Entretenimiento tóxico

Entiendo que a la Iglesia le preocupen las consecuencias que ven los curas de las drogas en mucha gente, entiendo también que no perciban que el sistema prohibitivo fomenta esa marginalidad y hasta comprendo el susto que genera pensar en algo que desafía los miedos inducidos del último siglo en el que se decidió la cruzada anti (algunas) drogas, pero no desde ámbitos religiosos sino desde la “razón de estado”.

Lo que no entiendo, con tan malos resultados, es que no haya fisuras. Eso sólo se explica desde el temor inquisidor. Leo las noticias de la reacción frente a un inminente fallo de la Corte sobre la tenencia para consumo personal (fallo que en esta Corte se adelanta sin problema alguno) y el contraste con todo lo que se tolera, desde una presidente financiada con dinero robado de Venezuela, hasta su marido zar del juego monopólico en todo el país, es abrumador. Ahí me parece que está la segunda explicación, se debe encontrar una forma barata de ser moralista.

La ética no funciona en el terreno de las prohibiciones sino en el de las libertades. Y tampoco es un problema de salud porque la Iglesia nunca hizo, por suerte, una campaña contra el cigarrillo o la comida chatarra.

Va a parecer muy raro lo que voy a decir pero creo que la solución de esta encrucijada irracional en la que está el mundo con las drogas recreativas podría provenir de la Iglesia si deciden tratar el asunto como un problema moral. Pero claro un problema moral en el que la droga no lleve al infierno porque eso sería una tontería moral. El problema moral es que los kirchner del mundo, los tipos que deben dar explicaciones, aquellos de los que hay que cuidarse, no tengan autoridad para decirle a la gente qué consumir y qué no, y a la gente no se la engañe más con el “bienestar estatal” que se les invite a hacerse cargo de la aventura incierta de vivir que es mucho mejor que la certidumbre de decaer que ofrece siempre el poder cuando promete un paraíso, porque entonces las intoxicaciones pasarán a ser un asunto de índole menor, al menos en ese plano.

El gobierno intuye esta cuestión, por eso quiere meternos en debates morales falsos como fuegos de artificio mientras convierten a la Argentina en el peor chiquero que se pueda imaginar. Entretendrán a sus potenciales censores con el miedo al porro y la ética del poder y la organización social estará por completo fuera de debate.

Por supuesto que el fallo anticipado de la Corte no va al fondo del asunto. Hasta parece disparatado que se permita el consumo y no la oferta, pero no le pido peras al olmo.

11 thoughts on “Entretenimiento tóxico

  • December 28, 2008 at 9:46 am
    Permalink

    No me perece que la despenalización que se está tratando sea la solución; drogarse con lo que sea es un acto privado y libre pero para acceder a la compra de sustancias estimulantes seguramente se cometerán delitos muy violentos que dejan la esfera privada para pasar a la públicas. Esto es una actitud suicida o mejor homicida del poder que está vinculada a blanquear situaciones narcopolíticas. Antes es necesario satisfacer otras necesidades, básicas como educación y alimentación. Nefasta desde todo punto de vista.

    Reply
    • December 28, 2008 at 10:02 am
      Permalink

      Lo que decís en la primera parte es lo que digo al final Celularis. Si la libertad es completa se termina la “narcodemocracia” de la que hablaba Beliz mientras trabajaba para los verdaderos narcodemócratas.

      Reply
  • December 28, 2008 at 9:53 am
    Permalink

    Libertad con responsabilidad, esa esa sintéticamente mi visión del asunto.

    Fumate lo que quieras, pero, eso sí, cualquier externalidad derivada de perturbaciones de conducta que dañen a otros deben ser penadas con mas severidad y también resarcidas proporcionalmente.

    Reply
  • December 28, 2008 at 10:29 am
    Permalink

    He estado leyendo en estos dìas los resultados de la polìtica holandesa en materia de libertad de consumo. Se han encontrado, al cabo de algunos años de experiencia, con nuevos problemas a los que no le hallan soluciòn.

    1.- La conflictualidad que producen quienes se drogan, alterando el orden o la tranquilidad de los barrios donde viven o lugares donde se reùnen; siguen sin trabajar ni estudiar creando un verdadero malestar en la sociedad holandesa.

    2.-El aumento de la criminalidad por parte de quienes se drogan para adquirir coraje.

    3.- El creciente poder de los traficantes y el florecimiento de nuevas organizaciones.

