Futuro ex gobernador de Santa Cruz propone fuerte reducción de la evasión

Entre tanta nube de harina la cuestión que desató la rebelión de los santacruceños en tierras de su Alteza Kakal quedó como en segundo plano. Pero ahí está el aspecto más ridículo de esta vuelta al cacerolazo. Particulares le reclaman al estado provincial que aumente el salario básico, el blanco, cuya brecha con el salario de bolsillo es abismal. Esto quiere decir que los docentes le reclaman a la administración local que deje de evadir impuestos que están dirigidos luego a eso que dicen que nadie mejor que el estado asegurará; es decir la jubilación.

A ver. Voy de nuevo porque en este blog hay gente muy noventista que todavía se maneja con la lógica aristotélica. Su Alteza Kakal reivindicó la jubilación de reparto (lo que se me canta). Todo un séquito de inútiles que retomaron el lugar de predicadores en este revivir del estatismo más absurdo, festejaron por esta linda demostración de cuán progre es ser idiota. El paradigma recuperado es: solo el estado, el mismo que les robó durante más de medio siglo, podrá hacer algo para que la vejez tenga un estándar de vida acomodado. Repito, todo lo contrario a lo que ocurrió durante su vigencia, pero no importa, la ilusión no se rompe.

Viajamos al sur entre tanto éxtasis fiscal y vemos que de mil ochocientos pesos de salario, el mismo estado, que en materia de generar adhesiones ha demostrado ser más eficaz que cualquier religión porque a diferencia de ellas produce resultados visibles y calamitosos, paga “aportes” por ciento sesenta. No mil seiscientos eh, no confundir. Ciento sesenta ¿No es genial?

Pero la comedia no termina acá. Después del paseo de Alicia por el país de las maravillas, en el que no le fue muy bien, el futuro ex gobernador de Santa Cruz se puso las pilas y propuso reducir la evasión fiscal de su provincia como el doscientos porciento, llevando el básico docente a quinientos. Le falta un cacho todavía, pero se ve que la campaña de la Afip por una nueva cultura tributaria está rindiendo frutos.

Comenzó el operativo tapar

Mientras los noticieros y los portales de buenas noticias ignoran el caos en el que se encuentra la provincia de Santa Cruz (ver final del post anterior), se está realizando un allanamiento en la oficina de prensa del gobierno de la Ciudad, en el que se produjeron heridos, en el contexto de la causa Skanska. Recordemos que la hipótesis de que su enemigo interno está involucrado en el caso fue esgrimida por el Jefe de Gabinete contra Telerman en el Congreso como una forma de desviar la atención del ministerio de planificación en el que las coimas se habrían pagado.

Para enterarse de la información real del día, se recomienda apagar la TV y leer fuentes confiables: http://www.opisantacruz.com.ar/

PD: Esta información ya trascendió ¿Imaginan quién hizo la denuncia? El diputado Bonasso.

El kakismo según el kakismo

Imaginemos la implosión que ocurriría si el kakismo fuera analizado bajo los conceptos y epítetos que su Alteza Kakal utiliza para descargarlos contra sus enemigos (enemigo: insecto menemista, noventista, vinculado a la represión, o cualquier otra categoría fea que se nos vaya ocurriendo, que no se me vende – del diccionario de la real academia kakista).

De sobra hemos visto en estos casi cuatro años insoportables de paranoia lucrativa como cada una de las teorías ad hoc elaboradas por esa izquierda sanguinaria que alguna vez convirtió a la Argentina en un infierno carecían de valor a la hora de calificar las propias acciones del grupo que las generó. Pero el resto de la Argentina no escarmienta en cuanto sentirse a la defensiva y comprar la culpa trucha que propagan los que siempre han demostrado que carecen de conciencia.

En fin, otra vez me salió larga la introducción. Es que la cantinela esta la soporto desde que siendo un chico aprendí que la calle no era un lugar seguro porque unos tipos habían decidido matar, secuestrar, poner bombas para asustarnos a todos y obligarnos a obedecer. A los balazos perdieron pero del miedo no nos hemos curado más. Gente tan despreciable parece que no cambia nunca, sobre todo porque descubrieron que su nuevo papel después de sus peores crímenes es el de acusar.

Paciencia, voy al tema. No hace mucho conté cual era el concepto oficial de “terrorismo de estado” (¿existe? ¿no existe? es una discusión bizantina, todo depende de cómo se lo defina, pero antes de ocuparse de negarlo hay que pensar si el propio estado existe porque no vaya a ser que una entelequia sea consecuencia de otra). La fórmula parece amplia, pero es lógico. Tiene que aplicarse como remedio ad hoc para acusar a los enemigos y quienes la elaboran están llenos de teorías conspirativas que mostrarían como malos a los sujetos a castigar.

Pero está muy bueno aquello de aplicar la misma vara a los torquemadas de los “derechos humanos” (otra discusión bizantina en la que no entro, prefiero ocuparme del problema de cómo se definen) que ellos aplican a sus abundantes enemigos. Pero a no confundirse, cuando acusan de aquello en lo que incurren todo el tiempo, no son hipócritas, son apenas mentirosos.

