Quemar banderas

Me desperté pensando en un acto en un barco en el medio del océano para quemar todas las banderas de la tierra. Denunciar para quién quiera oírlo los crímenes del oscurantismo nacionalista. Ningún gobierno tiene derecho a restringir la migración de personas pacíficas. Ninguna identidad nacional justifica una guerra ni una diferencia en cuanto a reglas de convivencia, ni una mayor o menor consideración.

La patria es el lugar querido, no la nación. Muchos de los espíritus más libres y más confiables han debido abandonar su lugar de nacimiento para sacarse de encima algún yugo. Nos declaramos cerca de los que comparten nuestros valores, lejos de quienes los amenazan aunque hayan nacido al lado nuestro. La patria son nuestros vínculos morales, no la cédula compartida con cuanto malandra sea nuestro vecino.

Rechazamos el falso concepto de “migración ilegal”. No puede haber crímenes sin víctimas. El crimen consiste en realidad en condenar a la gente a vivir en un cadalso no elegido porque al nacer se la señaló como al ganado. Son falsos los argumentos que señalan que los inmigrantes amenazan al trabajo. Los inmigrantes solo amenazan a los delincuentes encaramados en el poder o que lo utilizan para parasitar a las personas pacíficas. Se trabaja para demandar trabajo pacífico.

La migración es un tema privado o no hay libertad. Amenazan al trabajo los que tocan la puerta del cuartel para alentar al gobierno a atacar o privar de su libertad a los que trabajan. Los gobiernos sólo pueden dirigir asuntos públicos o proteger violaciones de derechos. No existe el derecho a que el otro no trabaje para mejorar nuestras oportunidades, además de no existir tal amenaza.

No aceptamos la numeración del campo de concentración, ni los colores de la bandera como señal de una barraca más grande. No le debemos nada al país, ni le pedimos nada. Creemos en los vínculos morales, en colaborar con los que deseen colaborar en paz y respetar. No nos une nada a los salvajes que nos marcan para proclamar que les pertenecemos, ni tenemos que rendirles cuenta a los otros salvajes que miran nuestra marca para hacernos valer su ilegítima frontera. No criamos ni somos criados por otras personas.

Un acto de gente de todos los países, de todos los colores, de todos los idiomas. No pertenecemos a nada ni a nadie, solo elegimos.

9 thoughts on “Quemar banderas

  • September 21, 2011 at 10:07 pm
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    Creí que este tipo era inteligente. Esta recontracomprobado que la mano de obra barata extranjera amenaza el trabajo local. Si yo realizo un trabajo por $1000 y viene un extranjero dispuesto a hacerlo por $500 mi jefe me echa, toma al extranjero y queda fijado el nuevo valor de ese trabajo en $500. Si yo quiero volver a trabajar de lo mismo tengo que aceptar ese nuevo valor de $500. Como todo lo que abunda se abarata, de la misma manera los servicios laborales, mercaderia intercambiable por dinero como cualquier otra, se abaratan cuando abundan.

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  • September 23, 2011 at 1:59 pm
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    Killbean, lo tuyo es típico de los fracasados que piden protección a papá estado por que no pueden competir en el mercado libre, son cobardes que le entregan el orto al brabucón del barrrio a cambio de protección, jodete y capacitate si querés ganar mas, no pensas en los pequeños empresarios que no pueden garpar los sueldos que piden pelotudos como vos y se funden, así solo quedan las grandes empresas que pueden pagar los salarios distorsionados por un mercado protegido, sos igual que los idiotas que se oponen a la instalacion de hipermecados para que no se fundan los almacenes de barrio, total que se joda el consumidor.

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  • September 23, 2011 at 4:33 pm
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    Hola,

    Yo envié el link anterior de “prag. cap.”,
    me interesa mucho el tema…

    Sin querer abusar, ¿existiría la posiblidad
    de conocer la opinón sobre esto de
    A. Monteverde?

    Gracias por su tiempo.

    Atte,

    Francisco

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  • September 24, 2011 at 1:17 am
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    José, Tu comentario tiene mas agresiones hacia mi que argumentos sobre lo que expuse concretamente: como la introduccion mano de obra barata afecta a un mercado laboral. Parece que tenes frontero-fobia. Cuando en realidad las fronteras son las barreras que impiden que los recursos de los paises productivos y eficientes se vayan a subsidiar a los paises ineficientes. Y en cuanto a los supermercados estoy de acuerdo que los pongan y que los negocios chicos de barrio se jodan.

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  • September 26, 2011 at 1:26 pm
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    Killer, mi primer comentario es este: http://josebenegas.com/2011/05/19/portar/#comments

    Ampliando sobre eso, tené en cuenta en tus cálculos que al permitir al gobierno excluir a tu competidor, estás incorporando una regla de juego que no es gratis. Ahora como consumidor tendrás que aceptar que no puedas comprar productos fabricados fuera del país, porque estás pidiendo hagan lo mismo a los demás. El resultado es que tus 1000 lleguen a valer muy poco. En el ejemplo que das lo que disminuye es el salario nominal. Eso da oportunidad a abrir nuevos negocios y la producción se multiplica. Cuando ingresa el producto, como señalás, por su mayor oferta su precio disminuye, es decir todos ganan más. Si tu razonamiento fuera cierto te convendría vivir aislado en tu departamento, algún error debe haber no?
    Te recomiendo leer también: http://www.liberalismo.org/articulo/58/41/peticion/fabricantes/velas/
    Sobre los insultos que recibiste de Martín, vos arrancaste insultando con “creí que el tipo era inteligente”, no llores, queda feo ser agresor y llorón.

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  • September 26, 2011 at 2:17 pm
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    Y no te olvides que el chino que te desplaza de tu trabajo porque es más eficiente que vos, también es un nuevo demandante en el mismo mercado.

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  • December 22, 2011 at 6:07 am
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    Los inmigrantes realizan el trabajo que los locales no desean realizar, cuando uno pide una mucama o un albañil de cada 10 que se presentan 8 son extranjeros y los dos nacionales quieren imponerte el sindicato y muchas cosas mas que lo unico que hacen es gastar dinero sin producir nada a cambio.
    No quiero ser chocante, pero flor de hipocritas somos si hablamos de extranjeros, resulta muy divertido que se tenga miedo a los extranjeros cuando la gran mayoría somos hijos y nietos de extranjeros.

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