Por qué la supranacionalización no puede seguir este camino

Algunas de las objeciones que hace años hago en soledad sobre la tendencia a diluir estados nacionales para formar organizaciones supranacionales empiezan aparecer en las agendas académicas y de comentarístas con mayor influencia y me alegra mucho. A este artículo de Anthony Coughlan, aparecido en EU observer que descubrí gracias a Desde el exilio y me tomé el trabajo de traducir (por favor, mejores traductores hagan sus correcciones), habría que universalizarlo un tanto y titularlo “Por qué las organizaciones supranacionales no pueden seguir así” para aplicárselo a otras pretensiones de internacionalizar el derecho y la justicia, a crear instituciones supranacionales alejadas del principio de legitimidad del poder vigente y la trampa en general de la transnacionalización del poder y las normas constitucionales.

El magnífico artículo del que hablo es el siguiente: 

Por qué la Unión Europea no puede seguir así

por Anthony Coughlan*

Refiriendose a esto, el ex presidente de Alemania Roman Herzog escribió en Welt Am Sonntag el 14 de enero la gran mayoría de las leyes actuales en Alemania son acordadas por el Consejo de Ministros y no por el parlamento alemán… por lo tanto la pregunta que tiene que hacerse es si Alemania puede todavía llamarse a si misma, sin reservas, una democracia parlamentaria.

Mientras que la proporción de leyes domésticas y europeas va a variar de un país a otro, puede decirse con seguridad que en cada estado miembro de la UE muy por encima de la mitad de las leyes provienen cada año de Bruselas. Sólo una minoría se originan a nivel doméstico. La pregunta del dr. Herzog entonces debería hacerse también ellos: ¿Pueden ellos sin reservas seguir llamándose a sí mismos democracias parlamentarias?

Esto lleva a otras preguntas: ¿por qué los parlamentos nacionales han estado tan dispuestos a privarse ellos mismos de tanto poder de crear leyes? ¿por qué los gobiernos y los ministros de los gobiernos y los aspirantes a ministros en las bancas de la oposición, marcharon tan fácilmente por décadas con semejante transferencia de poder desde el nivel nacional al europeo, cuando ha dejado a los parlamentos nacionales como cáscaras de lo que fueron? Sugiero que la única explicación plausible es algo alrededor de estas líneas:

En el nivel nacional cuando un ministro quiere conseguir que se haga algo, él o ella debe tener el apoyo del primer ministro, debe tener el acuerdo del ministro de finanzas si implica erogaciones de dinero, y sobre todo debe contar con la ayuda de la mayoría en el parlamento nacional, y de manera implícita entre los votantes del país.

Cambiar el ámbito político en cuestión al supranacional de Bruselas sin embargo, donde las leyes son creadas fundamentalmente por el Consejo de Ministros de 27 miembros, y el ministro en cuestión se hace parte de una oligarquía, un comité de legisladores, el más poderoso de la historia, estableciendo leyes para 500 millones de europeos, e inamovible como grupo sin importar lo que haga.

Los parlamentos nacionales y los ciudadanos pierden poder con cada tratado de la UE, ellos no tienen más la última palabra en las áreas políticas referidas. Los ministros individualmente por otra parte obtienen un tóxico aumento de poder personal, en tanto se transforman de miembros del brazo ejecutivo del gobierno en el nivel nacional, subordinados a la legislatura nacional, en legisladores omnímodos en el supranacional.

Para los ministros nacionales operar en el plano de la UE, mantenerse cerca de sus compañeros legisladores de la UE del exclusivo “club” del Consejo de Ministros, tiende a convertirse gradualmente en más importante personalmente para ellos que ser torpes en la defensa de los intereses de su propia gente.

El disenso respecto del consenso predominante en el Consejo, lleva implícito el riesgo de ser tildado como problemático. Los ministros tienden a identificarse incluso más con el proyecto de construir un estado europeo. Se ven a si mismos como arquitectos políticos de una superpotencia en ciernes.

Cada vez más conciben como su función principal vis-a-vis con sus compañeros del Consejo Europeo la de mandar a sus electorados nacionales en apoyo de mayor integración europea. Es una perspectiva especialmente atractiva para ministros de los países más pequeños.
Al mismo tiempo que los ministros nacionales se convierten en legisladores supranacionales, el traspaso de los ámbitos de decisión política del nivel nacional al europeo, libera a los empleados públicos nacionales que se ocupan de esos asuntos del escrutinio de sus acciones por parlamentarios nacionales electos.

