Entierren al viejo rápido.

Al final se murió y, como era de prever, se sucedieron las manifestaciones de corrección política, al lado de los que lo elogian como “ganador”, porque eso parece que los hace sentir protagonistas de House of Cards. Se dirán suficientes cosas sobre él como para que haya poco que agregar. La muerte relevante para mi, la que duele de verdad, es la de la justicia. Cada vez que la biología se lleva a uno de estos tipos siento que la humanidad fracasa. No toda la humanidad, la parte que sostiene los valores de la paz, el respeto y amor encarnado.  No pudimos hacer justicia a sus víctimas. Conozco muchas. Tienen nombres, caras, ojos, historia. No son un “pueblo”, una masa, es gente.

No puedo entender como hay tantos que parecen conmoverse por una película o leyendo una novela que expone las cuestiones permanentes de la condición humana y permanecen impertérritos ante los crímenes del comunismo. Se que lo que pasa es que todavía en un nivel de la Matrix no han recibido el permiso, que tienen sus valores a cuidado en un pequeño mundo, pero bajo los tabúes de su época, pero me cuesta entender que se pueda vivir así sin revelarse. Hay una forma obediente de ser rebeldes y ellos la conocen con todo detalle.

Para mí desapareció la posibilidad de recuperar ese tipo de orden que sostiene la vida que quiero vivir, porque los que fueron arrancados de su tierra, vieron sus familias divididas, sus amigos muertos y torturados y sus hijos perdidos en la programación totalitaria tendrán sólo la paz del olvido. Castro no pagó, aunque se lleve al infierno apenas sus cenizas allá no tendrá privilegios.

Pienso también en qué clase de sistemas políticos hemos hecho en América. Ese sujeto mató a nuestra gente, llenó de cínicos, inescrupulosos y ladrones a todo el continente. Todavía están haciendo daño. Pero no tenemos y casi no hemos tenido políticos que nos defiendan. Escribimos unas constituciones que hablan de la defensa común, fuerzas armadas, banderas y todo tipo de declamadores, pero nunca han tenido una réplica como merecían, por la fuerza. Se admite sin más que se los haya incorporado al sistema americano aunque sigan con sus presos y su control total de las conciencias y opiniones frente a todos. Manadas de inútiles con mando irán a desfilar para sacarse una foto en el evento que tiene cualquier valor, pero es evento. Es todo lo que necesitan saber. Si, claro que la izquierda es deshonesta y que sus dictadores les parecen estrellas de rock. Pero del otro lado no vimos nada, menos en esta época mediocre. Así que no nos fue nada bien si Castro hizo lo que hizo todo el tiempo que lo hizo, alterando la vida de tantos millones de personas que tienen una sola vida para vivir y ni siquiera da vergüenza defenderlo. Al revés, habrá quienes piensen que soy yo el que debería avergonzarme por escribir esto.

Ahora no se que vamos a hacer, porque Fidel Castro ya no está y no tenemos cómo honrar a sus víctimas con un acto de justicia. Entierrenlo rápido, que me da vergüenza.

2 thoughts on “Entierren al viejo rápido.

  • November 26, 2016 at 6:47 pm
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    La correción política de los políticos y periodistas hoy fue repugnante. Todos diciendo que el tirano era respetable por luchar por sus ideales, como si Hitler no hubiese hecho lo que hizo luchando por los suyos. Pero lo importante es lo que Castro mostró al mundo: que se puede violar todos los derechos individuales y cometer todos los crimenes, vivir con todos los lujos a través del saqueo y la esclavitud y llegar a viejo sin ser juzgado. Triste lección.

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  • November 28, 2016 at 6:56 pm
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    Si hubiera ocurrido esto en época de los K, hoy tendríamos 10 días de Cadena Nacional. Se hubiera ido el mejor alumno de Nestor.

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