Por otra parte debe castigarse a los agentes públicos que utilizan su sitial para asustar a la población civil, sea o no calificable por su grado de terrorismo. La fuerza pública no tiene por fin lograr obediencia sino responder a las agresiones.

El ministro de justificación Aníbal Fernández, el propio presidente ayer, salieron a acusar a los disidentes del feudo kakal y tras la acusación se encuentra la amenaza de represalias. Se los llamó “bandas de patoteros” a los que hacen cosas mucho más suaves que las que han hecho sus seguidores como por ejemplo el asaltador de comisarías Luis D’Elía cuando lanzó sus hordas contra una manifestación civil. El gobierno al acusar lo hace con las fuerzas del estado desplegadas en el territorio. Es decir, utilizando la fuerza contra quienes opinan distinto y realizan una “protesta social”.

Dije al principio. La sociedad argentina no ha dejado el temor desde la década del setenta y nunca ha tenido líderes que le ofrezcan confianza y demuestren que ellos mismos no tienen la cola entre las patas. Eso es lo único que explica que no exista represión generalizada de la opinión disidente en la Argentina. No lo han necesitado y si algo demuestra este virtual Estado de Sitio en Santa Cruz es que cuando lo necesiten, no tienen prurito derechohumanista alguno en aplicarla.

Qué otra cosa está haciendo el gobierno que asustar a la población de manera ilegítima. Y se le enseña a la juventud que cosas como las que ellos hacen son formas de terrorismo de estado. Se les escapó que la enciclopedia Encarta habla de todas las formas de terror ejercidas desde el poder. Error en el que Verbitsky no hubiera incurrido jamás. El tiene claro que crimen es lo que molesta a sus planes.

No hay mucho esfuerzo que hacer para demostrar los intentos algo torpes y hasta ridículos entre tanto escándalo de corrupción, que hace el gobierno par disciplinar al país entero. Esta gente de terror es, esto también está claro. Lo que hace falta es devolverles su propia imagen según los parámetros con que acusan para que la ilusión del idealismo que invocan se convierta en lo que es: puro cuento.

PD: Los balazos oficiales ya empezaron.

PD2: Mientras se incendia Santa Cruz, un repaso de los noticieros muestra otra vez la interna de river, la compra de exámenes en la facultad de medicina, Canal 26 se dedica a un incendio en una fábrica, Crónica se ocupa del fútbol. ¿Alguien sabe algo de Martha Oyhanarte?

PD3: No se pierdan la importancia que le da al tema en este momento el portal de buenas noticias Infobae y cómo lo presenta. De paso se “privatiza” el caso Skanska con fotito de Lavagna.

Un médico por acá

Cobardes y patoteros llamó don K a los protestones que no le responden en Santa Cruz. Para convertirse en valiente y amorosos hay que parecerse a sus muchachos D’Elía, Moyano, Bonasso, la agrupación “Hijos” y a él mismo.

Señores, basta de estar patoteando y haciendo quilombo de modo privado ¿Acaso no se enteran de que el neoliberalismo se terminó?

Dentro del Frente para la Victoria todo, fuera del Frente para la Victoria nada.

No se enoje hombre, mire los noticieros, están con un caso policial, ni mencionan alguno de los problemitas que está teniendo usted estos días. ¿Para qué se toma el trabajo de guionarlos si no es para disfrutarlos?

Señor K ¿Y si prueba con la pastillita que le están dando a Maradona?

Cacerolazo espontáneo, heridos y bombas Molotov en Santa Cruz

La provincia que el presidente Kirchner maneja a control remoto se encuentra en estado de caos y bajo un virtual estado de sitio no declarado, dado que las fuerzas federales de la Gendarmería intervienen para impedir las manifestaciones de repudio.

En las últimas horas se sucedieron manifestaciones contra el canal de cable del ex chofer de Kirchner y ahora empresario de multimedios Rudy Ullóa, también dueño de Página 12; ocupación del jardín de la mansión de la familia presidencial, cacerolazos en toda la provincia similares a los vividos en todo el país en el 2001, utilización de la Gendarmería para impedir manifestaciones por la fuerza con el resultado de varios heridos y en lo que parecería ser un acto de represalia se lanzaron bombas Molotov contra un local de la Unión Cívica Radical.

Todos sabemos lo que deben estar haciendo en la Casa Rosada porque es lo único que saben hacer. Imaginar algún escándalo, la muerte de algún futbolista, la visita de extraterrestres, el descubrimiento de alguna cosa contra Menem o cualquier cosa que tape un poco este bochorno.

Filmus sigue siendo candidato a intendente, Human Right Watch no me responde, Horacio Verbitzky destruye los documentos en los que inventó el concepto de “represión de la protesta social”, Pergolini piensa como decir algún día que el nunca fue kakista.

