Una Corte que da consejos

Las insólitas directivas del presidente de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti a los secretarios del Tribunal

Un padre que da consejos, más que padre es un amigo…” decía José Hernández en el más conocido de sus versos del Martín Fierro. Una Corte Suprema dedicada a dar consejos sería, siguiendo el mismo razonamiento, más que una Poder del Estado independiente, un grupo de amigos del gobierno.

Así entiende que deben ser las cosas el actual presidente de la Corte Ricardo Lorenzetti, que en su momento llegó al Alto Tribunal apadrinado por la actual presidente de la nación Cristina Kirchner.

Semanas atrás Lorenzetti reunió a los secretarios letrados en un salón del Palacio de Justicia. Allí les dio la siguiente directiva para asombro de los presentes, formados en otras doctrinas más tradicionales:

La Corte es un órgano Político. Ustedes saben cuál es la política de la Corte respecto de los delitos de lesa humanidad y derechos humanos. La Corte tiene que funcionar en consonancia con el Poder Legislativo y el Poder Ejecutivo

Lorenzetti llegó a su sitial en el más alto tribunal de la república como uno de los reemplazos de la llamada “mayoría automática”. El término fue acuñado por Horacio Verbitsky, quién a su vez fue impulsor de las doctrinas que vinieron a estar “en consonancia con el Poder Legislativo y el Poder Judicial” una vez que ese cambio de composición se concretó. Esta fue una de las “consonancias” que terminaron por conformar a los políticos con su justicia.

A partir de ahí se puede imaginar por qué la Corte se aparta del Tratado de Roma para diferenciar delitos de lesa humanidad según quienes los hayan cometido. Se siguen los deseos de un grupo gobernante que se identifica con un bando que es beneficiado con la impunidad y además se dedica en gran medida a juzgar a sus elegidos enemigos, con el resultado de que entre éstos nunca nadie bajo ninguna circunstancia resulta absuelto o se llega a la conclusión de que hace falta alguna prueba para completar el cuadro acusatorio. Mano durísima, digamos. Y también se puede imaginar la suerte que podrían seguir planteos como los de los hijos de José Ignacio Rucci, de Arturo Larrabure o la viuda del capitán Viola para que los asesinatos de sus familiares sean considerados imprescriptibles como lo son todos los llamados delitos contra la humanidad.

Muchas veces se destaca la independencia de esta Corte en algunos temas. Lo es, salvo en los puntos por los cuales fue puesta en reemplazo de la anterior por procedimientos arbitrarios e ilegales. Si no transgrede esos intereses la Corte pude decidir casi lo que quiera. Uno de los motivos para poner una Corte nueva, que no tiene nada que ver con los invocados ni contra las causales absurdas que se utilizaron, era derribar los obstáculos jurídicos y las garantías del debido proceso que impedían continuar juicios contra militares alcanzados por las leyes de obediencia debida y punto final y los indultos de Carlos Menem.

Quebrantar esos límites necesitaba otra Corte, necesitaba otro derecho, uno sin garantías procesales, sin derechos humanos para una parte de una contienda sangrienta, sin que ello significase que cualquier criterio represivo alcance a los impulsores de los cambios. Más que una operación quirúrgica el cambio requería una carnicería jurídica a lo Cacho el carnicero. El otro punto que interesaba más al Estado y a los grupos “productivistas” era la convalidación del corralito y la pesificación asimétrica, para la cual la apertura de las venganzas resultaba más que útil.

Más adelante en la reunión Lorenzetti dijo que “hay sentencias donde la Corte exhorta a otro poder a cumplir determinados actos, como por ejemplo al Poder legislativo con el caso “Badaro”. La Corte no puede obligar al Poder Ejecutivo ni al Poder Legislativo, a cumplir una sentencia, debe exhortar , dicho en un sentido que la Corte en su sentencia sugiere que el otro poder decida cuál es la solución que estime más adecuada para el problema, o dicho de otro modo, la Corte le dice al otro poder que existe un problema y debe solucionarlo y es el Poder Ejecutivo o Legislativo quién decide cómo lo soluciona

No se comprende si este es el papel del Poder Judicial, el de actuar como consejero, colaborador y amigo de los otros poderes del Estado ¿cuál era el problema con la supuesta “mayoría automática” ¿Cómo puede ser que lo que se criticaba como defecto de lesa república en un caso sea sostenido como doctrina modernista en el otro? Un día Cacho el carnicero nos lo explicará.

