Joaquín Morales Solá escribe hoy sobre el gendarme de los precios Guillermo Moreno y el acoso al que somete a los empresarios. ¿Empezó hoy el acoso oficial a empresarios, éste mes, éste año? En fin, es increíble como se dibujan de sorpresa el momento en que deciden hablar los periodistas.

Hay un párrafo interesantísimo, en el que dice Morales Solá:

Todo hay que decirlo: así como abundan las anécdotas sobre Moreno, sobre sus maltratos y sobre su lengua escatológica, nunca se escuchó una sola versión sobre un acto deshonesto de su parte”

Hay una profunda incomprensión del fenómeno de la corrupción. Incomprensión fomentada por esas agendas norteamericanas de temporada para Latinoamérica. “Ahora lucharemos contra la corrupción”, “ahora restableceremos las democracias”, “ahora iremos por los derechos humanos”. Hasta lo más sublime hecho tontamente es tonto.

Todos estos propósitos se llevaron a cabo con ignorancia absoluta de los contextos, de los momentos y de las alternativas, juzgando a Latinoamérica como si fuera Estados Unidos y haciendo desastres. El último logro de las políticas “contra la corrupción” fomentadas desde el Departamento de Estado con sus múltiples brazos, directos o indirectos fue dar renacimiento a la izquierda latinoamericana. El socialismo fue abandonado en el mundo pero reeditado en ésta zona. Tenemos todo tipo de ejemplares, los que se mantienen socialistas pero abandonaron la violencia o los nuestros, que abjuraron del socialismo pero reivindican la violencia. En el socialismo o en el estatismo el parámetro “corrupción” desaparece junto con la idea de propiedad privada.

Ustedes dirán ¿y qué tiene que ver todo esto con el párrafo de Morales Solá? Pues la reivindicación del “fanatismo honesto” del párrafo. Grave error. De los más graves que se pueden cometer. ¿Qué es peor matar o robar? ¿Qué es peor ser un dictador o un coimero? Creer que un asesino que no roba (usar en ese contexto la palabra honesto es una perversión) o un dictador asceta son alternativas morales destacables es absurdo. Hitler nunca fue acusado de robar, tampoco Pol Pot, ni Lenin, ni Stalin. ¿Mejores que quién son?

El autoritario no ladrón concentra su autoritarismo. El autoritario que no roba es mucho más capaz de matarnos que el que si lo hace. El autoritario ladrón tiene fines que comprometen su autoritarismo y por tanto lo balancean. El autoritario mejora cuando mete la mano en la lata porque empieza a humanizarse. El guardia del campo de concentración que se deja comprar es mejor que la versión “honesta” de si mismo, que la que es fiel al manual del buen nazi.

De ese mismo error nace la inmerecida gloria del Che Guevara. Un señor que cometió los más horrendos crímenes, pero al que se le otorga una cierta aura santificada por que no se le conocen desvíos con el dinero. Si los hubiera tenido no hubiera sido tan asesino.

Es así que las políticas anticorrupción se transformaron en ingenuas políticas de reivindicación del estatismo, en el que todo es corrupción.

El único eje central e irrenunciable de la política es el de la libertad del individuo frente al estado, los demás puntos de la agenda son relativos a ese eje. Imaginemos el desastre que hubiera hecho una de estas políticas anticorrupción en un campo de concentración para terminar con las coimas a los guardias.

Miremos el raconto de Morales Solá y cómo lo cierra: “: “Todo hay que decirlo: así como abundan las anécdotas sobre Moreno, sobre sus maltratos y sobre su lengua escatológica, nunca se escuchó una sola versión sobre un acto deshonesto de su parte”

¿Acaso no es deshonesto maltratar, amenazar y todo lo que hace Moreno desde su cargo? ¿Cómo es eso de que no hemos escuchado una sola versión de deshonestidad de su parte? Todo lo que hemos escuchado de su parte es deshonesto.

Claro, no se lleva “plata”. En definitiva todo se reduce a los tabúes españoles, de cierta versión del catolicismo: la plata es el problema, no la deshonestidad. Hay un profundo concepto anticapitalista en la forma filosófica en la que se asienta toda la idea de la anticorrupción. Es una forma corrupta de anticorrupción paradójicamente.

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3 Responses

  1. A (In) Morales Sola le deben haber reducido los favores clandestinos de Fernandez, por eso ahora colorea su aguda pluma con aires mas criticos, luego de haber largas temporadas de adulacion apenas disfrazada de critica “light”.

    Pero aun esta critica aparentemente mas fuerte sigue siendo pro-K. Moreno no es mas que la mas reciente etapa de una politica de secuestro extorsivo de los derechos de propiedad que inicio Duhalde y perfecciono Lavagna.

    Pero no te preocupes por ese detalle: Tampoco es honesto. Solo esta valorizando sus tarifas.

  2. Jose
    Todos estos relatores de lo cotidiano, sin principios y profundamente inmorales (dado que aceptan cualquier violación a los derechos individuales mientras no metan la mano) se olvidan de lo que dijo alguna vez Berthold Brech…cada día hay menos gente , cuando vayan por el, los que lo podian defender que el no denuncio desde su Kolumna de la Nakion ya los habran exterminado

  3. Jose
    Todos estos relatores de lo cotidiano, sin principios y profundamente inmorales (dado que aceptan cualquier violación a los derechos individuales mientras no metan la mano) se olvidan de lo que dijo alguna vez Berthold Brech…cada día hay menos gente , cuando vayan por el, los que lo podian defender que el no denuncio desde su Kolumna de la Nakion ya los habran exterminado

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