Ni delibera, ni gobierna, ni le importa a nadie

La gente no gobernó jamás, no gobierna ni gobernará jamás. Gobierno implica subordinación, mando y obediencia. En la tradición judeo-cristiana occidental se ha hecho un gran esfuerzo para justificar por qué alguien gobierna y por qué los demás obedecen. El último intento ha sido el de que es justo que alguien gobierne porque los gobernados […]