Un bombón llamado Palm Foleo

Este no es un blog de tecnología, pero como usuario desesperado, fácil presa de todo aparatito mágico que aparece en el mercado, les quiero contar que Palm lanzó un nuevo producto que se sale de la línea de las tradicionales PDA que incluían en las últimas versiones características de teléfonos celulares. Se llama Palm Foleo y para los que padecemos fascinación por la tecnología será un motivo más de sufrimiento.

Se trata de una computadora restringida a las funcionalidades que más usamos y que más necesitamos que tengan características móviles, es decir, que podamos llevar con nosotros: mails, internet, documentos de office. A diferencia de una Palm tradicional, la Foleo cuenta con un teclado de tamaño normal y una pantalla grande. En dimensiones que siguen siendo menores que una notebook, con un peso también menor.

Las cuatro grandes ventajas que ofrece el producto, sin haberlo visto porque acaba de salir, son: Tamaño y peso como ya dije, encendido instantáneo como en el sistema Palm OS (no hay espera por el característico booteo ni al encenderla ni al apagarla), duración de la batería (promete cinco horas de autonomía), concentración en las funciones más necesarias y por supuesto precio. Cuesta al rededor de 500 dólares en Estados Unidos. Nosotros que somos mucho más ricos que ellos por supuesto, tendremos que pagar mucho más porque el Estado se considera con derecho a quedarse con una gran tajada. Pero como digo, es lógico porque ganamos mucho más plata que los norteamericanos.

Por supuesto, se sincroniza perfecto con los teléfonos de la línea Treo de Palm, pero eso por el momento no me importa mucho.

Todavía no han salido testeos y reviews del producto, pero así, como promesa, esta chica parece muy tentadora. Si alguien se la compra, cuente.

Por Dios, que bombon.

Epa, esto no me lo quiero perder

Leí en el blog de Darío Gallo que la gente de Palm le manifestó su alegría por haber mencionado que había posteado desde su Palm TX. Una joyita tecnológica de esas dignas de un futuro alguna vez imaginado y de la que ya soy feliz poseedor. Como Darío especula con que en el futuro estas marcas provean a los blogs de sus maravillas para promocionarlas, quiero subirme a ese carro (este es un blog pro capitalista después de todo) y anuncio que este texto también es un palmposteo. Ya les inventé un verbo, muchachos no me olviden.