“¿Por qué cuándo voy a misa, este tema no se toca en las homilías y sin embargo, creo que tiene un fuerte valor ético?”, se preguntaba Prodi en esa ocasión.

MinutoUno · Al César… El Vaticano insta a pagar impuestos si hay leyes “justas”

¿De dónde nace la obligación de pagar impuestos? La situación que se produjo entre la Iglesia y el estado italiano es muy instructiva al respecto. Lo que le quita algo de autoridad al Vaticano es el aporte de dinero recaudado por los estados, salvo eso la Iglesia podría ser un buen ejemplo de una organización colectiva que se sostiene con aportes “justos”, voluntarios, que jamás podrían ser llamados “impuestos”.

La “imposición de pagos” a una organización sin causa real es por definición injusta pues despoja de lo que es suyo a los “contribuyentes”. El estado no pide ni pacta. Redacta su presupuesto y reparte la carga en la población para financiarlo. Nadie se compromete a un pago y a nadie se le ofrece a cambio algo que pudiera rechazar y que haya decidido aceptar ¿Dónde está la justicia?

La pregunta que queda al final siempre es ¿Y cómo se financia al estado? Ahí es donde llega el reconocimiento de que el impuesto jamás es justo, pero a juicio de quienes tienen este temor “es indispensable”.

Separemos las aguas de la justicia de las de la “necesidad”. No es a la Iglesia a quién debe recurrir el señor Prodi. Pagar impuestos no es una “obligación moral” sino un “deber político”, una necesidad que parte del deseo de evitar un castigo sin otra causa que el poder de quién lo impondrá. Hay que pagar impuestos para que la organización política no te despoje del mismo modo y en el mismo plano moral en el que hay que entregar la billetera para que el ladrón no te dispare.

Habrá quienes intenten justificar los impuestos en la democracia. Sin embargo ni por vía de ficción alguien delega el derecho de propiedad. Si cada uno de nosotros hubiera decidido aportar un porcentaje de los depósitos en cuentas al gobierno, eso no sería un impuesto sino un pago

¿Habría algo que no tuviéramos obligación moral de entregar siguiendo el razonamiento democrático si se votara? El Vaticano responde a esto que hay un límite que es el de la “justicia”. Mi diferencia al respecto es que mientras la Iglesia coloca el límite en el casillero 3 para mi se encuentra desde el vamos.

El sentido de las cosas se encuentra tan alterado de acuerdo a estas confusiones entre moral y política que un personero del oficialismo ayer dijo en el programa de Grondona que el titular de la Rural Luciano Miguens se quejaba porque quería que las ganancias extraordinarias del campo quedaran en manos de los grandes terratenientes. Este es el fruto de esa inversión de valores y confusiones creadas para justificar a la organziación política. El campo lo que quiere es que las ganancias, extraordinarias, ordinarias o casuales queden en manos de quienes las produjeron y no de quienes las robaron bajo el sencillo expediente de denominarlas “impuestos”.

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55 Responses

  1. Como dijo Jose, si aceptasemos la inmoralidad intrinseca del acto de la recuadaciòn compusliva los que gobiernan serian mucho mas frugales y mucho mas vergonzantes a la hora de pedir dinero, seguramente se ocuparian solo de aquellas cosas que el mercado hoy no sabe (seria historia contrafactica especular sobre que habria pasado si el estado no hubiese crecido) como proveer eficaz y eficientemente ….y lo mas probable es que la gran cantidad de personas que hoy muestran interes por ocupar la silla se reduzca drasticamente ya que la posibilidad de enriquecerse a costa del trabajo ajeno dsiminuira drasticamente

  2. José:

    Como dueño de casa (del blog) me parece razonable dejar el debate como está. Si en algún momento dije algo que te resultó ofensivo, pido disculpas.

    Como otros han planteado otro tipo de objeciones, me limitaré a responder con un ejemplo análogo. Mi tesis: es legítimo que se impongan límites razonables a la libertad o a otros derechos, pues esos límites son inevitables si se quiere vivir en una sociedad.

    Cordiales saludos.

    Pavel.

  3. Leandro y otros:

    Si no interpreto mal la argumentación que aquí se ha dado, hay tres requisitos que inmoralizarían TODO impuesto:

    a) legalidad coactiva: el impuesto se impone por ley bajo amenaza de sanción;
    b) falta de consentimiento expreso del sujeto obligado: el consentimiento del contribuyente no se requiere para la validez del impuesto;
    c) afectación negativa del derecho de propiedad: el impuesto limita la propiedad del contribuyente.

    Supongo que son los tres requisitos sumados los que inmoralizaríann el impuesto.

    Voy a plantear un caso: Yo compro dos toneladas de trotil cristalizado y decido depositarlas en mi casa. Mi vecino, que es químico, dice que estoy loco porque el trotil cristalizado es muy inestable y con las dos toneladas pongo en peligro la vida de muchos. Me denuncia ante el Estado.

    El Estado me aplica una ley de armas que reúne los tres requisitos mencionados más arriba:
    a) legalidad coactiva: la obligación de no acopiar explosivos se me impone bajo amenaza de cárcel;
    b) falta de consentimiento expreso del sujeto obligado: la ley de armas se aplica sin requerir mi consentimiento expreso;
    c) afectación negativa del derecho de propiedad: esto ocurre de dos maneras: 1. se me impide comprar con MI dinero lo que yo quiero, en este caso, explosivos, y utilizar MI casa para guardar en ella lo que a mí se me antoja; 2. se me causa un daño patrimonial (lucro cesante) pues yo compré el explosivo muy barato y estoy por venderlo al triple a unos muchachos con barba, que creo son de un grupo que se llama Al Qaeda…

    ¿Puedo decir que la aplicación de la ley de armas, en este caso, es i n m o r a l porque cumple plenamente con los tres requisitos supra señalados?

    Espero haberme explicado con claridad. El razonamiento por analogía corre por cuenta del lector.

    Mi opinión: vivir en sociedad supone aceptar límites a los propios derechos, y esos límites no siempre son inmorales, si son razonables, aunque supongan algún sacrificio de libertad personal o patrimonial.

    Cordiales saludos.

    Pavel.

    PS: reitero que estoy casi en un todo de acuerdo con un estado mínimo, lo que supone una notable reducción de los impuestos. Más aún: sostengo que algunos, muchos, y hasta casi todos -pero NO TODOs- los impuestos pueden ser inmorales por diversas razones, que no son las tres que aquí se han expresado y que, a mi modo de ver, prueban demasiado y llevan a inmoralizar otras instituciones jurídicas que son necesarias y justas para poder vivir en sociedades que no son la isla de Robinson Crusoe.

  4. Pavel. No se pueden afectar derechos de terceros. El ejemplo no sirve. Y no quiero derivar en la discusión sobre la tenencia de armas porque es otro tema.

    Tampoco es buena la reducción que hacés sobre qué hace del impuesto algo inmoral. Son tus interpretaciones de lo dicho, no lo que se dijo.

    Sobre las disculpas, aceptado, ningún problema.

  5. José:

    Sobre los tres factores que hacen inmoral los impuestos notarás que fueron precedidos de un SI, que en buena lógica indica una hipótesis.

    Estoy abierto a cualquier formulación precisa del argumento que justifique la inmoralidad de todo impuesto.

    Para otro post: ¿qué es afectar derechos de terceros? La conducta dañosa de un bien jurídico ajeno lo afecta. Y la conducta que lo pone en peligro concreto sin dañarlo ¿lo afecta? ¿Y si el peligro no es ya concreto, sino abstracto? Todo un tema…

    Cordiales saludos.

    Pavel.

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