No me parece FM 23 de diciembre de 2003

powered by ODEO En este programa creo que no pueden perderse la nota con el diputado por el Frente para la Victoria Dante Gullo sobre los “delitos de lesa humanidad“, carácter que la Cámara Federal le ha negado a los crímenes cometidos por la guerrilla que Gullo reivindica, también el abogado Javier Vigo Leguizamón con una óptica opuesta, Patricia Bullrich y Andrés Cisneros analizando cómo queda la política exterior argentina luego del tratamiento dado por el gobierno al caso Antinini Wilson. También Norberto Dupesso el periodista acreditado durante 27 años en Ezeiza de canal 13 que dio a conocer la noticia de lo ocurrido en el vuelo de Enarsa que fuera castigado con el retiro de esa acreditación.

También se puede bajar el mp3 acá

Inteligencia

Desayuno esta mañana con Patricia Bullrich. Convencida de que pueden lograr el segundo puesto criticó la actitud del senador Gerardo Morales, presidente de la UCR y candidato a vicepresidente de Lavagna de adelantar que no apoyarían a Carrió en una segunda vuelta.

Mi pregunta giró en torno de esa cuestión. Si la Argentina puede convertirse en una próxima Venezuela, y ya no está lejos, las opciones opositoras pueden ser mejores o peores pero al menos nos sacan de ese camino. Muchos votantes se preguntan qué hacer para que su voto sirva y en ese sentido es importante que los candidatos expresen si tienen la misma composición de lugar y están dispuestos a aceptar que la prioridad es legalizar el poder, por encima de cualquier proyecto de gobierno. En la misma línea que la crítica a Morales le pregunté, teniendo en cuenta que Carrió suele dividir al mundo en buenos y malos, si en esta circunstancia estaría dispuesta a dar apoyo a otras opciones que eventualmente quedaran posicionadas para el ballotage. La respuesta fue contundente “con todos y para todos”. Si ellos se encuentran en esa posición van a convocar a todos y si es otro lo van a apoyar. La prioridad es que no llegue el oficialismo.

En el medio de la charla Pascual Albanese hizo una definición de inteligencia interesante. Dijo que la inteligencia académica consistía en entender los temas en general, mientras que la inteligencia política consistía en entender situaciones en particular. Cuantas veces hemos visto personas capaces de hacer razonamientos abstractos impecables que no pueden considerar elementos particulares de las situaciones o el contexto en el que se encuentran que podrían invalidar el uso mismo de esa construcción racional, inclusive a veces como puntos ciegos por temor a que la teoría sea desmentida como tal. Esto es muy distinto a la muletilla habitual de la diferencia entre “lo teórico” y “lo práctico”.

Pero a su vez también habría que aclarar que existe el problema contrario. Gente tan metida en la situación particular que no puede ver lo que está en juego y por tanto también se equivoca al sobrevalorar o subvalorar las cuestiones. El recurso de tratar los asuntos éticos como problemas de eficiencia pertenece a este vicio. Eso nos lleva al casillero uno. Pareciera que la inteligencia es en realidad una, la que considera los hechos, los contextos, y a su vez es capaz de abarcarlos teóricamente. Y entonces “las inteligencias” parciales serían en realidad “faltas de inteligencia parciales”.

¿Me compliqué mucho?