Aplauso fácil

Los diarios uruguayos reflejan la incómoda situación en la que la presidente del puño crispado puso a su par uruguayo el día de ayer. Ojalá entiendan los uruguayos que esta señora habló por si misma y por el Frente para la Victoria y nunca se enteró de que ser presidente de la nación incluye responsabilidades frente a toda la nación.

Un dato que muestra que el Congreso tampoco es el congreso nacional sino el Congreso para la Victoria es que los presentes aplaudieron con igual intensidad cuando la señora agradeció la presencia de Tabaré Vázquez en lo que parecía ser un gesto amistoso (que tomé por un instante como algo positivo a destacar) que cuando lo retó con tono de celadora de secundario acusando a Uruguay de haber violado el Tratado del Río Uruguay. Los diputados y senadores estaban igual de conformes con la conciliación y con el reto.

Lo curioso (o tal vez no lo sea con el kakismo que se jacta de todo lo que carece) es que segundos antes la señora entre sus retos había incluido a los legisladores que habían votado con igual entusiasmo “el ajuste y el default”.

Si lo que no le gustan son las contradicciones va a tener que hacer algo  para convencer a los diarios uruguayos de que se olviden de algunas cosas.