Archives for June 2011

“Votar a quién roba cuesta entenderlo” decía Néstor Kirchner

Promesas y visitas pre-electorales


2 Comments

Macumba con el comercio

No Comments

Alberto Lestelle.Mesa Política Duhalde Presidente (declaraciones) a “Esta Lengua Es Mia” con Jose Benegas http://www.fmidentidad.com 92.1 “Lo lograremos con organización y militancia Peronistas”.

 " Duhalde ha sabido decir y hacer y la presidente ha sabido decir y
decir "

  "La campaña se ha puesto muy dinámica. Ayer estaba la unidad de Binner
con Pino y hoy nos encontramos con la novedad de que se había disuelto ese
frente. Duhalde comenzó con una incersión poítica escasa dentro de la
población. Después de introducir a  Kirchner en el 2003 se había retirado de
al política y viendo su equivocación con Kirchner,  quiso salvar ese error
de alguna manera. Comenzó desde menos cero, porque la gente criticó mucho
que quisiera ser presidente después de haber dejado la política. Poco a poco
va creciendo su imagen, por su experiencia de gestión. Una vez que se
instale la candidatura de Cristina va a comenzar una campaña donde Duhalde
va a empezar a rescatar votos de un radicalismo desavenido que no quiere
votar a De Narvaez. Duhalde ha sabido decir y hacer y la presidente ha
sabido decir y decir. Ella nunca ha hecho. Con De Narvaez hay diferencias
notorias porque se equivocó en el 2009 cuando dijo  que el triunfo era de
él. La capacidad de análisis político y definición política de un empresario
es distinto a la de alguien que ha venido de una carrera política
trascendente a lo largo de toda su vida."
   

Posted via email from Digo yo

No Comments

El Estado según Nietzsche

Del nuevo ídolo
Así Habló Zaratustra

En algún lugar existen todavía pueblos y rebaños, pero no entre nosotros, hermanos míos: aquí hay Estados.

¿Estado? ¿Qué es eso? ¡Bien! Abrid los oídos, pues voy a deciros mi palabra sobre la muerte de los pueblos.

Estado se llama al más frío de todos los monstruos fríos. Es frío incluso cuando miente; y ésta es la mentira que se desliza de su boca: “Yo el Estado, soy el pueblo”.

¡Es una mentira! Creadores fueron quienes crearon los pueblos y suspendieron encima de ellos una fe y un amor; así sirvieron a la vida.

Aniquiladores son quienes ponen trampas para muchos y las llaman Estado: éstos suspenden encima de ellos una espada y cien concupiscencias.

Donde todavía hay pueblo, éste no comprende al Estado y lo odia, considerándolo mal de ojo y pecado contra las costumbres y los derechos.

Esta señal os doy; cada pueblo habla su lengua propia del bien y del mal: el vecino no la entiende. Cada pueblo se ha inventado un lenguaje en costumbres y derechos.

Pero el Estado miente en todas las lenguas del bien y del mal; y diga lo que diga, miente – y posea lo que posea, lo ha robado. Falso es todo en él; con dientes robados muerde, ese mordedor. Falsas son incluso sus entrañas.

Confusión de lenguas del bien y del mal: esta señal os doy como señal del Estado. ¡En verdad voluntad de muerte es lo que esa señal indica! ¡En verdad, hace señas a los predicadores de la muerte!

Nacen demasiados: ¡para los superfluos fue inventado el Estado!

¡Mirado cómo atrae a los demasiados! ¡Cómo los devora y los masca y los rumia!

“En la tierra no hay ninguna cosa más grande que yo: yo soy el dedo ordenador de Dios” – así ruge el monstruo. ¡Y no sólo quienes tienen orejas largas y vista corta se postran de rodillas!

¡Ay, también en vosotros los de alma grande susurra él sus sombrías mentiras! ¡Ay, él adivina cuáles son los corazones ricos, que con gusto se prodigan!

¡Si, también os adivina a vosotros los vencedores del viejo Dios! ¡Os habéis fatigado en la lucha, y ahora vuestra fatiga continúa prestando servicio al nuevo ídolo!

¡Héroes y hombres de honor quisiera colocar en torno a sí el nuevo ídolo! ¡Ese frío monstruo – gusta de calentarse al sol de buenas conciencias!

Todo quiere dároslo a vosotros el nuevo ídolo, si vosotros lo adoráis: por ello se compra el brillo de vuestra virtud y la mirada de vuestros ojos orgullosos.

¡Quiere que vosotros le sirváis de cebo par pescar a los demasiados! ¡Sí, un artificio infernal ha sido inventado aquí, un caballo de muerte, que tintinea con el atavío de honores divinos!

Si, aquí ha sido inventada una muerte para muchos, la cual se precia a sí misma de ser vida: ¡en verdad, un servicio íntimo para todos los predicadores de muerte!

Estado llamo yo al lugar donde todos, buenos y malos, son bebedores de venenos: Estado, al lugar en que todos, buenos y malos se pierden a si mismos: Estado, al lugar donde el lento suicidio de todos – se llama “la vida”

¡Ved, pues a esos superfluos! Enfermos están siempre, vomitan su bilis y lo llaman periódico. Se devoran unos a otros y ni siquiera pueden digerirse.