20 thoughts on “Una Corte que da consejos

  • November 27, 2008 at 9:26 am
    Permalink

    Zafaroni alguna vez en el caso Arancibia Clavel, aplica retroactivamente el derecho para poder juzgar como crimine imprescriptible el hecho del proceso. No solo la ley penal no es retroactiva por la naturaleza de su pena. Lo mas lamentable es el argumento que esgrime: YA EN LA COSTUMBRE INTERNACIONAL DICHOS DELITOS ERAN CONSIDERADOS DE LESA HUMANIDAD. Otro gran atropello a las garantías constitucionales, UTILIZA COMO FUENTE DE DERECHO LA COSTUMBRE. Así las cosas, queda claro como la corte tergiversa e interpreta según sea la cuestión que les toque juzgar. Con el mismo criterio la banda de zurdos setentosos que nos gobierna tendría que estar presa. Como es el caso de Taina ( BOMBITA RODRIGUEZ), quien nunca pagó ni siquiera el arreglo del Bar Ibérico el cual destruyo con la bomba que mato a dos personas y fue con intenciones terroristas puestas en el bar por él.
    La verdad es que el único que merece mis respetos en la corte es Fait, el resto me parece poco idióneo para el cargo.

    Reply
  • November 27, 2008 at 9:28 am
    Permalink

    No es de extrañar.

    Reply
  • November 27, 2008 at 9:46 am
    Permalink

    En la argentina existe una filosofía casi sagrada… el “a mi me parece” seguro que está en las primeras paginas del manual del chanta nacional.
    En este NO PAIS, no puede existir división de poderes, por que sino corremos el riesgo de parecer un país serio, y esta demostrado que nosotros llevamos una inconducta casi religiosa.

    Saludos cordiales

    Reply
  • November 27, 2008 at 10:38 am
    Permalink

    Me recuerda a una de las frases cèlebres del Cabezòn Piloto de Tormentas, que hundiò incontables barcos y especialista en comerse icebergs a todo vapor: “La Suprema corte debe acompañar las decisiones de gobierno”.
    GENIAL.

    Ese dìa -se comenta- que se escucharon sonidos extraños en las las tumbas de Locke y Alberdi.

    Reply
    • November 27, 2008 at 10:01 pm
      Permalink

      @Juanjo, Esa es la famosa Suprema a la Napolitana.

      Reply
  • November 27, 2008 at 10:40 am
    Permalink

    Ese sueño de inspiración liberal que es la separacion de poderes está demostrando que carece de incentivos de diseño para preservar sus sanos propósitos en el tiempo.

    Esa preservación no puede depender de la presencia o no de miembros dignos que rechacen la servidumbre al poder. Debe darse en virtud de incentivos intrínsecos de las instituciónes.

    Las declaraciones del Presidente de la Corte son deplorables, gravísimas y son el signo de los tiempos que nos toca vivir.

    Por suerte, siempre está Locke para recordarnos de nuestro último recurso frente a la arbitrariedad y el abuso del poder.

    El Derecho de Resistencia a la Opresión.

    Reply
  • November 27, 2008 at 1:31 pm
    Permalink

    Con esta visión de Lorenzetti, la vigencia de los derechos inalienables de los individuos, pasa a ser una cuestión opinable, relativa, y sujeta a las conveniencias del poder político, que los otros poderes deberán acompañar “en consonancia”.

    Decir que “estamos en el horno” es una expresión de resignación que quiero rechazar enfáticamente.

    Reply
  • November 27, 2008 at 2:11 pm
    Permalink

    Amigos: Leo y releo esta página 20 veces por día y disfruto de todo pero suelo volverme pesimista y creo que es una lucha inutil.
    Entonces voy a mi biblioteca, rebusco entre los libros de Wimpi y leo unas 10 veces su artículo “El gusano loco”.
    Por si les fuera de utilidad y a riesgo de ser pesado se los transcribo:
    EL GUSANO LOCO

    Había una vez, hace mil millones de años, una colonia de gusanos cuyos individuos estaban adaptados a su medio en tal forma que podían considerar asegurados su mantenimiento y su conservación.
    La adaptación, empero, no bastó para auspiciar mejoramiento alguno en las formas de vida de quienes optaron por ella. La adaptación constituyó un criterio tendiente a garantizar una utilidad y un reparo. La evolución, antes bien –“inestabilidad creadora”- fue el criterio que inauguró la libertad sobre la tierra; que permitió avanzar al pequeño latido elemental de la primera vida, a través de una espesura de monstruos, para que viniera a cobijarse en el corazón que ahora lleva en su pecho la Criatura del Destino.
    Aferrados al medio, los adaptados fueron quedando atrás.
    Por fortuna, en aquella colonia reptante apareció un gusano rebelde.
    Se sintió incómodo en el sitio que a los otros les satisfacía, y se apartó de ellos. Sin duda habría querido que lo siguieran. Pero lo dejaron solo. Era “el gusano loco”.
    De él – fundador de la libertad sobre la tierra – se valió la Naturaleza para culminar su obra en la gracia del sentimiento y en el milagro de la idea.

