Confesiones y disparates de Randazzo

Las entidades agropecuarias denuncian los habituales aprietes del policía del comercio Guillermo Moreno y la respuesta del ministro del interior es la siguiente:

“Lo que defiende (el secretario de Comercio Interior) Guillermo Moreno es la posibilidad de que no se disparen los precios de la carne. Esa es la discusión que se está dando y a la que el Gobierno no está dispuesto a renunciar, porque se trata de cuidar el bolsillo de todos los argentinos”

No hace el más mínimo amague de negar los aprietes. El ministro del interior, se limita a invocar razones para utilizar la extorsión. En esto consiste el “estado de izquierdo” del kirchnerato.

La década del dos mil será recordada como la del cualquiercosismo. Después agrega un señor que llegó a ministro del interior que “”no vamos a permitir que la gente se quede sin comer carne porque a alguien se le ocurre que su rentabilidad está por encima del derecho de los argentinos a tener precios lógicos para un país que es uno de los principales productores de alimentos del mundo”

Si hubiera un derecho a tener un precio lógico y si los precios lógicos existieran, este gobierno que nos trajo de nuevo la alta inflación debería estar todo en cana. La gran falsedad económica del planteo reside en sostener algo que justificaría bochar a un alumno de colegio secundario: que la rentabilidad depende de aumentar precios. Vaya, ni siquiera ha descubierto la revolución industrial.

Y la falacia moral es la de decir que los argentimos “tenemos derecho a comer carne” porque “somos grandes productores” de ese producto. Los argentinos no producimos carne señor, los que la producen son los criadores de ganado. Y nos hemos venido beneficiando todos con que lo hicieran a precios excelentes hasta que llegaron ustedes promoviendo el corralito cambiario y su correlato que es la inflación.