Cumbre borrascosa, una victoria a lo Pirro.

Panamá es sede de un gran espectáculo de un grupo de estados autoritarios que representan la voz cantante de la región frente a la complicidad o silencio de los otros. En esto ha resultado el retiro del interés por la América hispana por los Estados Unidos a partir del ataque del 11S. Eso es muy lamentable de volver a comprobar; se los acusa de “imperio” y se preocupan más por las libertades de las personas que habitan al sur de su frontera que la propia OEA y sus miembros.

Sin embargo, el valor político de esta exhibición populista que valida dictadores es igual a cero. Por más que consigan toda la atención para su acto político, al conquistar un sistema de derecho internacional, lo destruyen, con lo cual se quedan sin nada. Podrán conseguir la atención de los medios de comunicación por la osadía de exhibirse como lo que no son, pero los organismos internacionales sirven en la medida en que hay un derecho internacional vigente medianamente sostenido. Conquistarlo para convertirlo en un escenario para la al poder de facto, no los hace dueños de la legalidad regional, sino de la ilegalidad, que ya poseían.

Países como Venezuela, Ecuador, Argentina, Bolivia y Nicaragua se han coligado en la última década en contra de todos los valores expresados por la Organización de Estados Americanos, arrasando las instituciones políticas, el derecho de propiedad y la libertad individual de todas las formas posibles, para dejar una máscara de simulación “democrática” que no creen ni ellos. Venezuela es el caso extremo de un gobierno que quiere ser obedecido como si el país fuera un ejército (sin sentir vergüenza por llamar “comandante” a su mandamás fallecido), pero pretende ser reconocido con la legitimidad de una democracia.Ningún país libre tiene un comandante. A la Cumbre llegan a ponerle un moño a tal simulación.

Pero el lugar que ocupan en la organización regional no es culpa de ellos, sino del resto de los miembros que han sido cómplices o tibios. Mas cercano Brasil del primer vicio y Chile del segundo.

Al final, como muestra de su verdadero carácter, se han ocupado de reivindicar al régimen más oprobioso de todos, esto es el de Cuba, que es invitado a participar como una forma de vaciar de todo contenido ético a la OEA. Ayudados además por el gesto de acercamiento del gobierno norteamericano, que aún así parece ser el único país preocupado por los crímenes contra la libertad y la vida del gobierno de Maduro.

Es el punto culminante de un proceso de deterioro que lleva unos quince años.  Pero es la victoria más pírrica imaginable. Al triunfar, han perdido. Lo hacen en el momento de su mayor debilidad política y económica, con sus sistemas productivos derrumbándose. La mayor falla es que al forzar tanto la protección a los crímenes cometidos por el régimen venezolano, han provocado la declaración de 25 ex presidentes que, de continuar actuando, correrán la atención hacia ellos frente a la opinión pública, ocupando el lugar de la autoridad moral que la OEA ha rehuido. Ese es el hecho más significativo de esta Cumbre de las Américas. La propaganda se termina el sábado.

Se ven los disidentes que no pueden ejercer sus derechos de oposición en sus países. A la vista de todo el mundo quedará claro que son regidos por facciones dictatoriales. Nadie puede legitimar a los Castro y a los crímenes de Maduro sin perder su propia legitimidad. Los ex presidentes desnudan eso. Ningún país en el que rija someramente el estado de derecho, requiere que sus minorías, opositores o disidentes se hagan oír en foros internacionales, porque tienen el escenario interno para expresarse. Si la OEA no estuviera cooptada por fuerzas autoritarias, no se reunirían ni los disconformes ni semejante número de ex presidentes para hacer el trabajo que le correspondía al organismo.

Hay dos fuerzas en pugna en Panamá. La conservadora de una especie de sindicato de gobiernos actuando en banda (fuerza a la que se sometió el servicio migratorio panameño al detener, maltratar y pretender censurar a Rosa María Payá y otros representantes de la sociedad civil cubana) y la del derecho internacional, la libertad y las instituciones republicanas. La primera representada por unos farsantes que, sobre el final del siglo pasado, decían ser los custodios de los derechos humanos, la institucionalidad y la lucha contra la corrupción. Los segundos por disidentes y ex presidentes que pronuncian por primera vez en un acto como este la palabra ¡basta! Los primeros están en su etapa más decadente festejando su aparente triunfo sobre la legalidad. Los segundos son los que han encendido la llama de la justicia. Una que una vez encendida, no se podrá apagar.

cronicas tapa numero 2

El alacrán cubano

La pregunta que hice el fin de semana acerca de si el llamado hecho por Raúl Castro para que se realicen críticas al gobierno tenía un propósito sincero o era una forma perversa de identificar disidentes quedó contestada con la noticia que me mandó Grecia. Radio Marti anunció que el estudiante Eliécer Avila que de manera cuidadosa y haciendo aclaraciones para que no se lo considere antirrevolucionario, lo cual está prohibido en Cuba, contradijo al presidente del parlamento cubano Ricardo Alarcón fue arrestado.

Supongo que a Cristian ya no le parecerá una simplificación si concluyo que el comunismo es malo.

ACTUALIZACIÓN: Los agentes de la seguridad del estado, policía política del régimen, que arrestaron a Eliécer Avila le dijeron a su abuela que lo conducían a La Habana y que podría verlo en la “Mesa Redonda”. Las mesas redondas son debates entre aduladores del gobierno que se pasan todos los días por televisión varias veces al día para bajar línea y adoctrinar a la población. Son mucho más graciosas que A dos Voces así que imaginen.

