Ayer les conté cómo para el aeropuerto de Ezeiza el apocalipsis del h1n1 pasó. Y eso que yo salía, hace un par de días un periodista de La Nación relató su experiencia llegando desde Mexico. Como todo en materia de controles del estado vigilante. Un día se aburren y no juegan más. La única que juega es la señora Ocaña sacándose fotos con el barbijo.

Horas después llegué a Panamá. Ese aeropuerto está lleno de conexiones a México, a USA, a Europa y a muchas ciudades latinoamericanas. El personal del aeropuerto estaba con barbijo. Algunos empleados de las tiendas del freeshop, pero pocos pasajeros. Calculo que el 10%, y tal vez sea exagerado. Ni pensé en ponerme uno. El control consiste en firmar otro formulario al pedo más, entre todos los formularios al pedo que se firman cuando se viaja.

La alarma general de hace una semana ya está bajando. En muchos diarios el tema se apaga, aunque nos decían desde la OMS hace días apenas que un tercio de la población mundial se contagiaría y que los muertos se contarían entre decenas de miles. En la Argentina informan los casos “sospechosos” pero nunca cuando las sospechas se ven desmentidas por los análisis del Malbran.

No me animo a decir que no está ocurriendo algo grave con esta enfermedad por una razón de prudencia, pero todo parece bastante poco serio, casi argentino.

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4 Responses

  1. Es muy común escuchar decir que los argentinos son incrédulos e idiotas, es comprobable la veracidad de ese decir. Además de que tienen actitudes muy negativas hacia México, no obstante, muchos “boludos” vienen a México para poder subsistir, ya que aquí se les da trabajo no como allá en “boludilandia”, irónico ¿no? No tiene nada que er con el tema, pero tenía ganas de comentarlo =).

    En tu artículo mencionas:

    “En muchos diarios el tema se apaga, aunque nos decían desde la OMS hace días apenas que un tercio de la población mundial se contagiaría y que los muertos se contarían entre decenas de miles.”

    Es evidente que el tema se apaga, pero no por la importancia objetiva del mismo, sino por la incredulidad de la gente y la desconfianza hacia el mismo gobierno, no porque sea una moda impuesta para un orden social.

    Además de que la gente necesita un medio de subsistencia, ya que la economía actual, por lo menos en México, ha sido muy afecta por la epidemia, entonces la gente no puede detenerse, ni el mismo gobierno puede permitir que el desarrollo económico vaya en descenso de manera brutal, hablamos pérdidas millonarias diariamente.

    Lo que parece que no sabes es que una epidemia no es algo que dure 2 o 3 semanas o un mes, una epidemia, de la magnitud actual, tiene periodos de hasta 8 meses o más, y más ahoa debido a que se desconocen los efectos de este “nuevo virus de influenza humana”, así que esto va para largo.

    Si hablamos de contagios y muertes, apenas vamos empezando con una epidemia, que en sólo 10 o 12 días ya lleva más de 6,000 contagios y va en ascenso de manera radical, considerando las actuales medidas sanitarias y los rápidos avances médicos. La determinación de muertes y contagios se estima a largo plazo, no a corto plazo.

    Es cuestionable, porqué la alerta sanitaria se mantiene vigente en “Amarillo”, por lo menos en México, y la OMS no ha declarado reducción de medidas, sólo está en espera de una mutación más severa del A/H1N1.

    En fin, tu opinión es buena, pero necesita un fundamento más científico, más racional con una evaluación más apropiada de las circunstancias que acomplejan la sociedad actual respecto a la nueva epidemia.

    Saludos!

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