El día en que Verbistky, Granosvsky, el CELS y la Asociación Periodistas salieron en defensa de Ernestina Herrera de Noble

   “Un comunicado no llamaría la atención de buena parte del gremio de prensa. Se trataba del emitido por la Asociación Periodistas, una agrupación que reúne a una serie de jefes, conductores de programas de radio y televisión, redactores jerarquizados y ‘especiales’ y responsables de los principales medios argentinos, y que expresó su ‘preocupación ante la detención de la directora del diario Clarín, Ernestina Herrera de Noble, y advierte sobre sus peligrosos efectos sobre la libertad de expresión en la República Argentina (sic). La detención de la señora de Noble en una causa en la que se investigan irregularidades en las adopciones de sus dos hijos, plantea el necesario debate sobre los derechos y garantías de las personas en el debido proceso, cuando son acusadas de cometer delitos’. Nada se decía del contenido de fondo de la causa, que era la probable sustracción de menores. Por gestiones vía e-mails y la presión a veces destemplada de Guareschi, quien integraba la asociación desde sus comienzos, aceptaron finalmente poner sus firmas los periodistas María Laura Avignolo (Clarín), Ana Barón (Clarín), Santo Biasatti (Clarín), Nelson Castro (TN-Clarín), Ariel Delgado (radio, ex Crónica), Rosendo Fraga (consultor y dueño de una encuestadora), Carlos Gabetta (Le Monde), Rogelio García Lupo (Clarín), lsidoro Gilbert (La República de Uruguay), Andrew Graham Yoll (ex Buenos Aires Herald), Martín Granovsky (Página/12-Clarín), Mariano Grondona (Canal 9), Roberto Guareschi (Clarín), Mónica Gutiérrez (América TV), Ricardo Kirschbaum (Clarín), Jorge Lanata (América), José Ignacio López (La Nación), Fanny Mandelbaum (Canal 13-Clarín), Tomás Eloy Martínez (free-lance), Joaquín Morales Sola (TN-Clarín), Norma Morandini (Clarín), María Moreno (Página/12-Clarín), Silvia Naishtat (Clarín), James Neilson (Noticias), Teresa Pacitti (Perfil), Magdalena Ruiz Guiñazú (Clarín), Hermenegildo Sábat (Clarín), Fernán Saguier (La Nación y sobrino nieto de Noble), Claudia Selser (Clarín), María Seoane (Clarín), Oscar Serrat (agencia AP), Ernesto Tiffenberg (Página/12-Clarín) y Horacio Verbitsky (Página/12-Clarín). Los que sí se sorprendieron fueron decenas de militantes de organismos de Derechos Humanos cuando vieron otro comunicado de ‘preocupación’, el del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), una entidad creada por el doctor Emilio Mignone a finales de los ochenta que se había ganado el respeto internacional en su consecuente lucha por encarcelar a los represores de la dictadura. El CELS, luego de aclarar que en su larga prédica ‘por el necesario juicio y castigo" a los responsables del terrorismo de Estado "nunca contempló violaciones a los derechos y garantías de las personas involucradas’, sostuvo que ‘el principio de inocencia, que rige todo proceso penal, impone que la regla durante el proceso sea la libertad del imputado. Por ello, la detención previa a la sentencia es una medida excepcional que sólo puede disponerse cuando, en el caso concreto, se logra acreditar que la persona imputada obstruirá el curso de la investigación o existe el peligro cierto de que no comparecerá al juicio’. El periodismo en general fue puesto a prueba”

Llonto Pablo. La Noble Ernestina. El misterio de la mujer más rica del país. Astralib Cooperativa Editora. Buenos Aires. 2003. pp.38/9, citado por Néstor Genta en http://www.diariomardeajo.com.ar/ClarinyloshijosdelaNoble.htm#1

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