    Por ello han tenido que volver a las intervenciones policiales y a las penas màs rìgidas. Se ha prohibido la circulaciòn de hongos alucinògicos y se han cerrado los caffe shopp donde se proveìa de droga libremente a los clientes para consumo personal.

    Creo que estas experiencias debieran tenerse en cuenta a la hora de dictar fallos como el que -insòlitamente- se anticipa que emitirà la Corte Suprema.

    Reply
  • December 28, 2008 at 11:07 am
    Permalink

    En realidad los actos individuales que no generen perjuicios a terceros no tienen por que ser prohibidos.
    Coincido con Pablito que en caso que esos actos individuales generen algun perjuicio deben ser punibles con incremento de pena.
    Que incoherencia veo cuando en los medios de “desinformación” hablan que alguien por estar bajo los efectos de la droga o el alcohol es “inimputable” porque “pobrecito no tenía nocion de lo que hacía”. Pero si tenía noción de las consecuencias de sus actos al emborracharse o drogarse.
    Feliz año.

    Reply
  • December 28, 2008 at 6:01 pm
    Permalink

    Lo de la Iglesia es bastante clásico. Los demonios como la droga o el aborto para la Iglesia siempre fueron pecados, y me parece que para los paladines de la justicia religiosa es siempre es un alivio encontrar temas que para ellos sond e claro corte blanco negro donde mostrar su furia justiciera, mientras los temas políticos bastante más graves pero mucho más grises ye scabrosos se dejan sin tratar. Y si, es una excelente cortina de humo.
    Ojo, mi flia es catolica y yo aunque no lo soy respeto a la Iglesia, pero la facilidad para esquivar el bulto que tiene es bastante obvia. Y cuando le dan otro espantapajaros que quemar, mejor, eso es quedar bien con dios y con el diablo al 100%.

    Reply
  • December 28, 2008 at 7:59 pm
    Permalink

    Qué linda es la unanimidad!: derecha, izquierda, centro, iglesia, mamá y papá, el pastor, el deportista, el presidiario, el especialista, el adicto, doña Rosa, el director del colegio, el señor del noticiero… todos de acuerdo en algo fundamental; todos juntos luchando codo a codo por un mundo libre de drogas! (si tan solo hubiera funcionarios competentes y honestos…)

    Reply
  • December 28, 2008 at 9:50 pm
    Permalink

    Amigos;
    Yo por supuesto que estoy de acuerdo en Libertad Y Responsabilidad. Quizás en pueblos mas responsables ( y guste o no la responsabilidad se forma con coacción implícita y pareja, – la ley es coaccionante, no se si logro explicarlo -)es muy posible que cada cual pueda ejercer su libertad individual sin afectar a terceros.
    Y si los afecta se haga responsable de sus actos.
    Pero hoy en día aquí cada cual hace lo que se le ocurre sin asumir la responsabilidad de sus actos. Por eso la posibilidad de consumir libremente para uso personal de narcóticos va a generar una violencia mayor que la actual para conseguir el dinero para la compra de las sustancias.
    Yo no sé si alguno de ustedes conoce La Matanza profunda; es tierra de nadie!! La gente mas humilde, como siempre, va a sufrir primero estas violencias que luego degenerará en todas partes.
    Y olvidémonos de los agravantes, van a ser atenuantes porque todo esto le sirve a estos des-gobiernos asistencial – clientelista – garantista. ( de algunos )

    Reply
  • December 28, 2008 at 11:00 pm
    Permalink

    Es verdad: en “La Matanza profunda” hoy nadie se droga, gracias a la guerra contra las drogas, y no hay pobreza, gracias a la guerra contra la pobreza.

    La solución es una buena guerra por cada problema, y nuevas guerras para combatir los efectos imprevistos de las guerras anteriores.

    Y si no te parece, declaran la guerra contra la disidencia y listo (en nombre de la libertad, por supuesto).

    Reply
  • December 30, 2008 at 11:19 am
    Permalink

    Mariana y Marcelo, coincido plenamente en que el enfoque que le están dando a los problemas está equivocado. Pero celularis tiene un punto cuando habla de distintos niveles de evolución en las sociedades. Por ejemplo, Suiza no tiene FFAA y las armas están repartidas entre la población que tiene la responsabilidad de mantenerse entrenada. uds se imaginan una acción similar acá? repartir armas de guerra en el conurbano de ba?

    Reply
    • December 30, 2008 at 11:55 am
      Permalink

      Mariana, ya están repartidas. Los únicos que no tienen armas son los que tienen que defenderse. Por otro lado las sociedades no evolucionan con amos, involucionan.

      Reply

Leave a Reply