Los graciosos

Chiste uno. Nuestro jocoso presidente salió a contestarle a doña Elisa Carrió. Todos hablan de coimas en el ministerio de planificación, pero mister K se siente acusado. Dijo de la señora que siempre habla con el del más allá que veía “la paja en el ojo ajeno pero no en el propio”. Supongo que en esta Argentina con tanto buen humor, en el próximo CQK le harán sentir el error. Lo mismo todos los programas que reproducen bloopers de la televisión. También Tinelli se reirá como lo hizo en su momento de don Fernando de la Rúa, el presidente que nos vendieron Cuatro Cabezas, Verbitsky y Clarín. Todos le harán ver al señor K que el problema está en ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.

Pero el sentido del humor de don Néstor es algo que puede hacernos desternillar de la risa. Es tan ocurrente que no se cómo no se ha dedicado a chistosear por ahí. Dijo de Carrió: “hay alguna dirigente que quiere la perfección en una actitud fascista absoluta, una dirigenta opositora que dijo que se iba a venir un tsunami y yo le dije a Daniel (Scioli) ‘menos mal que tengo al campeón de motonáutica al lado, porque me salvo” (risas). ¿No está buenísimo lo de la motonáutica? Que ocurrente por Dios.  Pergollini se lo festeja seguro. Y lo que se van a reír de él por decir “dirigenta” va a ser genial seguro. No podemos olvidar tampoco al genio que puso el título en Infobae llamandole a esto “duras críticas a Carrió”.

Chiste 2. Hablando de Tinelli, está muy malhumorado. No le gustó que el chief de gabinete lo involucrara en el caso Skanska (cómo zafó Menem todavía no lo puedo creer. Capaz que los militares si tienen algo que ver). Y entonces se acuerda de un montón de temitas pendientes que en sus tres años de sobarle el lomo al gobierno parecían olvidados. Le dió con un cañete a Fernández, lo llamó el Lopez Rega de Kirchner. Con lo cual Kirchner sería el Isabel Perón de Alberto Fernández ¿no?

Pero Tinelli, hombre afecto a las amistades, dejó a un lado a Isabel, perdón, a Nestor Kirchner de toda esta comedia. Dicen que Kirchner es bárbaro, pero está mal rodeado. No se si alguna vez vieron que se utilizara este recurso.

 En fin señores, paren con los chistes. ¡Se me acalambran los abdominales!

CQK y Radio 10

La semana pasada González Oro y Feinmannn le hicieron el reportaje al ministro en jefe de la caja nacional don Julio de Vido en el que éste tuvo oportunidad de rechazar, en lugar de discutir, los dichos del titular de Petrobrás que ya comenté. Digamos que la nota fue como una especie de ejemplo perfecto de lo que es chuparle las medias a un gobierno y colaborar para que siga la joda kakista. La única pregunta que faltó fue ¿cómo hace señor ministro para ser tan simpático? En definitiva todos sabemos que eso es Radio 10 desde hace mucho tiempo. Si había alguna esperanza de que fuera un fenómeno momentáneo ya no está. Duele porque sabemos lo que fue esa radio y que demostró que no hacía falta izquierda ni populismo para ser popular. Pero hay que aceptar que decidieron intercambiar cosas a las que les asignaban poco valor por otras a las que les asignaban más valor, para explicarlo en términos económicos.

De cualquier manera me molesta más otro fenómeno desde el otro lado, porque los nuevos oficialistas que comenté nunca han salido a vestirse de blanco para hacer discursos moralistas. Sin embargo los “rebeldes” de CQC, el programa de Cuatro Cabezas que comienza una nueva temporada la semana que viene, siguen vendiendo que son el programa que “desenmascaró parte de la hipocresía y el doble discurso” cuando apenas se puede decir de ellos que terminaron con la buena educación y lo que modernamente se llama “códigos” en la televisión, ofreciendo un espectáculo de humillación y golpes bajos para delicia de un público que disfruta viendo el mal de los que están bien.