Esto aumenta su poder burocrático mientras interactúan con sus números opuestos en la comisión de Bruselas en proyectar y a menudo decidir la legislación de la UE. La gran mayoría de las leyes de la UE no son nunca debatidas en el nivel del consejo de ministros, pero son formalmente adoptadas si el acuerdo fue conseguido entre los empleados públicos de los 300 sub-comités del consejo de algo así como 3000 comités adjuntos a la comisión.

La integración de la UE por lo tanto se ha convertido no sólo en un proceso que priva a los pueblos europeos de su democracia nacional e independencia. Dentro de cada Estado miembro representa un avance gradual de parte los ejecutivos del gobierno contra las legislaturas, y de los políticos contra los ciudadanos que los eligen.

Esto vacía al estado nacional, absorbiendo la realidad del poder desde sus tradicionales instituciones de gobierno, mientras las deja formalmente intactas.

Mantienen sus viejos nombres – parlamento, gobierno, corte suprema – de manera que sus ciudadanos no se alarmen, pero sus funciones clásicas fueron transformadas.

Su propósito principal ahora es ser transmisores de las leyes de la UE, sus decretos ejecutivos y sentencias judiciales, mientras el intento de subsumir los estados nacionales de Europa en un altamente centralizada federación supranacional europea avanza implacablemente en su camino.

Esta es la razón por la cual la gente sensata por todas partes seguramente replicarán las palabras del ex presidente alemán en su artículo: “La mayoría de la gente tiene una actitud fundamentalmente positiva hacia la integración europea. Pero al mismo tiempo, tienen un sentimiento creciente de que algo está andando mal, que una no transparente, compleja, intrincada, gigantezca institución se ha desarrollado, divorciada de los problemas efectivos y de las tradiciones nacionales, tomando competencias y porciones de poder cada vez mayores; de que los mecanismos de control democráticos están fallando: en resumen: que esto no puede seguir así”.

* El autor es conferenciante emérito senior en política social en el Trinity College, Dublin, y secretario de la National Plarform EU Reasearch and Information Centre, Irlanda. (Traducción: José Benegas, con las disculpas del caso)

By Jose Benegas

Abogado, ensayista y periodista. Master en economía y ciencias políticas. Conductor y productor de radio y televisión. Colaborador de medios escritos, televisivos y radiales. Analista y conferencista internacional desde la perspectiva de la sociedad abierta y las libertades personales a las que ha dedicado su obra intelectual. Dos veces premiado en segundo lugar del concurso internacional de ensayos Caminos del la libertad.

13 comments

  1. Te lo decía en mi casa: la traducción es más que notable. y sí, el artículo es de los muy buenos.
    Saludos, Jose.

  2. Muy interesante el artículo del Sr. Coughlan, el cual permitiría varias reflexiones: 1) Yo pensaba que la “inflación legislativa” era una característica más de nuestro notorio subdesarrollo, pero veo que me equivoqué y que los europeos (los alemanes en particular) no se quedan atrás, desmintiendo la supuesta practicidad y eficiencia de sus instituciones. Si hacen falta tantas normas, es porque la burocracia se impone y porque dichas normas no resultan eficientes. 2) Cuando se pretende encorsetar a un conjunto humano (país, provincia, región y aún municipio) en estructuras artificiales, nada bueno puede salir de ello. Una cosa es crear instituciones para facilitar las relaciones entre los Estados y otra muy distinta es pretender suplantar a las instituciones naturales de cada Estado por una estructura supra-nacional, como se describe en el artículo en cuestión. 3) Por último, ¿Servirá de algo esta situación planteada en la UE para los que fogonean contra viento y marea la artificiosa construcción del Mercosur?
    Gracias por dar a conocer una realidad que generalmente permanece oculta, pues los grandes medios masivos de comunicación no “levantan” artículos de esta naturaleza.

