La vida me trajo anteojos, un relato de Navidad y mercado.

El mercado es el ámbito de lo humano sin violencia. Por eso es convertido en demonio por los vendedores de dioses. Me compré estos anteojos que son una maravilla, porque recién ahora los estoy necesitando para leer y para mi ocuparme de una cosa molesta como un estuche de anteojos era cruzar el Rubicón hacia la desgracia.

Para una persona como yo que vive en la estratosfera, que me notifiquen que la vida está llena de pequeñas cosas como anteojos, es realmente un gran dolor. Pero el mercado también se ocupa de mi. Me compré un par para tener pegados al teléfono y otro al iPad. El tema anteojos está solucionado.

Parte de la garantía era que si se me rompían de por vida me los reponían. Hace una semana recibí un mail de ellos diciendo que la garantía se extendía. Si los perdía también me los reponían. Perder es un verbo que yo utilizo mucho más incluso que los anteojos, así que la noticia me hizo muy feliz.

Ayer, mientras soportaba una exposición insólita de Facundo Pastor sobre su libro que pretende igualar la hipótesis de suicidio con la de homicidio en la muerte de Nisman, en función de que el no es ni K ni anti K, trataba de twittear algo. Y mis antejojitos no estaban. Cáspita! Tuve que twittear a ciegas.

Esta mañana les escribí a mis amigos de ThinOptics. Oigan, les dije, soy un nabo, ya los perdí. A los 5 minutos Mary me escribió pidiéndome la dirección, que le suministré. Le pedí que me dijera cómo pagar el shippment porque el mail decía que me tenía que hacer cargo del envío, por imbécil. No decía por imbécil el mail, pero era obvio.

Nada, va todo sin cargo me dijo Mary. Feliz me fui a vestir para mi ejercicio diario y, shit, e el bolsillo del pantalón estaban mis anteojitos perdidos. Rápido le escribí a Mary diciendo que suspenda todo, que este era un cliente doblemente nabo y le pedía disculpas. Mary me dijo que ya no se podía suspender, que lo tomara como un par extra y me deseaba Feliz Navidad.

Papa Noel falla, Thinoptics no.

www.thinoptics.com

One thought on “La vida me trajo anteojos, un relato de Navidad y mercado.

  • December 24, 2015 at 6:03 pm
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    Estimado Jose;
    Estoy escuchando a Gustavo Irrazabal en televisión ( Abogado y doctor en teología,
    debe ser cura, por el cuello que usa) y me sorprendió gratamente su defensa del mercado y criticando la virtud de la pobreza. Evidentemente no es el mismo discurso del Papa. El programa se vio en Metro a las 17:30 del 24 de dic de 2015.

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