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13 Responses

  1. La amplia difusión que tienen estas ridiculizaciones del gobierno exhiben su desgaste y su falta de credibilidad, pasos previos al liso y llano repudio,

    y son procesos que no se revierten

    ¿se puede ejercer un gobierno 3 años con semejante clima público?

    Y hay que ir pensando en el remedio constitucional de revocación del mandato vía juicio político.

  2. !Que buena advertencia sería para la corporación política la remoción prematura de un mandatario de su cargo, por juicio político!.

    !Lástima que estoy deseando un imposible si la identifico como una corporación!

    • Creo que de una vez por todas debería iniciarse un juicio político al presidente para que quede un precedente al futuro, y que ese precedente sea la solución a las crisis políticas que a menudo suceden en este país. Mucha gente se pregunta quién sube al gobierno si el presidente renuncia, pero se ignora que la constitución prevé todas las soluciones para los casos en que sea necesario terminar con un presidente y reemplazarlo por otro. El golpe de estado como lo hemos conocido no es la solución al problema político, para eso la constitución ha creado el juicio político y a descripto perfectamente como debe procederse en ese caso.
      El juicio político funciona y se usa con frecuencia en las provincias. Muchos gobernadores, jueces, e intendentes han sido destituídos por este instituto, también se usa con frecuencia el impeachmet o revocatoria de título contra los miembros de los cuerpos legislativos provinciales. Pero cuando se trata del presidente de la nación a nadie se le ocurre que se le puede hacer un juicio político y destituirlo del cargo. Cuando se trata del presidente lo tratan como un rey cuya majestad es inviolable, incluso se dice “investidura presidencial” un carácter que el presidente no tiene, lo único que posee el presidente son “poderes ejecutivos” limitados por la constitución y nada más. El presidente no es un dios ni un rey para recibir semejante trato, es sólo un servidor público y nada más. Lo que la ciudadanía debe aprender es que un presidente no es imprescindible, si no funciona se lo reemplaza.

    • Vinka: el procedimiento es sencillo. La Cámara debe acusarlo, para acusarlo debe hacerlo por 2/3 de votos al menos, es decir que los votos a favor de la acusación deben ser el doble o más que los que se oponen. Luego el Senado actúa como jurado y puede condenar al presidente con la misma regla que se acusó en diputados: los senadores a favor de la acusación deben ser el doble o más que los voten inocente.
      Cuando el acusado es el presidente de la nación, el jurado que es el Senado es presidido por el presidente de la Suprema Corte.
      Si el Senado declarase culpable al presidente por mal ejercicio en el ejercicio de la función su fallo solo puede destituir al presidente solamente, pero las penas que le cupieren por la vía penal están bajo la jurisdicción del poder judicial.
      Si el presidente es destituido por el juicio político, la presidencia debe ejercerla el vicepresidente de la nación.

      • Corrijo error: donde dice “la Cámara debe acusarlo” me refiero a la Cámara de Diputados de la Nación. Sólo la Cámara de Diputados tiene derecho de acusación.

      • Roark:
        Píenso que deberías reiterar este comentario durante varios días. yo también creo que casi nadie recuerda este mecanismo. Si pudiéramos llevarlo adelante de vez en cuando, más de uno lo pensaría 2 veces antes de joder tanto al país.

  3. No termino de entender. Al fin, ¿a quién le van a ponder el chaleco de fuerza, a él, a ella o a nosostros?.
    Con la realidad argentina no hay cordura que aguante!!

  4. Cualquier via para salir de esta situacion es buena y si es constitucional mejor.
    Lo unico que quedaria para resolver seria la incapacidad de nuestra dirijencia politica de generar presidentes serios,con estos no hay constitucion que aguante ( se ve que la nuestra es bastante fuerte).

    • disculpá Bonete, yo creo que la incapacidad no hay que achacársela sólo a la dirigencia política para generar presidentes serios,

      la incapacidad es de todos nosotros, como un pueblo que no somos capaces de ejercer en todo momento nuestros derechos y obligaciones, de compromiso con el cumplimiento de nuestras propias leyes.

      Por último, es el resultado lógico del “no te metás”! que finalmente resulta en una anomia total y siempre seguir esperando que desde afuera llegue una salvación.

      • Marta, es un un poco fatalista hecharnos la culpa como sociedad,en cuanto al ” no te metas” me parece que quedo en el pasado, basta con mirar alrededor. Cuesta imaginarse algo mas de participacion.

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