Kunkel usá la cabeza

No puedo sacarme esa costumbre de pedir demasiado. Don Carlos Kunkel es el lenguaraz elegido para convertir en noticia que el señor Iribarne sea resistido en el Vaticano como embajador argentino por ser divorciado.

Hay que crear un conflicto entre el país y la Santa Sede para tapar la situación del gobierno argentino involucrado en un escándalo de tráfico de dinero negro con Venezuela y otros grandes elefantes tapados con estupideces. Pero más allá de eso, ya que inventan problemas al menos podrían hacer el favor de afinar la puntería. Si al gobierno argentino los preceptos religiosos de la Iglesia, entre los cuales figura la indisolubilidad del matrimonio son un lastre vetusto, un anacronismo y una forma de discriminación ¿para qué quiere tener relaciones con ella?

Para empeorar un poco el nivel intelectual de nuestros temas, don Kunkel estimó que el divorcio de Iribarne es un “asunto interno” de nuestro país. Si es cierto quiero votar para que Iribarne vuelva con su mujer. No por católico, sino porque se lo merece por formar parte de éste gobierno de Kaos.