Prostitución por desesperación, la mejor defensa para la lavagninzación

Lavagna juntó a sus “dirigentes” en su chacra de Máximo Paz para explicarles su nuevo amor kirchnerista. Nada de reconciliación porque nunca se peleó, se trató sólo de “diferencias políticas” Y todos sabemos que las diferencias políticas no se pueden anteponer cuando de política argentina se trata, lo importante son los negocios, los cargos que se pueden obtener.

Los que los critican no entienden que feo que es para un peronista “quedarse afuera”. Ellos te lo dicen. La peor opción es no tener ningún cargo. Uno de los lavagnizados más entusiastas lo define así en La Nación:

“Seremos una minoría, pero con este acuerdo estamos dentro del partido. Eso es lo que único que importa; si estás fuera, no existís. Nosotros estábamos «en la lona» después de las últimas elecciones. Estábamos muertos. Ahora vamos a formar parte de las decisiones partidarias. El acuerdo puede generar polémica en la gente, pero eso dura 10 días. Lo importante es el mediano y largo plazo”

Ahora existen. Como las chicas de la zona roja, ellos te explican que era ésto o nada.

Me gustaría ver si en esa categoría se van a quedar algunos de los invitados como Abel Posse. Por ahí tengo el reportaje que le hice en la radio en el que decía de todo de don Kirchner de Fernández, menos bonito.

A don presidente de hecho no le llegan las críticas. Nadie espera nada más de él que la apertura de la billetera pública para cooptar muñecos. Pero hombre, de recurrir a las putas ¿no podría usted hacer un poco de honor al buen gusto?

¿Cómo interpretar a Ricardo López Murphy?

La última actuación de Recrear otorgándole la victoria a Capitanich en el Chaco tuvo otra consecuencia que fue la de herir a un candidato opositor como Lavagna, atrás de cuya candidatura estaba Rozas.

Ricardo duda de las intensiones del buldog en un comentario al post sobre Chaco de esta mañana, pero más allá de si Lavagna es una oposición o la versión educada de la moda anticapitalista post devaluatoria, herirlo en favor de K es una jugada que requeriría mejores explicaciones que las dadas hasta ahora. El líder de Recrear se está ganando la fama de dar la nota siempre en el momento oportuno para aguar alguna fiesta sin sacar provecho de ello siquiera.

El humor con RLM en las filas macristas no puede estar peor. El candidato que decidieron apoyar en capital les trae dolores de cabeza en varios distritos y encima está midiendo muy mal.

“No crean en las encuestas” dijo Lavagna

¡Que trío!

Lavagna lanzo claro el mensaje que debería adoptar toda la oposición de manera unánime. Las encuestas en la Argentina carecen por completo de valor y están dentro de la enorme capacidad corruptora del oficialismo.

Un dato interesante es que no hace falta dudar de la honorabilidad de los encuestólogos locales para no darles crédito como me señaló un amigo. Si les creemos tampoco podemos tomar en serio sus conclusiones dado que han descubierto ellos mismos que la “volatilitad” de un fin de semana puede acabar con la base probabilística de su “ciencia”. Parece que la gente cambia de idea los fines de semana y ellos no lo pueden publicar por la veda, por mencionar sólo algunas de las explicaciones de los encuestadores y que demuestran (rían) que las encuestas hasta el viernes anterior a los comicios no sirven para nada. Los “obvios ganadores” (caso de la señora) pueden ser volteados cual patito de feria.

Señores analistas fatalistas haganle caso a los encuestadores. Es decir, no les hagan caso a los encuestadores, que es lo mismo pero dicho por Lavagna.

Lavagna el antinoventista en serio

Si hay algo más ridículo que el kakismo cuyo único tema son los años noventa habiendo sido la mayoría de ellos felpudos de Carlos Menem es la pretensión de autenticidad en el antinoventismo que quiere representar Lavagna.

 Hasta diría que me parece más aceptable ser antinoventista por chanta y mentiroso que querer serlo “de verdad”. La Alianza fue la versión más convencida de luchar contra Satán, pero en general como actitud es estúpida. La Argentina sigue viviendo del capital acumulado en los años noventa y de todo lo organizado en esa década. A partir de ahí vinieron distintas versiones de capturadores de lo ya hecho.

Los gobiernos ineptos que siguieron a esa década, bastante más racional que ésta no refundaron nada como pretende el creído estadista Eduardo Duhalde o su versión de oferta de última hora nuestro actual primer mandatario. Apenas refundieron todo con transferencias de recursos enormes. Pero crear, no se ha creado nada.

Veamos las versiones de antinoventismo existentes:

1. Antinoventismo militante peronista: Toda la fauna karadura de chupamedias de Menem que se subieron a otro carro cuyo principal incentivo es la plata capturada por las nuevas exportaciones por los precios chinos.

2. Los resentidos eternos porque Menem no los bendijo y se vengarán toda la vida de ellos con nuestros recursos, es decir, el matrimonio Duhalde. Nunca odiarán igual al que los destruyó que fue Kirchner, porque en el fondo le temen reverencialmente por su carácter actual de sacerdote izquierdista.

3. El antinoventismo reivindicativo, que está constituido por gente que quiere lavar su pasado criminal en organizaciones armadas. Viven para que nunca se deje de hablar de los militares y así poder tapar lo que hicieron. Ven a la década del noventa como una amenaza y trabajan para eliminar todo resquicio de ella dado que perciben la posible demostración de que ellos en realidad mataron para construir un mundo peor. Sospechan que en aquella época se gestaba la posibilidad de que quedara al descubierto que la mejor vida para la gente estaba del lado opuesto al de sus objetivos. Eso los convertiría en asesinos al pedo.

4. El antinoventismo políticamente correcto, que a su vez se divide entre antinoventismo místico, con la señora Carrió a la cabeza, y antinoventismo centrista que es ese que corre con la cola entre las patas para que los otros antinoventistas no los acusen de noventistas.

5. Antinoventismo piola, compuesto por grupos de empresarios herederos del estatismo del siglo pasado que se vieron en problemas para vivir de su capacidad empresaria y aman a los gobiernos que reparten queso, sean montoneros o lo que sean.

6. Finalmente viene Lavagna a representar un neo-antinoventismo como sinónimo de anti-convertilismo devaluismo y con una alianza atrás de caídos de los otros antinoventismos.

Casi diría que en el antinoventismo unido se encuentran los principales motivos por los cuales la década del noventa pronto podría pasar a ser endiosada como una especie de época de oro.

Fuera de esos espécimenes, existen críticos de varios aspectos de cómo se gobernó en aquellos años, interesados en sacar conclusiones más que en posicionarse y que saben que hay mucho para rescatar que no debe perderse entre tanta chantada. Pero lo peor que podría ocurrir es que otra generación de antinoventismo reemplace a la actual reivindicando su seriedad en cuanto a esta poco seria forma de manejar los destinos del país.