¿Afanarle a los niños también?

Linda ocasión inflacionaria ha elegido el Banco Central para salir con la nostalgia de las cajas de ahorro infantil. Estampilla tras estampilla los niñitos irán dejando sus caramelos de lado para que el gobierno le pague el subsidio a la papa borocotizada. Salvo que los depósitos sean en oro y se deje claro que el que depositó oro, recibirá oro.

Seguro que el encargado de convencer a los chicos será Guillermo Moreno.

Con Redrado el colapso del 2001 capaz que no ocurría

El Banco Central informa ganancias obtenidas por el rendimiento de las reservas por u$s 910 millones con una tasa del 8,2%. Con esta manera de hacer las cuentas la hecatombe bancaria del 2001 no tendría que haber ocurrido, pero a nadie, salvo al señor Redrado, se le ocurre contar ingresos sin egresos. En el mismo comunicado debería informar el costo de la deuda emitida en nuestro renovado festival de bonos es en promedio del 10%.

Por otra parte, no me parece una muy buena noticia que el Banco Central esté haciendo guita que podrían estar haciendo sus dueños.