En Quilmes el cambio empezó hace rato

Parece que el fiel continuador del cambio don Sergio Villordo (en la foto con el matrimonio gobernante), intendente ultrakakista de Quílmes que aspira a su reelección, casi un delegado de Aníbal Fernández, tiene algunos problemas para controlar el entusiasmo de sus militantes. El diputado Francisco Gutiérrez, uno de sus oponentes y candidato por una “colectora” del Frente para la Victoria, fue víctima de un atentado a balazos contra su casa del que resultó herido un oficial de policía custodio.

Es el tipo de hecho al que el señor presidente llamaría “mensaje mafioso” si no fuera porque ocurre entre gente de su palo (en la foto de abajo Gutiérrez con la Candidata Espiritual de la Nación). Este otro candidato a intendente, hombre de la Unión Obrera Metalúrgica, tampoco se anda con vueltas. Se lo acusa de haber apretado a un fiscal y haber agredido a policías cuando participaba de una manifestación de estudiantes de bellas artes contra Villordo.

El poder en Quilmes se dirime de esta manera desde hace tiempo. El único problema es que al recordar el pasado muchos de los involucrados en episodios de violencia estaban en veredas distintas y ahora disparan todos desde el mismo lado. Debe ser lindo ser fiscal ahí ¿no?