Un verano ideal para fusilar famosos

Hay unos problemas en la Florida con una investigación acerca de una valija con plata que venía de contrabando de Venezuela para la campaña presidencial. O algo así. El tema se discute mucho allá, acá poco. Estamos para dedicarnos a otras cuestiones.

Hace un par de días que por los noticieros me informan que un tal Gaby Alvarez, expresión del alpedismo de la “cultura kirchnerista” (me parece muy útil mantener los parámetros para todo el mundo) es el tipo más importante de la Argentina. Sabía que existía porque es imposible que no te enteres de eso aún no teniendo punto de contacto con ese ambiente. A los nuevos ricos les encantan estos personajes y a la runfla que juega a su alrededor (los “fashion”) también y nuestros medios bordean ese palo todo el tiempo. Permanecer inmune, como uno quisiera, a enterarse de la existencia de gabys alvarez es imposible. Es otro de los fenómenos que este país te hace padecer (me encanta decir “éste país” y que alguien me diga que eso no debe hacerse, porque a mi no me parece).

Lo que es nuevo es que es más importante aún que las señoras asesinadas en los barrios cerrados y eso es muchísimo decir. Los noticieros y canales de noticias cubren el accidente que tuvo en Punta del Este, con mapas, descripciones sociológicas, explicaciones acerca de qué cosa es “la bollita” para que sepamos todos que los conductores conocen el lugar, informes sobre la “trayectoria de Alvarez” (¿alguien sabe si es pariente de Chacho?), ediciones especiales con locutores usando tonos dramáticos como los que se usaban antes para hablar de menemistas en épocas en que el periodismo molestaba al poder. En fin, Alvarez estuvo en cadena nacional (y van a seguir diciendo que la época de la frivolidad fue la “noventista”)

Las víctimas son un tema, pero a nadie les importarían si no fuera por un tipo de tanta trascendencia que figura como posible victimario. Alguien mencionó que hubo ya 30 muertos en esta temporada en esa zona de Uruguay por accidentes de tránsito. Pero los muertos no nos importan un pito si no son “idealistas” o “relacionistas públicos”, dos opciones del mismo tenor.

¿Toda esta prensa obedece a qué? Uno de esos locutores decía “Gaby Alvarez está lejos del lujo y los placeres de su profesión”. El resentimiento está tan de moda que la primera reacción es mostrarlo caído. Lo aman en “la cima” pero mucho más aman verlo tirado en el piso. La consigna parece ser “fushilen a Alvarez ashí she entretienen un poco y nosh dejan de joder”.

No tienen a nadie más a quién entregar para su sacrificio. O no tenían mejor dicho, porque empezó el operativo “mirá eshtos tiposh losh autosh que tienen” ya proveyó una buena lista de “famosos” a los cuales castigar.

Una verdadera industria del acomodado que volvió como complemento indispensable de una política de prohibiciones estatales que nos salvarán de la invasión de productos extranjeros. Prohibición para todos, permisitos para algunos. O impuestos que a cierto nivel actúan como prohibiciones. Parte de nuestra latinoamericanización.

¿Por qué se entera recién ahora la cancillería de esta enorme red que parece ser la excepción al amor por la industria nacional? Llegó a crecer mucho ¿no les parece?

Una historia ideal, con ricos y famosos, con autos de lujo. La gente los va a odiar. Falta un informe que diga que están lejos de los placeres a los que están acostumbrados, que los muestre presos, tristes, cabizbajos. Para que las hordas puedan imaginar que les patean la cabeza.