“No crean en las encuestas” dijo Lavagna

¡Que trío!

Lavagna lanzo claro el mensaje que debería adoptar toda la oposición de manera unánime. Las encuestas en la Argentina carecen por completo de valor y están dentro de la enorme capacidad corruptora del oficialismo.

Un dato interesante es que no hace falta dudar de la honorabilidad de los encuestólogos locales para no darles crédito como me señaló un amigo. Si les creemos tampoco podemos tomar en serio sus conclusiones dado que han descubierto ellos mismos que la “volatilitad” de un fin de semana puede acabar con la base probabilística de su “ciencia”. Parece que la gente cambia de idea los fines de semana y ellos no lo pueden publicar por la veda, por mencionar sólo algunas de las explicaciones de los encuestadores y que demuestran (rían) que las encuestas hasta el viernes anterior a los comicios no sirven para nada. Los “obvios ganadores” (caso de la señora) pueden ser volteados cual patito de feria.

Señores analistas fatalistas haganle caso a los encuestadores. Es decir, no les hagan caso a los encuestadores, que es lo mismo pero dicho por Lavagna.

Perlas de martes

  1. El caballo del comisario ganó raspando y se declara independiente ¿las coaliciones kakistas son hijas de la desesperación?
  2. Juez no es un centrista y como buen petizo macaco no se entregará fácil ¿Qué sentimientos abrigará hacia el matrimonio reinante?
  3. En las próximas elecciones se deberían contratar astrólogos en lugar de encuestadores.
  4. Si las encuestas falsas inducen el voto hacia el ganador ¿no será que en realidad los encuestadores, o quienes les pagaron, triunfaron en Córdoba?
  5. La CGT aprovecha para buscar su queso porque percibe debilidad.
  6. ¿Qué tiene de especial el señor Montenegro para que Macri lo elija como secretario de seguridad?
  7. El único no alineado al que el señor K no maltrató puede convertirse en su gran dolor de cabeza.
  8. Una prisión preventiva para la gilada. Nadie queda preso por lesiones. Lo que se vio en televisión fue tentativa de homicidio. El kakismo prepara la liberación del loco de la camioneta.
  9. ¿Elecciones? ¿Qué elecciones?
  10. Solícita Servini de Cubría desconoce el congreso del justicialismo no alineado ¿Quién la responsabilizará por nombrar un interventor alineado al señor K que no ha hecho nada por años para normalizar al partido de los herederos del pocho? Señora, busque una palabra en el diccionario: vergüenza.
  11. ¿En la estadística la habrán contado a la señora?
  12. Como dijo Pablito, nace un nuevo amor. De paso vemos si conseguimos unos mangos para tapar los agujeros del año que viene. Alberto Fernandez dirá en declaración ante periodistas mudos “este es otro FMI, ahora si vale la pena manguearlos”

No me parece TV (Política) II

Con algunos problemas de sonido dado el nuevo escenario, un programa dedicado a las elecciones de Santa Fe y Córdoba

No me parece Tv se estrena todos los miércoles en este blog y se trata de un programa de televisión sobre actualidad política y económica. Los lectores pueden sugerir temas o hacer preguntas que se reflejarán en el contenido de la próxima emisión.

Vea los programas anteriores: http://nomeparecetv.blogspot.com/

“Cuchi cuchi, ¿le podemos dar de nuevo la embajada en Francia?”

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La política argentina es una montaña rusa en la que de una semana a la otra todo cambia. En Santa Fe como en Cordoba el kirchnerismo tenía candidatos propios. En la primera le fue muy mal y en la segunda aún ganando con un margen tan magro y sin apoyo legislativo suficiente también le fue mal.

Ni Binner ni Juez representan nada muy distinto del kirchnerismo, pero por algo no fueron los favoritos y el gobierno se jugó por otros candidatos. Y el de Córdoba ni siquiera era del todo propio. Lo claro es que no se sabe qué queda del kirchnerismo si se apoya en alianzas con cualquiera y encima pierde.

Si la señora llega sola a octubre como está ocurriendo hasta ahora no se muy bien qué clase de gobierno le quedará para después.

¿Carrió López Murphy / López Murphy Carrió?

Carrió y López Murphy bailan el vals desde hace tiempo. Si hay un avance en ese sentido como lo señala Urgente 24 lo que ocurriría sería una reconstrucción del radicalismo. El resto de ese partido sería el Alfonsinismo que lo destruyó y el ex radicalismo “kash” del servicial señor Cobos.

Parecen ambos el agua y el aceite en sus ideas de base pero quién sabe qué puede salir de esa cruza. Todo podría suceder. Habrá que ver cuales son los genes dominantes.

Elisa Carrió comparte muchas de las posturas mesiánicas de las que se alimentó el señor K. Su error principal, aunque no el único, es que su idea de las mejorar las instituciones tiene que ver con encumbrar a los puros. Ese puritanismo colectivista dio nacimiento a los Robespierre, Guevara, Hitler o Pol Pot. Tanta pureza necesitaban que para lograrla debieron cortar cabezas de impuros. Siempre hay gente que no alcanza los estándares. Pero esa es ella, no se pueden hacer predicciones sobre que aspecto de cada miembro de este eventual matrimonio prevalecería. No se tampoco si Ricardo Lopez Murphy y quienes lo acompañan tienen claro esta diferencia entre instituciones y salvadores. Para ellos el problema de K es nada más que su impureza, mientras que si entendieran mejor de qué se trata el problema político y sus peligros, advertirían que se trata de su única ventaja.

Lo curioso del caso es que hay una dosis importante de pragmatismo político en la elaboración de este proyecto. La deserción de Macri y la necesidad de Lopez Murphy de ponerse los pantalones largos y dejar de esperar algo que el otro no está obligado a hacer y está claro que no quiere hacer. Carrió a su vez se encuentra contra las cuerdas después de haberse asociado a Telerman en una derrota. El radicalismo por su inserción en la clase media tal vez siempre ha hecho gala de moralina, es decir de consignas de identificación que ha confundido con moral, que es algo mucho más serio. Juntar estas dos vertientes del viejo partido radical requiere dejar de lado eso que no ayuda a resolver nada.

Qué ofrecerán no se sabe. Si el resultado será más parecido a una UCEDE que a un PI es un misterio, porque no creo que sea algo que los protagonistas estén en condiciones de prever. Al menos me parece que asumir riesgos grandes en tiempos de gran crisis es de jugadores en serio. En lo personal prefiero a los que se pegan enormes porrazos por probar, aunque sea algo que no me inspire una gran fe, que a los que están calentitos estudiando qué es lo políticamente correcto para hacer del fracaso un motivo de orgullo.

La clave es Scioli

Como Carlos Pagni señala hoy las corrientes hegemónicas suelen producir desde dentro la propia oposición. Pareciera que la falta de confrontación con otros sea un obstáculo para mantener la cohesión interna.

Es el aspecto en el que el deseo opositor de mostrarse bien educados bien pensantes y correctos los convierte, en un contexto autoritario, más en espectadores que en gladiadores. El gobierno hace todo para ser aplastado en octubre, pero no tiene desafiante a la vista. Candidatos a la presidencia sobran, faltan contrincantes al poder kakista.

Las estrategias de cara al 2011 no son realistas. Parten del mismo escenario suizo que la Argentina no tiene ni parece que vaya a tener en los próximos años. En primer lugar se ve que el argentino no vota como los suizos, de manera que los cálculos de lo que ocurrirá en base a lo que está ocurriendo podrían verificarse solo por casualidad. Lo que queda, como siempre ha sido, de acá al 20011 es otra competencia por el poder con quienes se adueñan de la caja para usarla en beneficio propio y no una competencia para ver quién gobierna mejor.

Lo único que escapa a este destino fatal es que una de las alternativas que da Pagni una vez más que es la de Scioli como el candidato natural de la implosión, el posible heredero de las ruinas kakales depende de que se le acepte ser candidato de una provincia a la que no pertenece y en la que no vive salvo en el plano de las declaraciones fernandísticas, es decir el de la falsedad más absoluta.

Son tan poco como jugadores los opositores que no están poniendo en esta cuestión crucial que podría acabar con el kirchnerismo de manera definitiva la seriedad que debieran. No hablo de presentaciones judiciales, sino de una real puesta de la carne al asador sobre una cuestión inaceptable de la cual depende el futuro de la pareja gobernante.

¿Lo harán? ¿Jugarán el juego de la política argentina o seguirán comportándose como aspirantes a invitados de programas de televisión?

Sin Scioli no hay kirchnerismo. Sin Scioli no hay fatalidad y Scioli no cumple ni por asomo los requisitos para ser candidato a gobernador.

Carta a Macri que se le atribuyó a Asis, pero parece que no es de él

Esta carta dirigida a Macri ciruculó por distintos sitios y me llego varias veces por mail. Se le atribuyó a Jorge Asis pero él aclaró que no le pertenecía. Quien quiera que sea el autor, tiene sus puntos fuertes.

Estimado Señor Macri,

 Por estas horas, los mass media, de forma casi unánime, especulan y teorizan acerca de una presunta candidatura suya, a Presidente de la Nación, enfrentando a CK en octubre. El argumento central que esgrimen es por demás obvio: usted es el único opositor que puede desalojar al matrimonio morganático del poder. Harto sabido, los hoy anotados en la carrera, no mueven ningún amperímetro. Más bien, aseguran el triunfo de CK, pese al declive ya tangible del kirchnerismo.

Vayan, pues, estas modestas líneas para intentar “convencerlo” de que haga oídos sordos a los cantos de sirena.

Mi premisa es muy simple. Desgraciadamente, usted puede ganar las elecciones. Y como inmediata consecuencia, deberá pagar los platos rotos del desastre de la (des) administración del Pingüino. Analicemos, pues, sólo algunas, bien pocas, de las variadas “delicias” de las que “gozaría” usted, en caso de acceder a la poltrona de Don Bernandino, el 10 de diciembre próximo.

Primero. La crisis energética en su máximo esplendor Hoy los hogares tienen luz y gas a costa del sector productivo. Pero este mecanismo no se puede mantener al infinito, so pena de destruir al sector secundario de la economía. Por ende, habrá que distribuir los costos entre las empresas y los hogares. ¿Imagina usted iniciar su gobierno teniendo que cortarle la luz a los vecinos de Caballito? Usted podrá dar explicaciones convincentes y concretas. La gente lo entenderá algunos días. Pero, al mes, esos mismos que lo votaron, lo van a putear hasta en arameo. Y, peor, casi horrible, la situación se extenderá, mínimo, durante los dos primeros años de mandato.

Segundo. La inflación galopante. Bien medida, la inflación de los últimos 12 meses oscila, cálculos muy conservadores mediante, entre un 25% a un 28%. 
Peor, más que horrible, la aceleración de la velocidad de circulación del dinero, producto de las locuras del Banco Central, llevarán a que el día de la presunta asunción, el IPC real, rondará el 50% anual de crecimiento. 
Recuerde: en los próximos meses, la propensión al consumo será infinita y la propensión al ahorro, nula. Con una oferta quieta, el estallido es inevitable. Lo que agudizará in extremis el drama social. ¿Imagina usted la cantidad de compatriotas que quedarán por debajo de la línea de pobreza y en la indigencia? Tenga en cuenta que cuando esto sobrevenga, no habrá dinero para construir una red de contención. Con lo cual, la tensión social trepará a niveles inéditos.


Tercero. El año en curso, cerrará con un crecimiento del PBI de alrededor del 7%. Pero el gasto público habrá subido no menos del 80%. Por más impuesto inflacionario que pueda cobrar el gobierno, el superávit fiscal se habrá licuado. Hoy ya los mercados descuentan este hecho. Por ende, en los próximos meses, la tasa de interés va a crecer sobremanera. Amén de que los títulos públicos perderán buena parte de su valor y el riesgo país empezará a despegar como un cohete, al mejor estilo de la época de Don Frenando de la Duda Cuando ello ocurra, justo en diciembre, al Banco Central no le quedarán más que dos opciones : o paga a los tenedores de Lebacs y otros instrumentos tasas astronómicas, elevando el déficit cuasifiscal al infinito (recuerde lo que le pasó a Don Raúl Ricardo) o le devuelve los dólares a quienes momentáneamente se los prestaron. Con lo cual, las reservas del Banco Central, se caen automáticamente a la mitad.

Cuarto. Para intentar volver a tener posibilidad de acceder al crédito internacional, usted deberá necesariamente arreglar con los bonistas que se quedaron fuera del canje y con el Club de París. Treinta mil palitos verdes.

Peor, mucho más que horrible, deberá acordar con el FMI. La izquierda, que carece de votos, pero tiene capacidad de ruido, junto con el ?periodismo ladriprogresista?, le caerán sobre su cuello, más alegres que Drácula.


Quinto. Usted no tendrá peso alguno en ninguna de las dos Cámaras del Congreso Nacional. Con dos o tres senadores y una cuarentena de diputados, no se va a ningún lado. Se puede argumentar que usted los puede comprar.

Cierto y barato. (Son muy de cuarta) Pero no sería buen comienzo para una gestión que se va a presentar como “distinta”. Aparte, cuando surjan las (crecientes) dificultades, los “muchachos peronistas” no van a hesitar en tumbarlo. Descrea de acuerdos con “Corleone” Duhalde. A poco de andar, le va a clavar el cuchillo por la espalda y usted va a ser historia más rápido que Don de la Duda.


Sexto. El ajuste tan temido. El Pingüino va a dejar la economía nacional en un estado de cosas, que un duro ajuste va a ser imprescindible. Habrá que achicar abruptamente el gasto público. Eliminar los subsidios. Incrementar brutalmente las tarifas. Y todo eso, sin aumentar sueldos. Puesto que si lo hiciera, la hiperinflación estaría a la vuelta de la esquina. Recuerde a Don Celestino y si no me cree, llame a Madrid y pregúntele a Doña “Chabela”.


Los sindicalistas, con Moyano a la cabeza, le tirarán al corazón al instante. Léase, o usted los mete presos “Ipso pucho” o, contrario sensu, su gobierno dura lo que un suspiro.


Séptimo. Las benditas vacas. Usted deberá liberar el mercado ganadero, sí o sí. Si no lo hace, la faena de vaquillonas seguirá viento en popa. Y, más temprano que tarde, el precio del asado en las góndolas llegará a niveles que, solamente sus vecinos de Barrio Parque, podrán consumir. De seguro que sus votantes también usarán el mandarín medioeval para putearlo.


Octavo. El INDEK no podrá seguir mintiendo. Recuerde. Cada punto de inflación equivale a 1.600 millones de pesos en la deuda pública. También deberá tener en cuenta, que los precios relativos, deberán ser sincerados. 
En otras palabras, más inflación, más deuda.


Noveno. Para asegurar la gobernabilidad y la sustentabilidad del crecimiento a mediano y largo plazo, se requieren políticas de fondo. Reforma profunda de la Constitución Nacional. Reforma impositiva. Reforma de la Justicia. Revolución en la educación. En síntesis, un marco institucional absolutamente distinto. Sin gobernadores propios y sin bancas en el Congreso, es imposible llevar adelante lo que la hora requiere. Al carecer de poder, los defensores del status quo le pondrán todos los palos posibles a la rueda. Empezando con los empresarios que medran del Estado. Entre los que se encuentra, para colmo, su propio padre.


Décimo. Es de imaginar las presiones de todo tipo y color que usted debe soportar para calzarse, nuevamente, el traje de candidato. Desde los oportunistas de siempre (¿Aprendió de Borocotó?) hasta los grupos de poder y factores de presión. Internos y foráneos. Pero usted debe hacer el esfuerzo mayor. Debe “pasar”. No es su hora. Usted no es el “salvador de la Patria”, ni la “gran esperanza blanca”. Como todo ser humano, tiene sus limitaciones. Pero tenga paciencia. Su momento llegará. Más rápido de lo que usted imagina.


Podría escribir varias páginas más de razones. Pero, para qué aburrirlo. 
 
Finalmente, tenga bien en cuenta que los argumentos antes expuestos son manejados estrictamente por un muy pequeño núcleo de personas. El 99% de la población cree que la economía marcha fenomenal. Producto de las mentiras y la desinformación de la prensa paga. Que es casi toda. A fin de cuentas, buena parte de la ciudadanía se quiere sacar de encima a los K, no por una estricta cuestión económica, sino, más bien, porque el peculiar estilo del “dúo dinámico”, ya la ha hastiado. En consecuencia, suena más inteligente esperar. Que la bomba nuclear le estalle en las manos a la Pingüina soberbia. Que sea ella la que pague la adición del “desastre serial de un gobierno trivial”,


Piénselo.
 
PD. Un pequeño consejo más. Arme urgente un equipo multidisciplinario de excelencia que se ponga a pensar en el día después de la debacle. Repito, URGENTE. Su turno no será en 2011. Piense más bien en 2008. A más tardar, primer semestre de 2009. Inexorablemente, el gobierno CK explota. De manera fea. Más espantosa que en 2001

¿Por qué espera Lopez Murphy?

Ricardo López Murphy inauguró su blog como se anunció en un comentario ayer. Debe ser de todos los candidatos, incluida la señora, el único que se ha preocupado por entender los problemas de fondo del país. Los otros hacen apelaciones religiosas que al momento de definir temas no les sirven para nada, o señalan simpatías o antipatías con corrientes de creencias, clubes y cajas.

En ese sentido su posición es de candidato como es normalmente un candidato en un país, no tanto acá. Lo digo con independencia de que además coincida en gran parte de su diagnóstico, es una simple descripción de que muestra saber de qué se trata eso de gobernar y no solamente eso otro de ver cómo consigo un cargo.

Lo que no entiendo es por qué en las últimas semanas asumió una actitud expectante respecto del apoyo de Mauricio Macri, porque no creo que le sirva para nada. No el apoyo, sino esperarlo y mostrar que lo espera. Por momentos se parece al Palito Ortega que esperaba a que Menem lo bendijera cuando por si mismo tenía que asumir un rol en lugar de pedirlo prestado. Palito terminó pasándose a las huestes de Duhalde como segundo.

Por supuesto que es lógico que habiendo sido socio hasta acá, espere ser respaldado. Pero también es lógico que Macri suponga que corre otros riesgos en este momento y no tenga claro si gana o pierde definiendo una situación. De cualquier modo no me parece una gran idea presionarlo en público y mostrarse demasiado necesitado de ese apoyo. Es un arma de doble filo.