Los derechos humanos no viajan al sur

Sigo a diario la situación en Santa Cruz, el “estallido social” como le llama la izquierda a estas cosas cuando ocurren durante gobiernos de derecha, a través del blog de Juan Cruz Sanz que tiene la mejor información. La provincia, sede universal de los derechos humanos, se encuentra militarizada. La gendarmería fusil en mano está encargada de detener las manifestaciones para que no lleguen a la capital.

Esto si que es “represión de la protesta social” y no el uso de la fuerza que se utiliza cuando la protesta se transforma en delitos contra las personas y los bienes. Acá de lo que se trata es de utilizar a una fuerza armada para reprimir la manifestación pacífica contraria a la parcialidad del gobierno. Es decir el uso de la fuerza pública en función de los intereses privados de la facción en el poder.

Supongo yo que el ideólogo de estos conceptos utilizados a lo D´Elía, el señor Verbitsky y su organización para estatal CELS, pondrán el grito en el cielo ante tanta transgresión a lo que ellos han impuesto como nuevos principios en los últimos veinte años. Atrás del CELS se encolumnarán Hebe de Bonafini, Bonasso, CQK, todos los boluditos progres de la TV y, sobre todo TVR. ¿O no?

Bonafini ha triunfado

¿Qué ocurrió en Neuquén? Lo sabemos por los diarios. Un policía llamado Darío Poblete mató a un manifestante docente llamado Carlos Fuentealba disparándole con una carga de gas lacrimógeno. Poblete tenía una condena por apremios ilegales. Para ser perfeccionistas a toda la oración deberíamos agregarle el calificativo de “supuesto”, sólo contamos con versiones periodísticas sobre lo ocurrido, mientras que una condena de tipo penal (en un país liberal al menos) requiere que esto se pruebe (y no por las convicciones libres de jueces educados leyendo Página 12, en un país libre al menos).

Demos esto por superado. Supongamos que todo está probado como que ocurrió de esa manera ¿frente a qué nos encontramos? Un policía responsable de un homicidio simple ocasionado después de haber cumplido una responsabilidad de su cargo como es la de reprimir (usar la fuerza para poner fin al uso de la fuerza agresivo de algún grupo) los cortes de caminos y la violación masiva de derechos de los ciudadanos como elemento de extorsión al poder. Según la crónica Poblete disparó desde atrás apuntando a la luneta trasera del auto de Fuentealba mientras este regresaba de un intento de piquete que la policía había impedido. El proyectil atravesó la luneta trasera y dio en la cabeza de Fuentealba.

¿De qué se trata esto? Del tipo de elementos que tiene la policía, consecuencia de muchos años de bajos salarios y por lo tanto baja calificación del personal policial. El personal policial es marginal y esto es una política seguida en todo el país. Hay una responsabilidad política en el hecho de que un condenado por apremios ilegales, por más que hubiera cumplido su condena, siga siendo policía. En un país en serio, la legislatura estaría trabajando en estudiar esas responsabilidades y ver a quienes alcanza y si el gobernador puede o no ser imputado por algo, y en su caso, luego de un proceso que sirva de ejemplo para sentar normas que impidan que esto se repita, destituido. En la payasolandia kakista llueven los pedidos de renuncia, el gabinete cae sin decir agua va y el circo oficial, Moyano incluido (el tipo cuyo sindicato tiene un chofer que dispara por televisión y que no renunció a nada salvo a la vergüenza), utiliza todo el episodio para que se olvide lo que está pasando en Santa Cruz y cuales fueron las consecuencias en todo el país del demagógico aumento de salarios dispuestos por el señor Filmus, ungido candidato a intendente de Buenos Aires.

Siguiendo la hipótesis de un país en serio, la única circunstancia en la que se estaría pidiendo renuncias de manera histérica hasta por locutores de televisión tan brutos como audaces, sería que se descubriera que el señor Sobich ordenó matar a algún manifestante. De cualquier modo una acusación tan grave requeriría comprobación, pero en fin, si tuviéramos la filmación y algún testigo de haber presenciado el momento en que se dio la orden pedir la cabeza del gobernador sería bastante lógico.

Pero la Argentina país en serio es de todos los slogans de campaña que hemos padecido el menos serio de todos. Entonces el episodio se lo presenta tanto en Infobae como en Página 12, pasando por La Nación y Clarín, como lo haría Hebe de Bonafini, cuya escala de valores se ha impuesto en todo el espectro: criminalizando la represión.

El homicidio pasa entonces a un segundo plano, es un mero instrumento para demostrar el verdadero crimen que consiste en utilizar a la policía para defender los derechos de las personas a circular, es decir reprimir, no las manifestaciones en si sino los cortes de ruta y los actos de violencia. Fuentealba pasa de ser víctima a bandera política. No hay protestas contra un homicidio, sino protestas contra la represión. El paraíso bonafineo ha triunfado y los Fuentealbas del futuro corren cada día más peligro. Sus muertes son llaves para la política y la vida vale lo que una foto del Che Guevara.