Audio Agustín Rossi defendiendo la violencia de D’Elía

El pacifismo no es un movimiento por la paz, salvo para los tontos útiles. Es una ofensiva de los violentos para inyectar en las víctimas el veneno de la parálisis moral ante la agresión. Es la destrucción de la voluntad defensiva y para quién lo acepta no es una apuesta principista sino una cobardía sostenida como principio.

La Unión Soviética promovía el pacifismo en occidente mientras se armaba. La trampa terminó cuando un gobierno norteamericano tiró por la borda los falsos dilemas morales y a la fuerza le demostró que podía responderle con la fuerza y no con el flower power. Toda la política llamada de “derechos humanos” (no los derechos de las personas, sino la utilización de ellos para desarmar a las víctimas de violaciones a sus derechos) se inscribe en la misma línea. Y buena parte del mal llamado garantismo también, y las teorías de la “protesta social” y demás berretadas intelectualoides argentinas.

El grupo violento en el poder lo promueve. Manda patoteros a todas partes, es en sí un sistema de gobierno patotero y compadrito. Y cuando la gente les responde apenas un poco de manera pacífica y simbólica (no hay por qué redoblarles la apuesta que a veces es lo que buscan) los quieren hacer aparecer como violentos a ellos, los tratan como criminales y pegan el grito para que los tontos útiles se conviertan en enemigos de si mismos. Veamos con quienes estamos siendo pacifistas. Ahí está Agustín Rossi que quiere que la Sociedad Rural colabore con su ataque a la gente del campo, sosteniendo su propia violencia.

Hay que restablecer la paz, es decir ser pacíficos no pacifistas, deteniendo de una buena vez a quienes la quebrantan.

Enviado por Sole.

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3 Responses

  1. Son simplemnte psicòpatas. No tienen culpa, culpan a los demàs.
    Sus actitudes son psicopàticas.
    Yo te puedo pegar una patada en la cara pero si vos me decìas algo, sos un fascista, un tipos “de derecha”.
    La Humanidad comprò por ignorancia o por resentimiento, la victimizaciòn de los totalitarios.
    Nada nuevo, aunque acà parece no tener cura, una sociedad miedosa, culposa, que pendula entre el enano fascista dentro de muchos y el obsecuente cagòn.

  2. Excelente análisis Jose. El pacifista exige paz en el Medio Oriente, mientras defiende grupos y gobiernos terroristas islámicos radicales que abiertamente reconocen querer hacer un genocidio y conquistar el mundo. El pacifista exige paz en el Colombia, mientras defiende a los terroristas de las FARC por querer imponer sus “ideas” por la fuerza, secuestrando, torturando y asesinando. El pacifista en Argentina exige paz, mientras golpea con un palo a un manifestante pacífico. Para el pacifista, la paz pasa por rendirse a su violencia y dejarlo ser un parásito más que vive de nuestro dinero en una dictadura comunista opresora “pacifista”.

  3. Otra forma de desarmar la resistencia al asalto a la propiedad es la de inculpar a quienes producen por la existencia de personas con carencias.

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