  3. Creo que los estados nacionales deberan destruirse algún día, que son monstruos que sirvieron durante algún tiempo al desarrollo humano y también para la matanza de muchos millones en nombre de la “patria”, pero que ya han dejado de tener razón de ser. En particular los europeos, son en muchos casos una entelequia fabricada a sangre y fuego. España por poner un ejemplo es un conjunto heterogeneo con una multiplicidad de lenguas y culturas. En muchos casos al frente de ellos se encuentran grandes inútiles con el título hereditario de Rey, al que hay que mantener con el trabajo de todos y encima decirle “Su majestad”, cosa que me parece francamente repugnante. Claro, si el remedio va a ser un estado europeo de burócratas que sin control de ningún tipo se dediquen a joder a los ciudadanos, la cosa cambiaría de mala en peor.

  4. Miguel, ese es el punto que planteo en alguno de los documetos que linkié. Pasar de estados nacionales a estados supranacionales “aristocráticos” es peor que la situación actual. El camino es hacia el otro lado precisamente, en todo caso a distribuir más el poder.

  5. Creo que se trata del progresivo apartamiento del principio de “Representación” esencial a la democracia y que no parece tener fuerzas antagónicas a los desvíos.

    Mas la propensión de los parlamentos a comportarse como corporaciones para satisfacer fines propios.

    En nuestro país el divorcio entre representantes y representados tiene niveles alarmantes.

    Creo que hay que acentuar los mecanismos de revocación de los mandatos para hacerlos más ágiles, no es posible que un Borocotó detente una banca de representante.

    Una de las misiones mas trascendentales de los representantes es la aprobación de los impuestos, recursos que están en la raíz de muchos busos del poder.

  6. Sobre lo que dice Miguel, no sé, el problema no es tanto la figura territorial-política sino el problema de siempre, o sea, el tema de los limites de poder y el tema de la libertad. Los impetus independentistas en europa si bien los hay tampoco son una cantidad que amenace los actuales estados nacionales.
    Y sobre las casas reales, no le veo nada de malo, pasa que por aca no estamos acostumbrados a tener reyes entonces nos chocaria pero alla es normal, es parte de su historia y ademas ningun hoy en dia representa amenaza alguna para sus subditos. Ademas prefiero que mi guita vaya para cualquiera de las casas reales antes que vaya para los delincuentes que “gobiernan” en america latina (argentina, venezuela, uruguay, ecuador, bolivia, etc, etc)

  7. Hasta hace un tiempo no tenía una opinión sobre el proyecto de Constitución Europea, pero ahora me doy cuenta de muchas cosas, y creo que ha sido bueno que fuese rechazada por Francia. Sarkozy propone un minitratado para UE con las claúsulas mínimas de una constitución. Pues el proyecto rechazado en el plebiscito francés constaba de 500 páginas. Eso no era una constitución, ni un tratado de libre comercio. La constitución de los Estados Unidos, está escrita en apenas 5 carillas y el texto original sólo tenía 7 artículos, y ha sido un verdadero tratado de integración que ha durado por 220 años, y tiene perspectivas de durar siglos. Estados Unidos es una unión mucho más perfecta que Europa.
    La acumulación de poder por Bruselas en desmedro de los estados nacionales, es lo contrario a lo que se debe hacer para preservar la libertad, pues el poder debe diseminarse, porque el poder es enemigo de la libertad y de la creación de riqueza. Los estados nacionales ya tienen demasiado poder acumulado y son la causa de tanto robo institucionalizado. La delegación de poder debería hacerse hacia abajo, es decir a las regiones, de estas a las provincias, y de estas a los municipios. Una nación como España con tantos problemas de separatismo, es evidente que las regiones vascas y catalanas reclaman más libertad para si mismas y menos intervención de Madrid, donde el gabinete está por encima de la Cámara de diputados y ésta por encima del Senado, que no tiene ningún función, salvo consultiva pero sin poder de veto. En Gran Bretaña el problema es similar a España, donde Escocia y Gales reclaman más autonomia de Londres.
    En el caso de Bruselas será lo mismo, los estados nacionales que integran la UE reclamarán más tarde por sus derechos cuando la Comisión Europea los sofoque con reglamentaciones.
    La UE heredera del Mercado Común Europeo, y de la Comunidad Europea creadas por Francia y Alemania, se ha vuelto paradójicamente contra estos países fundadores, porque la idea original se ha desvirtuado, y parece ser más conveniente para los estados que fueron satélites de U.R.S.S. con menor desarrollo económico y más pobreza y carencia de instituciones.
    La creación del Euro ha sido otro error grave, porque ha eliminado la competencia de monedas, dándole un monopolio al Euro; que juntamente, con el exceso de legislación, la insoportable carga fiscal en Europa para sostener la Seguridad Social y el Estado de Bienestar, las burocracias supranacionales, nacionales, regionales, etc han hecho que se un lugar poco atractivo para la inversión por la baja rentabilidad de las mismas, producto de esos costos fiscales que quitan competitividad de los productos europeos frente a otros mercados.
    La UE como está hoy, la defiende la izquierda sobre todo, que aboga por la intervención en la vida privada, el derroche de recursos, y la creación de organismos para controlar cualquier estupidez que se ponga de moda.