¡Ved, pues a eso superfluos! Trepan unos por encima de otros, y así se arrastran al fango y a la profundidad.

Todos quieren llegar al trono: su demencia consiste en creer – ¡que la felicidad se asienta en el trono! Con frecuencia es el fango el que se asienta en el trono – y también a menudo el trono se asienta en el fango.

Dementes son para mí todos ellos, y monos trepadores, y fanáticos. Su ídolo, el frío monstruo, me huele mal: mal me huelen todos ellos juntos, esos servidores del ídolo.

Hermanos míos, ¿es que queréis asfixiaros con el aliento de sus hocicos y de sus concupiscencias? ¡Es mejor que rompáis las ventanas y saltéis al aire libre!

¡Apartaos del mal olor! ¡Alejaos del humo de esos sacrificios humanos!

Aún está la tierra a disposición de las almas grandes. Vacíos se encuentran aún muchos lugares para eremitas solitarios o en pareja, en torno a los cuales sopla el perfume de mares silenciosos.

Aún hay una vida libre a disposición de las almas grandes. En verdad, quien poco posee, tanto menos es poseído: ¡alabada sea la pequeña pobreza!

Allí donde el Estado acaba comienza el hombre que no es superfluo: allí comienza la canción del necesario, la melodía única e insustituible.

Allí donde el Estado acaba, – ¡mirad allí, hermanos míos! ¿No veis el arco iris y los puentes del superhombre!

Así habló Zaratustra.

1 Comment

El invento de la incertidumbre

Hemos inventado la palabra incertidumbre porque primero inventamos la certidumbre. Definimos lo que existe, la falta de certeza de nuestras predicciones sobre el futuro, a partir de lo que no existe que es la supuesta seguridad de que lo que esperamos ocurrirá y lo que no esperamos no ocurrirá, como si se tratara de un defecto y no de la situación de partida. Este firulete nos complica la vida. Hacemos lo mismo con la imperfección, consideramos lo que nos falta como un defecto respecto de un paraíso en el que está todo dado. Después redactamos derechos a viviendas dignas, saludes, educaciones, vacaciones. Todo lo que se nos ocurra porque si no lo tenemos estamos ante una “imperfección” o una “falla del mercado”. Y la perfección es el ajuste ¿a qué cosa? ¿a qué estándar?

Si no alcanzamos la perfección o la certidumbre algo está andando mal. El camino es remover los obstáculos. Como empezamos desconociendo la realidad los obstáculos los definimos como lo que se oponga a la perfección. Para todo esto hace falta un “relato”, una explicación acerca de cómo fue que perdimos “el camino”. Algo que nos señale quién fue el culpable. Nosotros no, los otros. Los que no siguen nuestra idea de perfección. Porque parece que encima hay muchas versiones al respecto, como si en realidad estuviéramos proyectando nuestras aspiraciones sobre ese paraíso, el problema es que entonces paraísos hay demasiados, habrá que competir por imponer el propio. Vendrá la violencia, las victorias, las derrotas, los empates.

Finalmente nos cansaremos. Acordaremos un paraíso consensuado con algunos, no con todos, porque hay varios paraísos que se parecen a nuestros infiernos. Impondremos un mínimo paradisíaco vital y móvil, con una autoridad que lo custodiará. Solo intervendrá para cuidar que no nos hagamos daño. Cada uno en la suya. Hemos aprendido, en parte. Porque seguimos pensando en la perfección, y todo lo que nos falta para lograrla. Nuestra autoridad le queda chica al objetivo. Nos olvidamos del momento en que nos molíamos a palos, comparamos la situación lograda con la perfección, que como ya habíamos visto merece múltiples interpretaciones. Lo que no tenemos se debe a falta de ejercicio de la autoridad, lo decretamos. La autoridad está para eso, la maldad humana, falla del mercado por antonomasia, está obstaculizando el avance. La “ley” debe hacer lo que sea necesario con explotadores, comerciantes, intermediarios sobre todas las cosas, gente que persigue solo su interés, en lugar del nuestro.  Los jefes empiezan a manifestarse en todas las situaciones. No, perdón. No son “los jefes”, es la autoridad, una organización impersonal. Los jefes pueden tener defectos, la autoridad no.

No se resuelve ninguna cosa, porque claro nada era cuestión de falta de perfección, sino de falta de solución. A la solución había que encontrarla pensando, actuando, y muchas veces había que dejarla de lado porque el sacrificio a realizar en función de ella era demasiado. La autoridad no sabe nada de cosas como costos, para ella el asunto es que no hemos llegado a lo que queremos, es defecto, no falta de acción, no análisis de costo beneficio. Entonces interviene imponiendo “la solución” que le señalan los expertos oficiales. El costo que antes había sido descartado ahora es impuesto, lo que implica que “el remedio” es peor que la enfermedad. Parece no importar, porque nadie está mirando a la realidad, sino al sueño.

