¿Como encontraron los K al sector eléctrico (según K) y cómo lo dejaron?

Diagnóstico sobre la situación del sector energético en general, incluyendo el eléctrico, presentado por Néstor Kirchner a través de su experto en el área, luego secretario de energía, Daniel Cámeron, durante la campaña electoral de 2003.

Hoy se los escucha hablar del desastre de las privatizaciones y las faltas de inversión. En el 2003 informaban:

Inversión total en el sector energético año 1990/2000 en millones: u$s 78 mil

Sector eléctrico:

En el mismo período: u$s 16.800

Mismo período, evolución de la producción eléctrica (en twh): 44,09/79.03 (79,5%)
1992/2000, evolución de los precios (u$s/mwh monómico)

“Como contrapartida a estos logros” explicaba Cámeron, se produjeron estos efectos, que en su interpretación eran defectos:

“Pérdidas de puestos de trabajo por aproximadamente un 30%” (traduzco yo: racionalización del personal contratado de más por el estado, improductivo)

“El estado cedió gran parte de las decisiones sobre el sector” (traduzco yo: los políticos dejaron de meter la cuchara)

“Alta volatilidad de los precios” al quedar atados a los del mercado (traduzco yo: dinamismo, capacidad de adaptación de acuerdo a las circunstancias del mercado)

“Mayoritariamente las empresas dejaron de ser nacionales” (traduzco yo: los políticos no tenían ningún amigo)

“Se dio una importante concentración empresaria” (traduzco yo: de gente que no conocemos)

Como se ve, los efectos señalados por Cámeron no obedecen a cuestiones económicas ni productivas, sino a invocaciones nacionalistas, políticas y demagógicas.

Eso fue lo que hicieron, eso fue lo que cambió después de la década del noventa y en este momento tenemos el resultado.

El informe prevé que si se continúa sin sincerar los precios del sector, en 2 o 3 años habría desabastecimiento ni bien se saliera de la recesión y reconoce cosas como que en materia de distribución “hasta el instante previo a la devaluación no presentaba distorsiones importantes” y era necesario renegociar los contratos que habían sido rotos por el Estado

El informe completo aquí