No me gusta ver a Aznar entre los pingüinos que están todo el tiempo entre Chavez y Castro

A ver. No se a quién se le ha ocurrido otra vez que no merecemos tener un gobierno normal. Antes los socialistas europeos veían a América Latina como el lugar donde realizar el socialismo que ellos invocaban de la boca para afuera pero no se animaban a llevar hasta las últimas consecuencias en casa. Ahora parece que es la derecha liberal europea la que viene acá a hacer demagogia con la versión original de su clon Rodriguez Zapatero que es el señor Kirchner. José María Aznar no quiere ver a España entre Fidel Castro y Hugo Chavez, pero no tiene problema alguno en que la Argentina, a la que ve con “esperanza” si esté entre esos dos bandoleros.

Me dan ganas de ir a España a hacer el mismo juego. Podría decir que no me gusta ver al kirchnerismo condenar a la Argentina a estar entre Castro y Hugo Chavez y a la vez ver a la madre patria con esperanza y sacarme fotos con el impresentable que los gobierna. Y le aseguro señor Aznar que por más zapato que lo haya reemplazado a usted, los argentinos siguen haciendo cola en el consulado español para volver a la tierra de sus padres o abuelos.

Así cerró el círculo el caballero abrazándose a los pingüinos. ¿Y por qué lo hace? Porque la derecha argentina es tibia y centrista. Nadie le dará vuelta la cara, quienes le organizaron la visita no le protestarán en absoluto y este acto de desprecio a la Argentina pasará desapercibido. Y digo desprecio a la Argentina porque el señor Aznar mismo, como es lógico, ha aclarado que esta cosa populista lame botas del marxismo y de sus versiones bizarras, no es lo que quiere para su país. Bien, parece que si lo quiere para nosotros.

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