Por el contrario el programa de Pergollini es una máscara aún más hipócrita que aquellas que dicen haber desenmascarado. Un gobierno con control absoluto del poder, de la información, con una cadena de dirigentes, empresarios, medios, diputados, senadores y gobernadores comprados, autoritario, ridículo hasta el hartazgo, que presenta libretos sin trabajar para un programa como el que dice ser CQC no recibe otra  cosa que chistesitos que parecen robados de Piluso y Coquito más que de la productora de los chicos malos de la TV. Eso en contraste con lo que hacían en la década del noventa que parecía escandalizarlos tanto. Me gustaría saber que tenía de malo esa década que esta no tuviera multiplicada por más o menos diez para que ahora se muestren tan conformes con el gobierno. Al menos deberían tener la decencia de cambiarle el título al programa porque queda fuera de época. La sugerencia más cercana a lo que significan en verdad como instrumento de la propaganda oficial sería “Caiga quien quiera K”. Digo, si queremos de verdad terminar con la hipocresía de una vez.

Por cierto entre ambas versiones de colaboradores, por decirlo así, con la ola oficial, me quedo con los primeros. Son más inofensivos, no presentan como rebeldía lo que es pura sumisión ni tienen la misma capacidad de engaño. Se asemejan si en sus pocos recursos intelectuales, aunque eso es solo un requisito para pasar los múltiples filtros que conducen a la fama en un país de raíces autoritarias profundas.

Noto cambios

Algunos chupamedias de ayer, están empezando a tomar distancia del gobierno. Les golpea en la cabeza la existencia de algunas voces que desnudan su miseria periodística.

Mejor corrijo: no les golpea en la cabeza, sino en el bolsillo. No vaya a ser que se de vuelta la torta y alguno termine ahogado por no subirse al bote a tiempo. El viraje se entiende, los hemos visto tantas veces. Es que la traición es el complemento perfecto de la genuflexión.

Anoche en el programa de Pergollini que suele tener un segmento con Gonzalito que podría titularse la gran sobada a los K, el notero pelado, no recuerdo su nombre, le preguntó a Alberto Fernandez: “va a escribir un libro como ministro de Kirchner o como diputado de Cavallo”. El ministro contestó ingenuamente, confundiendo prostitución con amistad: “como ministro de Kirchner obvio, lo otro no existe”.
Debería notificarse el señor ministro de que muchas cosas, sobre todo pasados, no existen en la Argentina a base de inversión de fondos públicos, pero que ese “no existe” tiene un valor convencional, no real.
“Andá a trabajar” le dijo al notero cambiando su sonrisa por una expresión de mal humor. Claro, trabajar era cuando el pelado le festejaba las payasadas hechas por el gobierno en la cumbre de Mar del Plata, o el circo anti militar, etc. etc. etc.
El mismo pelado le hizo una ironía con la vejez a la hasta ayer tratada como la mujer mas linda de Argentina: Cristina K. Guau, eso estaba prohibido, a otro notero lo echaron el año pasado por hacerle un chiste a la señora. En fin, meterse con aspectos personales de este matrimonio con todo lo que sucede es una muestra del suelo intelectual en el que vuelan esas producciones que encima se jactan de inteligentes.
El domingo fueron presentados como parte, junto con Tinelli, de la estrategia de comunicación de los K. Majul le preguntó a Pergollini por su oficialismo. Por mi parte los vengo criticando desde hace mucho tiempo. Antes de Pergollini hubo otros veletas, muchos. Casi todos los críticos de hoy, salvo un puñado de los menos conocidos, tuvieron su gran etapa de chupamedias. Otros recurren a la política de las compensaciones, un palo y una caricia, para no arriesgar la pauta oficial ¿Por qué el rating los premia? Hay que resignarse y asumir que la gente que vota también ve televisión. Todo parece ser el mismo problema.