Nilda Garré averiguó qué es un Fal

En el país de los ciegos la señora Garré puede seguir diciendo cosas que la incriminan y tanto ella como sus interlocutores creer que se está disculpando. Ahora averiguó qué es un Fal, seguro le habrá preguntado a sus camaradas de armas, pero desconoce cualquier otra cosa al respecto y piensa que no es necesario saberlo para ocupar el ministerio de defensa. Tiene razón en cierto sentido, para ocupar el ministerio de defensa basta con identificarse con los montoneros y ser aprobada por su actual comandante el perro Verbitsky.

El punto señora, es que sepa usted o no de Fales, de lo que es responsable es decidir sobre su venta y autorizar las operaciones de exportación de Fabricaciones Militares. Quiero decir, sepa o no, se debe asesorar antes de firmar una resolución que la hace responsable de todo lo que autoriza. Si no sabe, ni se aseguró de que le contaran lo que estaba firmando, no cumplió su responsabilidad y debería ser removida de su cargo. Su ignorancia es, de acuerdo a lo que confiesa, lo que posibilitó esta tentativa de estafa. No se crea lo de la “exceptio boludendi”, era una joda.

Nosotros sabemos señora que ustedes son ignorantes en casi todo. No contamos con su sabiduría pero sí con que se hagan responsables de los ganchos que ponen ¿vio? ¿O qué otra cosa cree usted que es ser ministro de defensa?

El gobierno empezó a definir la nueva calidad institucional

El Jefe de Gabinete tendrá la función de decir cuales investigaciones judiciales son serias o no. Antes estaban para eso las Cámaras y la Corte, pero la señora descubrió que el sistema es muy lento.

Como regla general, se considerará trucha toda investigación que involucre a funcionarios del gobierno, porque ellos, ya lo ha dicho el Jefe de Gabinete, no son chorros. En consecuencia, es una vergüenza que se los investigue.

Quedan por definir algunos puntos, porque hace unos días el Jefe de Gabinete había dicho que el Congreso no podía pedirle explicaciones a los funcionarios y ahora vemos que la Justicia tampoco. Tal vez la calidad en ese sentido se busque en casa.

Todo vendría a ser como un peronismo bien vestido a la europea.

A su vez, investigación seria será toda afirmación de que existen sectores u opositores haciendo cositas feas.

El cambio recién comienza.

Anticipo. Lo próximos pasos del caso Garré

El jefe de Gabinete don Alberto Fernández, el celador, recibirá a la señora minister of defence Nilda Garré (ex Alianza, ex menemista, titular de un par de registros del automotor) para que le comente los detalles del embarque de partes fusiles fal que autorizó flojito de papeles.  Acto seguido anunciará en la sala de prensa de casa de gobierno que doña Nilda, la delegada de Horacio Verbitsky en el ministerio está ratificada, que el gobierno tiene plena confianza en ella, todo fue un caso de corrupción entre privados y culpa de La Nación que sacó el tema en tapa. “No somos ladrones” repetirá. El presidente no hablará del asunto, él está para las grandes cosas.

Después de todo si no fuera por este problema Garré está haciendo todo bien ¿o no?

Ni una palabra más

En medio del incendio Fernando de la Rúa respondió con un acto de propaganda aquel diciembre fatídico. Dictó un estado de sitio sin detenciones, más dirigido a demostrar que él mandaba, es decir a desmentir la realidad, que al fin específico que esa medida conlleva. Fue la gota que colmó el vaso de la exasperación general y el cacerolazo que terminó con él.

El kakismo tiene varios incendios simultáneos no uno y durante cuatro años ha estado convirtiendo al país en una enorme olla a presión. Responde con discursos y gestos airados. El jefe de gabinete levanta el dedo índice como si el fuera el padre Alberto amonestando a sus alumnos por los malos pensamientos. Pero él es el vocero del kakismo, lo peor de la política argentina y no me voy a gastar acá en hacer un raconto.

La respuesta general del gobierno a todo es “no se hable más del asunto”. Y consigue algún efecto. Picolotti sigue sin recibir de Clarín el mismo tratamiento de hace dos días y eso que no sabemos mucho de lo que se supone que ella le explicó a su jefe y éste se limitó a retar a todos. Miceli no dice más nada. Capaz que está ofendida y todo. Ayer casi chocan dos aviones otra vez y cuando el casi desaparezca Alberto Fernández nos pegará otra vez cuatro gritos.

Darío Damián contó que los lectores de La Nación que ahora tienen la posibilidad de opinar con total libertad sobre las noticias, se están organizando para generar un cacerolazo anti K el viernes. Si ocurre o no veremos, pero que el clima está siendo alimentado con toda eficiencia por el kakismo no se puede dudar.

Foto Clarín