  8. El problema de la denominada Union Europea no nace luego de la segunda guerra mundial ni en el Tratado de 1992(que formo normalmente a la UE), el dilema radica en la propia historia europea vemos como los valores implicitos del colectivismo y el socialismo se encontraron siempre por encima de la defensa de los derechos individuales, desde Platon, pasando por Hegel, Marx, Nietzsche, etc. Todos ellos han contribuido a formar el alma colectivista que impera en el viejo continente(excepcion hecha de Gran Bretaña) hasta el dia de hoy. Como consecuencia, la Union Europea se encuentra hoy sumergida en una gran crisis en todas sus esferas(Cualquier semejanza con America Latina es mera coincidencia).

  9. Yo añoro que Gran Bretaña vuelva al liberalismo que la hizo grande. La decadencia de Gran Bretaña coincide con el primer gobierno laborista. Creo que Gran Bretaña ha tenido tres desgracias en su historia: la 1º y 2º guerra mundiales, y el gobierno laborista de Clement Attle. La decadencia de Gran Bretaña coincide con el nacimiento del partido laborista, tal cual en Argentina comienza la decadencia con la primera ruptura constitucional de 1930. El partido Laborista, enamorado de la socialdemocracia no parece ser un partido inglés.

  10. Es cierto lo que decis Roark, sin embargo vale aclarar que bajo el mandato de Tony bair desde 1997 en adelante, el partido laborista dejo de ser el clasico partido de izquierda europeo para acercarce mas hacia posturas liberales. De hecho, hoy por hoy, el partido democrata norteamericano(bajo la tutela de la honorable señora clinton) esta ubicado mucho mas a la izquierda que los laboristas britanicos.

  11. Darío Damián:
    Espero la campaña electoral de Estados Unidos. No creo que Hillary Clinton llegue a la presidencia. La derecha religiosa del partido Republicano y los de la Christian Coalition la van despedazar, y esta institución es decisiva en la elección presidencial. Esas ideas feministas, estatistas de Hillary Clinton no van más, eso es muy latinoamericano, solamente que tiene el apoyo de la prensa y de los artistas de Hollywood, pero Estados Unidos es otro mundo, y es mucho más racional.

    Respecto de Europa, todos los montruos nacionalistas y socialistas vienen de Francia y Alemania, principalmente Francia que ha producido más locos que Champagne. Espero que Sarkozy me de gratificaciones, promete golpear a la clase socialestatista pero no me hago ilusiones.

  12. Si Roark, tenes razon Estados Unidos no son las estrellas de Hollywood, son los trabajadores o los denominados cuellos rojos(vale la pena decir reducto de los soldados que participaron en la segunda guerra mundial), falta mucho para las elecciones pero ojala que, como vos decis, derroten a la sra Clinton.
    Con respecto a lo de Europa, te recomiendo que leas varios de los articulos de Armando Ribas que hablan sobre el viejo continente y, especialmente de Francia. Si vos realmente crees que Sarkozy va a cambiar algo en Francia, yo realmente voy a creer que dentro de un año San Lorenzo va a ganar por primera vez la Copa Libertadores. Francia no va a cambiar en nada, es un pais que desde 1789 se volco definitivamente al socialismo estatista(tanto la izquierda como la derecha) y eso es muy dificil de cambiar. Suerte para ellos.
    Te mando un abrazo.

  13. Muchas gracias Darío Damian, hay buenos artículos de Armando Ribas en el blog del diario La Prensa.

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