    ¡ Loor al gusano loco ¡

    Como la rosa está, ya, dentro de la semilla, dentro de él se preparaba una aurora de Franciscos, de Leonardos, de Galileos y de Colones.

    Arthur García Nuñez, mas conocido por “Wimpi”

    Creo que desde José hasta mi, pasando por todos los foristas liberales somos unos gusanos locos, pero vale la pena.
    Atentamente

    Reply
  • November 27, 2008 at 2:16 pm
    Permalink

    Pablito,

    En “Dos Ensayos sobre el gobierno civil” Locke hacía referencia al tiranicidio como recurso defensivo frente al abuso del poder.

    Me va a resultar muy cómico si llega a haber un cambio de gobierno con otro signo político al kirchnerismo y con otra política de derechos humanos.

    ¿que hará la corte en ese escenario?

    Reply
    • November 27, 2008 at 10:25 pm
      Permalink

      @Mariano M., Mucho antes que Locke el sacerdote jesuita Juan de Mariana tambìen profesaba el tiranicidio…es màs le dedico un libro entero

      Reply
  • November 27, 2008 at 2:33 pm
    Permalink

    La actual corte suprema de justicia está en sintonía con el estado de degradación y sumisión de prácticamente la totalidad de las instituciones argentinas.

    Nuestra triste historia da sobrados ejemplos de la sumisión de poderes del estado hacia el poder político, sobre todo cuando hay un interés de preservación y de afinidad ideológica.

    Estas acciones generan efectos ruinosos para la sociedad. Como bostón de muestra basta mencionar las leyes de amnistía sancionadas por el congreso durante el gobierno de Hector Cámpora, como un buen ejemplo de los efectos catastróficos de la falta de independencia y de sumisión al ejecutivo.

    Dichas amnistías junto a la derogación de la cámara federal en lo penal y las leyes creadas a los efectos de combatir al terrorismo a inicios de los setenta fue lo que imposibilitó que años después se diera un marco institucional al combate al terrorismo.

    Simplemente porque todo el andamiaje legal había sido derogando por motivaciones de conveniencia política.

    Da vergüenza que estos personeros años después deambulen con sus rostros compungidos por una situación que es consecuencia de su deleznable accionar.

    P.S.: en relación a este punto hice un review en amazon. Para los que les interese les dejo el link http://www.amazon.com/review/product/9874375078/ref=sr_1_1_cm_cr_acr_txt?%5Fencoding=UTF8&showViewpoints=1

    Reply
    • November 27, 2008 at 5:41 pm
      Permalink

      @Mariano M., tu fallido del bostón de muestra es muy acertado.

      Reply
    • November 27, 2008 at 3:49 pm
      Permalink

      @Martin Benegas, este “gobierno” ha logrado que tantos se revuelquen en la tumba que dentro de poco vamos a tener un terremoto.

      Reply
      • November 27, 2008 at 5:32 pm
        Permalink

        @Fernando, si resucitase el Gran Capitàn, no dudes de que habrìa que construir un paredòn de varios kilòmetros.

        Reply
  • November 27, 2008 at 8:34 pm
    Permalink

    Esto nos es nuevo en el paìs.

    Recuerdo que alguna vez el Dr. Nazareno esgrimiò idènticos argumentos acerca de que la doctrina de la Corte Suprema debìa estar en consonancia con la polìtica del PE.

    Y con el mismo fundamento tres días después del golpe militar de 1930, la Corte Suprema de la Nación emitió una acordada legitimando la dictadura al sentar la doctrina de los gobiernos de facto:

    La célebre Acordada del 10 de septiembre de 1930 repetìa en sus considerandos los mismos argumentos de la proclama sediciosa:

    Que los habitantes no pueden discutir el título de un gobierno impuesto por la fuerza, por razones de «orden y seguridad social».

    Los miembros de la Corte Suprema que sentaron esta nefasta doctrina fueron José Figueroa Alcorta, Roberto Repetto, Ricardo Guido Lavalle y Antonio Sagarna, y elProcurador General Horacio Rodríguez Larreta.

    Reply
  • November 27, 2008 at 10:45 pm
    Permalink

    Thomas Jefferson alguna vez escribiò que las sociedades deberìan rebelarse cada unos 20 años contra el poder isnittuido para recordarle a los gobernantes en nombre de quien y para quien ejercian el poder….lamentablemnte esta idea no llegò a implementarse es hora que hagamos un esfuerzo, pero antes que eso es necesario desnacionalizar el dinero y poner a los gobiernos en su lugar forjando una “nueva cultura tributaria” , la de que los impuestos no pueden superar un 15% del producido por una persona, etc. etc. etc…..

    Reply

Leave a Reply