumada a la Argentina que lo venera, incluidos periodistas “serios” y muy apoltronados en su posición inmerecida, han hecho su acto de contrición ante la celeste y blanca. El ridículo llevado al morbo, como un fiel reflejo del tiempo chiflado que estamos viviendo.

Querer a la Argentina no es ponerse una escarapela como la que tenía puesta un legislador que me dijo la semana pasada que era su obligación responder a los deseos presidenciales, en contra de la Constitución que le impone representar los derechos de su electorado.

La Argentina no es la bandera, y no es que la Argentina sea gran cosa. Un país es algo a ser construido con valores y con esfuerzo. Es esto último lo que debe glorificarse, cuando existe.