Publicidad oficial minimalista

En esta nota de Infobae que está dentro de la tónica del día de enjuagar el tráfico de dinero entre los gobiernos de Chavez y Kirchner, se puede ver que la muchachada del gobierno de Tucumán, ocupado por el momento por el ultrakakista Alperovich, paga publicidad oficial sin gastarse en poner ningún mensaje. Ponen los dedos y listo, para facilitarle el trabajo a los fiscales una vez que se vayan del poder y se investigue lo que hicieron con los fondos públicos.

Para que gastarse en redactar algo si lo que interesa es mandar la guita ¿no?

Publicidad oficial

9 thoughts on “Publicidad oficial minimalista

  • August 12, 2007 at 4:14 pm
    Permalink

    Exacto Jose …. eficiencia le dicen a eso, en vez de pagarle a un creativo, diseñadores, etc. etc. mandan la guieta y se ahorran esos “gastos” y encima te quejas

    Reply
  • August 12, 2007 at 6:25 pm
    Permalink

    Anoche lo escuché a López Murphy hacer una aguda y amarga reflexión: ¿a cuánta gente le interesan los temas que a nosotros nos desvelan? Si fuese cierto que el pueblo argentino tiene vocación republicana, sería impensable que se eligiesen a personajes como K y su séquito de legisladores y gobernadores. Alperovich es un ejemplo de la indiferencia de los votantes frente a los grandes temas del país. Algunos pensadores ya recapacitan sobre la real validez de la democracia.

    Reply
  • August 12, 2007 at 8:40 pm
    Permalink

    ¿¿No creen que están subestimando a los tucumanos??

    Reply
  • August 12, 2007 at 10:48 pm
    Permalink

    Ricardo, esto no es democracia es votocracia, la verdadera democracia es aquel sistema donde los ciudadanos votan a conciencia, donde votan por convicción no este carnaval clientelista, en primer lugar es una aberración que el voto sea obligatorio porque justamente una decisión de tal magnitud debe ser libre, no coeccionada por el Estado, además un enorme porcentaje de la gente que vota no sabe lo que vota ni sabe, por ejemplo, para que sirve un diputado o un senador, para mí debería existir una suerte de voto calificado, pero no con un criterio clasista sinó un sistema donde para votar sea necesario inscribirse en el padrón previo examen de Instrucción Cívica.

    Reply
  • August 13, 2007 at 12:17 am
    Permalink

    De acuerdo con lo que dice Martín, hoy vi en televisión una mujer analfabeta que había ido a un centro de votación en San Juan. La mujer no sabía a quien votar, tampoco tenía idea que era lo que se debía elegir. Le decía al periodista, yo no se leer, y este le decía pero vea que en cada balota está la foto del candidato. El periodista finalmente concluye, lo importante es que ha cumplido con su deber cívico. Pensaba mientras veía ese patético reporte y concluía para que sirve el deber cívico de votar sin el razonamiento. Esa mujer habría hecho mejor quedarse en su casa, pues el voto debe emitirse con conciencia. La democracia es el mejor sistema de gobierno dicen, pero cuando el voto es emitido con racionalidad, de lo contrario la democracia es una trampa, un camino directo hacia una dictadura.
    Pero dejo en claro, no estoy de acuerdo en lo personal en que la democracia es la mejor forma de gobierno. Para mi todas las formas de gobierno son malas, la democracia es mi opinión la menos nociva.

    Reply
  • August 13, 2007 at 4:41 am
    Permalink

    Coincidimos Martin y Roak. Decimos que el país es democrático por el sólo hecho de que votamos para elegir, por mayoría, a los gobernantes , de lo que resulta que, así entendida, la tan mentada democracia no es otra cosa que una mera operación matemática.

    Por otra parte no queda claro si votar es un derecho o una obligación. Si es un derecho (como se pregona) yo soy quien resuelve ejercerlo o no. Si en cambio es una obligación, debo cumplirla aun contra mi voluntad, lo que a todas luces importa un hecho antidemocrático porque se me impide decidir con libertad.

    Así ls cosas, el acto de votar queda reducido a el hecho mecánico de depositar papeles en una urna, lo que es bien distinto del acto de elegir, que presume un razonamiento previo sobre cuanto me ofrecen los candidatos, una evaluación de sus trayectorias y aptitudes y una decisión que habré elaborado con toda libertad y a plena conciencia de acuerdo con mis propias convicciones

    No creo que esto ocurra en la Argentina donde, en el mejor de los casos, la inmensa mayoría vota con el corazón (porque casi siempre se lo hace por la panza, con la promesa de la dádiva fácil y el gastado argumento de la inclusión social y la distribución de la riqueza) Si el voto no resulta de un acto racional, iremos siempre camino de los autoritarismos que señala Roak y de las postraciones económicas a las que estamos condenados.

    Reply
  • August 13, 2007 at 8:04 am
    Permalink

    Si la democracia no puede generar anticuerpos contra la variante ilimitada, donde no se respetan a las minorías, tiene una inmunodeficiencia grave, casi fatal.

    Reply
  • August 13, 2007 at 10:59 am
    Permalink

    Al paso que vamos, las mayorías van a decidir dentro de poco tiempo, que 2+2 es igual a 5 y que la ley de gravedad no existe. Entre nosotros se ha hecho axioma que la mayoría es dueña de la verdad, aún cuando esa verdad que postula, haya sido reiteradamente desmentida por los hechos y sus consecuencias a través del tiempo y en distintas etapas de la historia.
    Anoche Santiago Kovaldof que presume de filósofo, descubrió que la causa de este absurdo reside en la falta de educación y cultura cívica de nuestro pueblo. Y Grondona lo festejó como un hallazgo genial.
    Mientras se confunda el rol de cronista con en el de estadista, habrá muy pocas esperanzas de cambiar.

    Reply

Leave a Reply