Signos en Cuba

“Coincidimos con quienes han alertado sobre el exceso de prohibiciones y medidas legales, que hacen más daño que beneficio”

Muchos de quienes conocen desde adentro lo que ocurre en el gobierno cubano y en perticular la relación entre los hermanos Castro, aseguran que Raúl prepara flexibilizar el régimen y solo espera que Fidel pase a mejor vida (si es que hay una mejor que la que ha tenido) para no contrariarlo.

Otros son escépticos y creen que algunas de sus manifestaciones como la citada más arriba son meros operativos cosméticos. La dijo el viernes al clausurar las sesiones de la Asamblea Nacional; la misma a la que Fidel dijo mediante una carta que ya no se aferraba al poder y pensaba en dejar lugar a los más jóvenes.

Por un lado están los jóvenes “talibanes” seguidores de Fidel que no quieren que nada cambie. Buscan la continuidad del más puro stalinismo como su jefe que siempre resistió los vientos moderadores que venían de Europa del este y de la propia Unión Soviética. De haber accedido es posible que hubiera terminado como sus colegas de detrás del muro.

Sin embargo hasta que no muera “el comandante” no se sabrá si estos seguidores incondicionales de la ortodoxia marxista son convencidos o nada más se trata de los que no han conseguido acomodarse de un modo aceptable del otro lado.

El raulismo desliza deseos de una apertura económica moderada y un menor control de la vida privada, algo que podrá parecer poco pero que para los cubanos que han vivido en el oscurantismo durante cincuenta años sería muy importante.

Hacer predicciones sería absurdo, pero es un hecho que hablar de “menos prohibiciones” en Cuba es revolucionario. O tal vez contra revolucionario, como prefieran verlo.

¿Por qué llamarle fusión a una anexión?

El proyecto de eliminación de la constitución venezolana a la que Chávez llama “reforma constitucional” incluyó la también llamada “fusión” entre Cuba y Venezuela, lo que en realidad sifnifica que la Isla será anexada al “imperio”, pero no al yankie, sino al bolivariano.

El proyecto comunista cubano perecería sin la asistencia del petroleo del que el gobierno venezolano se apropia. Lo único que hace viable la continuidad del régimen es venderlo. Y los Castro no tienen empacho en cederle el país a Chavez, que es mucho más de lo que se sometieron en su momento a la Unión Soviética.

Este tipo de arreglos se sellaban en otros tiempos mediante algún matrimonio (en la época en que “el amor” de clase media no se había colado como elemento de esa institución). A lo mejor a don Hugo le conviene casarse con Fidel para enviudar rápido y quedarse con todo.

Cuba, promesas nuevas, realidad vieja

A un año de que Fidel Castro dejara el poder para traspasarlo a su hermano, la Fundación para los derechos humanos en Cuba con sede en Miami  emitió un comunicado que muestra que hasta ahora nada ha cambiado más allá de las últimas expresiones de Raúl  Castro. Esta es la declaración:

Al cumplirse un año del traspaso de poder por parte del dictador Fidel Castro a su hermano Raúl, la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba desea expresar que la vida cotidiana de los cubanos en la Isla sigue sometida a una realidad que se expresa de la siguiente manera: 

En el ámbito político

  • Continúan vigentes el sistema de Partido único y la Constitución de 1976, que establece al Partido Comunista como “fuerza rectora de la sociedad”
  • No han sido derogadas ninguna de las figuras delictivas que reprimen la libertad de expresión en el Código Penal. Continúan vigentes los delitos de “Propaganda Enemiga”, “Peligrosidad Predelictiva”, “Clandestinidad de Impresos”, entre otros, y la Ley 88 (Ley Mordaza).
  • Más de 300 prisioneros de conciencia languidecen en las cárceles del régimen. Sesenta y cuatro de los 75 condenados en la Primavera Negra de marzo de 2003 siguen encarcelados.
  • Se sigue negando a las Damas de Blanco el derecho de viajar a Bruselas a recoger el Premio Sajarov del Parlamento Europeo

 
En el plano social.

  • Los cubanos continúan siendo ciudadanos de segunda clase en su propio país. Necesitan permiso del estado para entrar y salir de su propio país y peor aún, para escoger su lugar de residencia dentro del territorio nacional.
  • Permanece el veto a que los nacionales se hospeden y ni siquiera se les permite el acceso, a los hoteles e instalaciones reservadas solo para extranjeros.
  • Se sigue negando a los cubanos el derecho a comprar y vender bienes raíces, incluidas sus propias casas.

 
En el plano económico

  • Se mantienen todas las disposiciones que marginan a los nacionales de la actividad económica, entre ellas el delito de “Actividad Comercial Ilícita”.
  • Los ciudadanos cubanos siguen sin poder pagar con la moneda nacional en los principales establecimientos del país.
  • Continúa en vigor el monopolio estatal como único empleador en la sociedad cubana.

 
Estos son los hechos. Independientemente de todos los rumores y especulaciones en torno al tema, en Cuba sólo ha ocurrido un reemplazo en la cúpula de poder, sin la más mínima transformación en las estructuras que definen y conforman el poder totalitario. Sólo la plena vigencia de los 30 artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, y sus correspondientes pactos y protocolos complementarios, y no ninguna sustitución personal, puede garantizar una plena libertad y democracia para los cubanos. 

Miami, 31 de julio de 2007