Menemista contra los noventa

Estuve en un desayuno organizado por la Asociación de Dirigentes de Empresa en el que el expositor era Julio Bárbaro, titular del COMFER. No me sorprendió que a Bárbaro todo lo que fuera estado le sonara idem, me permití recordarle que la Cámara de Casación, las provincias y municipios, los fondos fiduciarios, la cancillería y hasta los fondos de Santa Cruz también eran el estado y que el confundía a la facción del señor Kirchner con el sector público.  El estado está privatizado a su favor.

 

En fin, que se planteara esta diferencia era lógico y Bárbaro contestó al menos de modo muy educado en contradicción con las normas habituales de comportamiento del déspota al que responde. Lo que me sorprendió fue una pregunta desde la retaguardia, que era una verdadera diatriba contra la “década del noventa” y apoyando la recuperación del estatismo para revertir la destructiva “ola neo-liberal” de esos años. No venía la declaración hecha por la hermana del expositor o algún enviado de la corriente clasista y combativa, sino de la señora que comandó el ministerio de educación durante el gobierno de Menem y una de sus personas de confianza, la señora Susana Decibe.

 

¿Habrá llegado al tope de rentabilidad el caradurismo o le quedará suficiente resto como para que se siga invirtiendo en él?