Y así cuanto más nos alejamos de las soluciones más indefensos nos sentimos, más recurrimos a la autoridad y más nos aferramos al paraíso. Lo añoramos más cuanto más percibimos que vivimos en el infierno (que hemos construido). Y todo por inventar la incertidumbre y la imperfección. Empecemos de nuevo.

4 Comments

Bonafini está desnuda

Shocklender pensó de la misma manera que piensan los que se llenan la boca sobre la necesidad de “preservar” a Bonafini del escándalo de su hijo moralmente adoptado. Siempre me llamó la atención que Bonafini se buscara como hijo artificial a quién mató a sus propios padres  ¿Saldaba cuentas? En fin, raro.

Shocklender, vio esa cercanía como la adquisición de impunidad. Y tuvo razón mucho tiempo, con información que circulaba con toda facilidad sobre el pero sin que se tratara en los mismos medios en que se ocupaban tapas con problemas de alcoba de la familia Legrand. Ningún periodista “serio” (para los extranjeros: serio en la Argentina es sinónimo de tibio), ningún político “responsable” (para los extranjeros: responsable en la Argentina es sinónimo de cómplice gratuito), ningún “estudiante comprometido” (para los extranjeros: estudiante comprometido en la Argentina es sinónimo de vago inquisidor. Empezó pidiéndole explicaciones a sus padres y los puso a sus pies, y sale al mundo con el dedito levantado juzgando a diestra, nunca a siniestra).  Ninguno de ellos osaría tocarlo mucho, porque la Hebe se podía enojar y espetar algún insulto que comprometiera al crítico con algún “delito de lesa humanidad” (para los extranjeros: en la Argentina delito de lesa humanidad es sinónimo de crimen contra la “izquierda”. Izquierda no se sabe muy bien qué es, pero para todos está claro que es buen negocio).

Entonces ahora tenemos que todo se destapó porque pisaron demasiados callos de sus aliados de la Triple A, y estos como buenos jugadores de internas pesadas le devolvieron la gentileza atacando al alfil. Hebe lo entregó, y ahora la jauría tiene con qué entretenerse. Parece que todo el problema era Shocky. Escandalizados los serios, responsables y comprometidos ponen el grito en el cielo para que se preserve a Bonafini. Unos dicen que es garantía de transparencia, otros que es inensuciable. Y ella solo grita que no le hablen pelotudeces. Eso sirve para que todos los valientes agachen la cabeza. Esto termina con Shocky fusilado, peor no por matar a los padres, mucho menos por chorro, porque chorro era la semana pasada cuando todo esto se sabía y nadie decía nada. Shocky irá al patíbulo porque todos necesitan un chivo expiatorio. Y después de deshacerse de él, la Triple A y las empresas de derechos humanos/construcción se tomarán de la mano y harán una ronda juntos en la Plaza de Mayo.

Shocky es el chivo expiatorio de los pecados de Hebe. Porque más allá de los millones que hizo a su lado, lo cierto es que la autora del franchising de derechos humanos (con la memoria de sus propios hijos como capital de trabajo) es ella, como también Carlotto. Ellas subsumieron sus causas a los objetivos políticos de una facción que maneja los recursos del estado como propios y les reparten grandes cantidades a cambio de sus servicios. Servicios que incluyen descalificación en nombre de los derechos humanos, sus hijos y nietos, de cualquier individuo que se oponga a los objetivos económicos y políticos del kirchnerismo, o que los critique. Suspensión de todo juicio descalificatorio a personas que puedan relacionarse con violaciones a los derechos humanos, de manera cierta o supuesta, incluidos miembros de la Triple A, como según Bonafini era Moyano, periodistas al servicio del régimen militar, como el propio canciller Twitterman, o jueces que juraron por el “Estatuto del Proceso” como el señor Zaffaroni, si todo ello sirve para afianzar el poder económico o político del kirchnerismo y los implicados forman parte del club. Incluyendo el caso de los hijos de la señora de Noble que Carlotto y Cia se cuidaron muy bien de no mencionar durante toda la etapa de relaciones carnales Clarín/Néstor. Recordemos de paso la solicitada pidiendo su libertad que firmó en su momento el señor Verbtisky, numen moral e intelectual de toda la banda.

Quiero decir, ni por asomo la señora Bonafini es referente moral de nada. Y no dije una sola palabra de su posición respecto de la década del setenta, ni su amor por el terrorismo, ni siquiera toqué la cuestión del asilo de impunidad dado a la señora Micelli con el problema de la bolsita. Solo describo su relación con el Kirchnerismo en cuyo contexto deshonesto, sólo en cuyo contexto deshonesto, fue posible el enriquecimiento de Shocky.

Pero los preservadores de la santidad bonafinezca tienen el mismo problema que los que veían al rey vestido. Tendrían que admitir su cobardía y complicidad con lo indefendible si asumieran la realidad. Todos la necesitan santa como necesitaban los ignorantes que el rey estuviera vestido y así se confabulaban para sostenerlo. Pero Bonafini está en bolas, y el espectáculo por cierto no es ninguna maravilla. En bolas están también todos sus preservadores, o preservativos, como se prefiera.

2 Comments

%d bloggers like this: