Shannon se acordó de lo que le dijo el gobierno argentino

Leo este domingo a la mañana  (al mediodía en realidad, aunque de la hora que nos da la señora) las declaraciones del Subsecretario de estado para el Hemisferio Occidental Tom Shannon lamentando un mes tarde el show consprirativo ensayado por el gobierno para la victoria de la señora Kirchner para tapar los vínculos económicos que lo asocian al proyecto de expansión de Hugo Chavez de acuerdo a la investigación que surge del caso de la valija del amor hegeliano.

No puedo menos que preguntarme si el funcionario norteamericano se sorprendió. No parece percibir que el kirchnerismo es nada más que un aparato de apropiación (no “un gobierno equivocado”, no erran una), y que por ese lado se vincula al dueño de Venezuela. La nota señala que un allegado a Condoleezza Rice cree que “los argentinos” comprendieron que de lo que se trata la investigación de la valija en Miami es de un proceso judicial y que “lo mejor para todos es permitir que se agote” ¿Está seguro hombre?

Van a intentar cien veces más acercarse a alguna versión light del chavismo para contener a Chávez; y doscientas veces se van a dar contra la pared.

Roger, hermano, permitime que te explique algo

El ex subsecretario de estado para América Latina Roger Noriega escribe hoy en La Nación (que se ha ganado en estos días las palmas como el verdadero gran diario argentino) sobre el problemita de la valija con regalos para la campaña de la señora dando por sentadas algunas cosas que no debiera.

Don Roger comprende el enojo de la señora como la reacción natural pero juzga el objetivo de ese enojo con sentido común, algo que nosotros hemos superado como una forma de entrar en la etapa de la Argentina en serio:

Lo que es bastante inusual es que, en vez de meramente negar la acusación, la presidenta Kirchner impugnó ferozmente las motivaciones de los investigadores estadounidenses, sosteniendo que la querella penal buscaba “cubrir de basura” su presidencia”.

Estimado Roger, hace cuatro años y siete meses que lo único que importa es establecer, con fundamento en el capricho y la paranoia presidencial, las intenciones de todo aquel que no sea un soldado sometido y arrastrado ante los deseos del gobierno. Acá eso es rutina y debieras entender que pretender que el gobierno se ocupe de los temas en lugar de descalificar e invalidar a sus críticos es una intromisión en nuestros asuntos internos, un ataque a nuestra idiosincracia y un delito de lesa kakalidad. Deberías saber que el punto que señalás puede ser inusual en cualquier lugar del mundo, pero no acá.

Continúa luego el ex subsecretario de estado con su ataque a nuestra cultura:

“Uno podría haber pensado que la líder electa para defender el imperio de la ley en su país hubiera jurado llegar al fondo del escándalo, aunque más no fuera para limpiar su nombre. Al fin de cuentas, ¿no es posible que una contribución ilícita fuera ofrecida por Chávez o solicitada por un funcionario de la campaña de Kirchner sin su consentimiento?”

¡No, no y no! La cosa es así Roger: Ni la señora fue electa para defender el imperio de la ley, algo que acá no le importa a nadie y es considerado de ultraderecha y fascista, ni necesita nuestra presidente(a) limpiar su nombre ¿No estás enterado de que su marido se llevó setecientos millones de dólares de una provincia fuera del país sin devolverlos y su actividad principal como orador ha consistido en la acusación contra todos los demás? En lo que tenés razón, hermano Roger es en creer que ella hubiera jurado llegar al fondo del asunto. Eso es fácil, no te preocupes que ya lo va a jurar.

En cuanto a la pregunta final, sacale el “no” y hacela de nuevo.

Tal vez lo peor del artículo de Don Roger sea este pasaje:

Dicho sea de paso, para mí es seguro que el fiscal, el FBI y el magistrado que firmaron la querella criminal actúan con absoluta independencia”.

¿Cómo puede ser una cosa así? ¿Acaso no pueden armar causas contra opositores, gente de gobiernos que ya pasaron, militares y personas molestas desde la Casa Blanca? ¿Pero qué clase de país poco serio son ustedes? Roger, lo que les hace falta a ustedes es que le mandemos a Diana Conti. O tal vez a alguno de nuestros limpísimos jueces o fiscales federales y si no a nuestra mismísima Cámara “del fuero” ¿Ustedes no anulan leyes en el Congreso y se abrazan y besan de emoción por haberlo hecho? ¿No tienen una oficina anti corrupción de los que no les gustan? ¿No cambian a la Corte de un plumazo y se jactan de haber conseguido que sea más independiente justo por eso? ¡Ven que son raros!

El párrafo final ni se los repito porque me escandaliza demasiado lo noventista que es en sus apreciaciones. Solo te sugiero Roger que averigües el historial político de esta gente. No les pueden interesar las amenazas a la vida de las hijas de Antonini Wilson porque ellos tienen “convicciones”, no se si me entendés.

Ustedes están preocupados porque les amenazan a un sujeto vinculado a una investigación que hemos iniciado en nuestros Tribunales pidiéndoles la extradición. Deberías enterarte de que lo de Antonini acá fue considerado poco más que como una distracción por la juez de turno, por eso el muchacho se las picó. Después salimos con los papeles a mandar exhortos para allá, pero ¿cómo puede ser que se lo tomaran tan en serio? Así no es la cosa. Llamalo a Scioli o a algún empresario nuestro, ellos en dos minutos te cantan la justa.

Ultima sugerencia. Poné Radio 10 porque en un par de horas van a hacer uso de su espacio habitual allí y se van a ocupar de tus vínculos con Videla o algo así. Que no los tengas no va a ser un obstáculo, don’t worry.

Se subió al pedestal y dijo

La señora dice que se aprovechan de ella porque es mujer y siguiendo la cansadora línea de victimización habitual del kakismo se proclamó objeto de una conspiración de los malos. Bush incluido. Según el canciller venezolano en esta maniobra también está “la derecha“.

Si algo faltaba para confirmar la complicidad del gobierno argentino con el venezolano, surge con claridad que están coordinando las estupideces que dicen. Tanto la señora como el canciller venezolano coincidieron en inventar que con esta investigación el gobierno norteamericano, que está cansado de demostrar que la Argentina le importa un pito, está tratando de boicotear la creación del Banco del Sur. Seguro que este es el principal dolor de cabeza pero no solo de Bush sino de todos los gobiernos del mundo. Como sea, los gobiernos de Argentina y Venezuela están manejando la comunicación de este escándalo de manera conjunta.

Esto dijo el canciller venezolano:


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Relaciones matrimoniales

Tanta tinta derramada por aquella frase de Guido Di Tella aludiendo a que el país tendría “relaciones carnales” con Estados Unidos y resulta que su Alteza Kakal termina definiendo la relación con aquel país como si fuera de orden matrimonial.

Kirchner, nuestro genio devenido presidente, le reclama al país del norte mayor atención y acompañamiento después de haber vivido hablando pestes de ellos y de haber andado rodando por ahí con Hugo Chávez, la que según parece ha sido una relación por despecho. La revolución de los idealistas heguelianos terminó en esto: “¡vos no me querés más!”

Tal vez Estados Unidos comprendan la situación emocional de don K, pero con toda lógica exigirá antes el cumplimiento del débito conyugal; es decir, un poco de dunga dunga.

Google no quiere que le pase lo mismo que a Microsoft

Hace unas semanas publiqué mi disgusto con Windows Vista y la sensación de que Microsoft se convirtió en una compañía más preocupada en que los clientes no puedan dejarla que en tenerlos cada vez más contentos. Un perfecto motivo de divorcio por decirlo de algún modo.

Pero hay un aspecto en que Microsoft merece defensa y es respecto de los ataques políticos que recibe. Por un lado de la izquierda estúpida que considera a Bill Gates como un representante del demonio capitalista explotador, por otro de la Unión Europea que ve a Microsoft como una “amenaza comercial” de Estados Unidos y por ultimo del propio gobierno norteamericano enamorado de su confusión enorme entre mercado libre y “control de los monopolios” (diferencia que Leandro explicó varias veces en en sus comentarios).

Esta costumbre de la política de ver en todo negocio próspero una oportunidad para la regulación que ponga al exitoso bajo su control es universal y fue bautizada por el columnista del National Journal Jonathan Rauch como “economía parasitaria”. Mientras Microsoft se encontró una década atrás con el problema y hoy no tiene líneas de conexión con la política, Google reaccionó a los primeros síntomas de que le ocurriría lo mismo y se lanzó al lobby sin problemas. Lo cuenta David Boaz en un artículo publicado en la página del Cato Institute que a su vez remite a una información del Washington Post que lleva por título “Aprendiendo de los errores de Microsoft, Google construye una maquinaria de lobby”.

Hay dos posibles reacciones a esta cuestión. Desde un “deber ser” constitucional habría que lamentar que al final de cuentas el sistema induzca a los peores incentivos y que haya que recurrir a pactos políticos para defender derechos que el gobierno está para defender. Pero también se podría ser un poco más realista y comprender que los políticos no son como el sistema constitucional espera que sean y están atentos como todos a los beneficios que pueden obtener de un poder que se les ha dado y no deberían tener. Menos que menos lo deberían tener con la esperanza infantil de que lo usen en su contra.

Y en ese plano de mayor realismo político lo que podríamos pensar como problema es si el capitalismo es compatible con una postura empresaria, la de aquellos que están en la primera línea de los ataques políticos, que supone que son free-riders del sistema y que la libertad y el derecho de propiedad se sostienen, como lo supone la Constitución, con sólo declaraciones y tribunales. O en el caso de Google agregando una tercera opción que es la franela.

Mi argumento es que el estado no se mantiene a raya con meras reglas que lo limiten. Se encontrarán los resquicios para interpretarlas de otra manera o para invocar emergencias que ameriten pasarlas por encima, a menos que quienes están expuestos a la arbitrariedad estén a la vanguardia en la defensa de sus propios derechos. El estado está en actividad permanente para avanzar a donde no debe, la sociedad debe estar en actividad permanente para ponerle freno.

Es ahí dónde Microsoft no hace nada para defender más allá de la oficina pública en la que da explicaciones un sistema que le ha permitido llegar a dónde llegó. No difunde los principios que están detrás de ese sistema, ve el asunto como ajeno y se limita a contratar abogados y perder. Y Google no se queda atrás en su ausencia de compromiso aún cuando aborda el problema con mayor amplitud apostando a la componenda.

Le pondría a la nota el título contrario al que tiene en el Washington Post: Google no aprendió nada de la lección de Microsoft porque lo único que hace es tratar de zafar de la situación y alimentar al monstruo que lo domesticará. Tienen la capacidad para difundir las ideas de la libertad como nadie pero elige pagar rescate por decirlo de algún modo. Para los negocios piensan a lo grande, para las amenazas políticas como hormigas.

¿No es obvia la urgente necesidad empresaria de defender ideas que significan que hay derecho a trabajar libremente y beneficiarse de los resultados sin dar explicación a ningún imbécil? ¿Es esto una idea muy sofisticada difícil de entender?

Las guerras más tontas

El pre-candidato presidencial norteamericano Barack Obama se declaro enemigo de los “paraísos fiscales” y se unió a un grupo de senadores que colocaron a Suiza en una lista negra con otros treinta países.

Entre esos treinta países no está la Argentina, porque al señor Obama los bancos le preocupan cuando pueden ayudar a escapar de los impuestos pero no cuando asaltan a los depositantes (ahí lo tenemos al señor Heller después de haber sido protagonista de ese colapso presentándose a elecciones y nunca será cuestionado por eso en Estados Unidos) ¿Se acuerdan del estado ese que tendría por función proteger los derechos de los individuos? La legalidad consiste hoy en la fiscalidad.

En los llamados paraísos fiscales se encuentra el resguardo contra gobiernos asaltantes y autoritarios pero la prioridad del estado norteamericano mientras “lucha por la democracia” exportando tropas es cuidar su recaudación en contra de los derechos de propiedad de la mayor parte del mundo. Desvisten cuarenta santos para vestir a uno.

Lo que no se ve de todo esto es que el origen del problema es una guerra que vienen perdiendo durante décadas sin que exista ningún movimiento hippie ni de pacifistas, ni manifestaciones que reclamen que se termine de una buena vez con ella.

Argentina: destino de turismo aventura

Se enojó el gobierno con Estados Unidos por advertir a los turistas de ese país lo que es la Argentina kakal en cuanto a seguridad y otras yerbas (no, no me refiero a esas yerbas que también abundan).

Claro, es que en parte es exagerado lo de Estados Unidos, porque los turistas la pasan en Argentina mucho mejor que nosotros. Tienen más seguridad porque no están sometidos al robo del Estado, no tienen que pagar las coimas de Skanska ni corren el riesgo de haber pagado años impuestos para que se los lleve un día un gobernador, no los traiga más y se enoje cuando le pregunten sobre el particular. Además con todas esas contrariedades que suceden en Buenos Aires y Mendoza, cuentan con un Banco Central que se ocupa de mantener alto el valor del dolar y bajo el de la moneda que nos obligan a circular. Quiere decir que buena parte de su estadía se las estamos pagando entre todos, bien podrían gastar unos mangos en conseguirse una custodia.

En el resto de las cuestiones, no se entiende muy bien a qué viene la queja argentina. Es parecida al enojo presidencial cuando le preguntan por la platita perdida de su provincia. Nuestro gobierno no nos advierte a nosotros ni de los peligros que corremos en nuestro país, falsea estadísticas e instruye a la policía para que se eviten las denuncias y se evite consignar delitos graves nada más que para mostrar un índice de criminalidad menor al real. Menos nos advertiría de lo que puede pasar en otro. Pero en Estados Unidos, gente rara, los ciudadanos creen que pagan impuestos a cambio de algo y por lo tanto pretenden que sus servicios en el exterior en medio del huevo laburen un poco y al menos les digan qué les puede pasar cuando viajan.

Y se quedan cortos los norteamericanos, sobre todo cuando hablan de los grupos con vínculos terroristas en la Triple Frontera. Parece que no se enteraron de las simpatías de lo que acá llamamos “grupos de derechos humanos” con la ETA o con el terrorismo Islámico. Nadie les habrá contado cómo un protegido del presidente viajó a Irán para mostrar solidaridad con la teocracia violenta acusada de propiciar un par de enormes atentados en el país y posiblemente hayan tirado a la basura los archivos que podrían mostrarles los vínculos estrechos entre los montoneros y la Organización para la Liberación de Palestina. Menos sabrán que los propios Montoneros eran un grupo terrorista.

Debería ubicarse el señor Taiana, eso de que alguien se queje porque otro dice la verdad, es algo que deben dejarlo reservado a la política interna. Afuera en general se asombran por esas cosas, y por más superávit fiscal que la hiper devaluación y las retenciones les aseguren, dudo mucho que la plata les alcance para borocotizar al gobierno de Estados Unidos.

Cosa extraña: pensar sobre K

La invisibilidad internacional es el mejor negocio para Kirchner. Sus estándares morales y políticos no podrían provocar otra cosa que rechazo en el mundo mejor (llamado primero). En ese sentido la payasada hecha con Chávez semanas atrás más allá del deterioro particular en la relación con Washington el principal problema que le causa el kakismo es que provoca interés en observarlo. Y nada bueno le puede traer que lo observen.

En esta reunión en la capital norteamericana que comenta La Nación hoy se refleja un mayor conocimiento del presidente argentino, pero falta algo importante: se lo sigue considerando un líder nacional, se lo juzga y analiza como un jefe de estado, pero Kirchner es sólo un jefe de facción y una facción por cierto ínfima. Esta distinción es útil para hacer el cálculo de costos y beneficios en la relación con Chávez y también para evaluar cómo  se desarrollan los vínculos con los Estados Unidos. Tener el control del país, convierte a la Argentina en una moneda de cambio para cualquier objetivo del grupo gobernante. Lo mismo que ocurre hacia adentro, ocurre hacia afuera. El kirchnerismo es como una burla a todos los sistemas y a todas las ideas y lo peor es que hasta ahora eso no es una debilidad sino una fortaleza.

Consuelo de tontos

Parece que no somos únicos en materia a de conceder privilegios en nombre del bienestar humano. En Nuevo Mexico, Estados Unidos, vas en cana y te comés una multa mínima de mil dólares por actuar como “decorador de interiores” sin estar matriculado como tal por la mafia que reparte ese bacalao. Y ojito con mover un mueble grande sin que uno de estos especialistas intervenga.

No hay caso che, ya no nos respetan ni el derecho a ser los más idiotas.

Chavez si Gabrielli no

Ayer el embajador argentino en Estados Unidos don José Octavio Bordón se vio reprendido publicamente por Nicholas Burns, el número tres del Departamento de Estado, por el acto anti Bush realizado por Chávez en Buenos Aires. La respuesta hipócrita del señor Bordón fue que el gobierno no tienía nada que ver con esa manifestación política y que era parte de la libertad de expresión del presidente Venezolano. Hasta comparó el caso con atribuirle responsabilidad al gobierno norteamericano por declaraciones de Chavez en New York durante una visita a las Naciones Unidas.

Al mismo tiempo el canciller Taiana expresaba el malestar del gobierno por las declaraciones del titular de Petrobrás quejándose con el control de precios que afecta a la empresa. Las empresas pueden venir pero calladitas y sin chistar, según la política oficial.

Dificil de congeniar la amplitud con que se considera parte de su libertad de expresión el un gobierno extranjero utilice a la Argentina para atacar a otro gobierno por parte del señor Chavez y la estrechés con que se interpreta el derecho al pataleo de una empresa radicada en el país.

Dejando de lado todos los principios olvidados en ambos casos, lo que está clarito es que las acciones oficiales de la Argentina están dirigidas a defender intereses personales kirchneristas. Hay libertad de expresar lo que le gusta a Kirchner pero no para decir algo distinto a lo que quiere oir.

 ¿Necesita el señor Burns alguna prueba más de la responsabilidad directa del señor K por el acto de Chávez?