Una viva bárbara la Señora

La señora es táctica, como todo tramposo. Desarrolló una gran creatividad para engañar en el corto plazo, pero es por completo incapaz de ver todo el panorama. Su última avivada va a llevar al país a un completo desastre.

Ayer su cabecita loca le habrá dicho que es la más viva del barrio, cuando explicó que la Argentina pagó al mandar los fondos al banco en New York. Si el agente de pago después no le entrega el dinero a los bonistas que entraron al canje, dijo con ese tono pedante que la caracteriza, será problema de: 1) El banco, 2) El juez, 3) Los propios bonistas. Máximo habrá hecho una pausa en la Play Station y le habrá dicho: ¡Mami, que inteligente que sos!

Pero no, no es nada inteligente. Si puede engañar a los programas de radio que creen que con esto el gobierno armó una discusión para complicar las cosas. Aunque lo consiguiera, esta sería una victoria pírrica.

Resulta que: 1) El banco cuenta con una orden judicial que le dice que no realice los pagos a los bonistas 2) El juez fue ratificado en dos instancias posteriores y 3) A los bonistas no se les mueve un pelo y están a punto de ganar mucho dinero, porque el motivo por el que no les pago no les importa nada. Es un problema del que obtuvo la “rebaja” en un canje cancelar la nueva deuda.

Si contrato a un pintor y el pintor recibe una orden judicial de no llevar adelante su prestación, el contrato pierde sus efectos, se torna de cumplimiento imposible. Yo no podría demandar al pintor por las consecuencias de su incumplimiento, pero lo que si le podría reclamar es que me devuelva el dinero que le pagué. Si la señora consigue convencer a los bonistas reestructurados de que no puede pagar porque su dinero quedó en un pretendido limbo legal, pues entonces la reestructuración para ellos fracasó. Será un problema de la Argentina echarle la culpa a otro, tendrá que demandar a Griesa y Griesa tal vez muera por eso, pero de risa.

Dicho de otra forma, en caso de que la prestación contenida en el bono reestructurado no pueda cumplirse, sea porque la Argentina no quiere, porque el Juez Griesa lo impide pagado por Magnetto, porque la vida es injusta, lo que ocurriría sería que tendrá que hacerse cargo entonces del renacimiento de la situación anterior a la emisión del bono. Esto es, los bonistas recuperan sus acreencias originales por imposibilidad de cumplimiento de la nueva obligación que las reemplaza, aunque la Argentina no tenga responsabilidad alguna. Que la tiene, por supuesto, actúa con una mala fe que ya comenté antes que es propia de los abogados saca-presos.

Toda la discusión de qué cosa es o no default carece de sentido en mi opinión. El fallo de Griesa no es más que el recuerdo de que la Argentina nunca salió del defalut. Tanto es así que sigue pagando tasas de interés de país fallido. Es decir, todo este debate es semántico.

El asunto grande acá es que lo que esta delirante está a punto de conseguir es mucho más grave que la aplicación de la cláusula rufo, por la cual habría que pagarle a los re-estructurados cualquier mejora que voluntariamente se ofrezca a los holdouts, esto es volver a convertirse en deudora del cien por ciento como si el canje nunca hubiera existido.