Con tanto cobarde no se hace un país

Manuel Solanet escribe en Nueva Provincia un artículo que vi en Urgente 24 en el que narra dos episodios que son moneda corriente en esta actualidad de felpudismo general. En este caso del sector empresario. Señala bien que no debe hacerse moralina con eso, pero si se debe entender que este es uno de los prinicpales puntos de la agenda de cualquier proyecto opositor. La cobardía empresaria deja sin vanguardia y sin dinero a cualquier alternativa y se convierte en un elemento de retroalimentación del autoritarismo como sólo se ha visto en la Alemania Nazi.

Recordemos que nos pareció sorprendente que en la reunión de IDEA, donde en la década del noventa se daban el lujo de hacer encuentros sobre falta de “seguridad jurídica”, se deslizaran algunas críticas a algo, después de admitir que Guillermo Moreno se entrometiera en la elección de los panelistas y las ponencias. A nuestros empresarios el gobierno les toca el culo en público, ni siquiera en privado, y ellos ponen cara de agradecimiento.

Creo que ya ni hace falta responder al viejo artilugio de esta gente para zafar de la crítica: “no podemos hacer nada, lo nuestro no es la política”. Lo dejo pasar por alto porque ya han llegado a tal grado de locura con su genuflexión que dudo que se atrevan a seguir diciendo algo así.

El asunto es que la oposición necesita que estos cobardes se comporten como hombres. Algo que ocurre con mayor facilidad entre las mujeres por cierto. Me imagino que si Albamonte estuviera en carrera organizaría una suelta de gallinas en una de estas comidas de chupamedias. Un espejo les vendría bien para temerle más a eso en lo que se están convirtiendo.

Comenzó el operativo tapar

Mientras los noticieros y los portales de buenas noticias ignoran el caos en el que se encuentra la provincia de Santa Cruz (ver final del post anterior), se está realizando un allanamiento en la oficina de prensa del gobierno de la Ciudad, en el que se produjeron heridos, en el contexto de la causa Skanska. Recordemos que la hipótesis de que su enemigo interno está involucrado en el caso fue esgrimida por el Jefe de Gabinete contra Telerman en el Congreso como una forma de desviar la atención del ministerio de planificación en el que las coimas se habrían pagado.

Para enterarse de la información real del día, se recomienda apagar la TV y leer fuentes confiables: http://www.opisantacruz.com.ar/

PD: Esta información ya trascendió ¿Imaginan quién hizo la denuncia? El diputado Bonasso.

La bandera como servilleta

El arrugue del señor Kirchner frente a los docentes en Ushuahia dispuestos a protestarle por la mano dura ejercida contra ellos es un buen ejemplo para explicarle a Julio Bárbaro en qué consiste el estatismo kakista: viva la bandera, viva la patria, viva el salario de los trabajadores, pero más viva el orgullo del mandamás que quiere conservar por vías autoritarias su virginidad frente a los reclamos, las preguntas incómodas y cualquier cosa que pueda poner al descubierto lo pequeño que en realidad es sin el poder.

En realidad no creo que todos esos vivas tengan nunca otra utilidad que conservar el ego del mandamás de turno, lo que pasa con K es que en su debilidad es demasiado transparente, en su abuso de la autoridad para demostrar una fortaleza en la que no cree es muy obvio y es entonces cuando nos escandaliza. El débil abusa más del poder que el fuerte. El poder actúa como compensación de su fragilidad y sin embargo la mayoría de la gente instruida piensa que el poder es el mecanismo para solucionarlo todo.

Ahora Sabsay se ha vuelto antikakista

Había decidido no escribir nada sobre la intromisión del señor K con la Cámara de Casación de tan obvio que me parecía todo lo que había para señalar. Pero ahora observo que el señor Daniel Sabsay descubre que las diatribas presidenciales contra el poder judicial son una “actitud inconstitucional” después de haberse prestado a la campaña de ablande del señor Gustavo Beliz contra la Corte Suprema con discurso presidencial en cadena incluído contra la cabeza del poder judicial, empiezo a sentir cierta inquietud.  También fue parte del armado de Pablo Lanusse, el enviado de Beliz a Santiago del Estero, que con su apoyo teórico intentó reformar una constitución provincial a través de un decreto de un interventor federal. Acto que debió ser corregido por la propia Corte kakista de tan inconstitucional que era.

Pero ahí está, con su espacio en La Nación, grande, impoluto, aprovechando el amianto que el sistema de codos y filtros otorga a los que gozan de prensa , saben callar y juegan a lo políticamente correcto en cada oportunidad, esta vez para empezar a mostrarse disconforme. Me gustaría vivir en un país en el que los que veo a mi costado no me resulten peores que los de enfrente al menos. 

En cuanto a la Cámara de Casación, eligieron el cajón para no enojar al poder que es una forma de sumisión. Qué harán ahora que el poder de manera descarada golpea la puerta para preguntar que pasa con sus intereses. Todos los que han entregado el derecho para ganar tranquilidad han pagado el mismo costo que hubieran pagado enfrentando lo que se les paga para enfrentar, solo que sin conservar la dignidad. ¿Se aprenderá esta lección alguna vez?